Catherine Siachoque, la villana de las telenovelas

CATHERINE SIACHOQUE
La actriz piensa que, si no fuera por nuestras madres, todos los seres humanos seríamos bastante perversos...
-Empezaste de buena, pero parece que te prefieren de mala...
Los productores buscan básicamente la aceptación del público y parece que a la gente le gusta más verme haciendo de mala. Es increíble, pero antes de aceptar esta telenovela, tenía cinco proyectos distintos y todos eran para hacer de malvada.

-Y ésta es ya tu sexta villana, ¿es difícil conseguir que cada vez sea una mala diferente?
Sí, la verdad es que cada vez es más complicado y por eso tengo un profesor con el que trabajo todos mis personajes; él me ayuda a darle algo distinto a cada uno. Afortunadamente, hasta el día de hoy lo he conseguido.

-¿Y qué tiene Déborah que le haga distinta del resto?
En primer lugar, ya es una mujer adulta y el hecho de haber sido prostituta le da una experiencia de la vida diferente a la que tenían mis anteriores villanas, que eran de clase alta. Déborah, por el contrario, ha tenido que luchar mucho, incluso ha tenido que criar a su hermana, adoptando el papel de madre.

-¿Te gusta este tipo de papeles?
Sí, uno se divierte más. Los buenos sólo lo pasan bien al principio y al final de la novela, pero el resto del tiempo me divierto yo. Además, tengo la posibilidad de hacer un montón de cosas que los buenos no pueden, porque son un modelo a seguir.

-¿Crees que todos los seres humanos tenemos un lado oscuro?
Sin lugar a dudas. Por suerte, existen las mamás, que se ocupan de quitárselo a uno desde que nace. Sólo tienes que mirar a los niños y ver lo crueles que son con los animales o con otros críos; es algo con lo que todos nacemos, aunque, a lo largo de la vida, uno logra canalizar ese lado perverso en otras direcciones.

-En ocasiones, Déborah se hace la ingenua para conseguir lo que desea, ¿tú has recurrido alguna vez a esa estrategia?
Sí, pero cuando era más joven. Con el paso del tiempo uno va aprendiendo y se hace más auténtico. Ahora, siempre procuro mostrarme como soy y decir lo que me gusta y lo que no.

-Tus “juegos” eróticos con Luis Carlos ocupan gran parte de la telenovela, ¿te costó grabar este tipo de escenas?
Aunque tengo la suerte de trabajar con un equipo técnico con el que ya he coincidido en otras ocasiones, y con el que tengo una gran confianza, lo cierto es que nunca resulta cómodo. Pero parece que estas escenas van de la mano del papel de una villana...

-¿Te resultaría más fácil grabarlas con Miguel, tu esposo?
¡No, al contrario! Precisamente, cuando grabé escenas “de cama” con él, es increíble lo incómoda que me sentí; era como si me estuviesen espiando, como si, de repente, mi intimidad se viese expuesta a la vista de todos.

-¿Qué te enamoró de Miguel?
Es un gran hombre y muy buen hijo. Mi madre siempre me decía: “El que es buen hijo, también es buen esposo”, y es cierto. Además, me hace reír. Miguel es la persona que necesitaba en mi vida.

-Catherine, ¿has experimentado ya la llamada de la maternidad?
A mí me encantaría tener un bebé, pero es una decisión de dos y a Miguel le da un poco de pereza ser padre en este momento.

-Eso será porque le tratas muy bien y no quiere compartirte...
Es verdad, creo que voy a empezar a tratarle mal (risas).

“En mis escenas con Martín sube la audiencia”
La bella actriz asegura que sus encuentros sexuales con Martín Karpan (Luis Carlos en TE VOY A ENSEÑAR A QUERER) son las más vistas de la telenovela: “En Colombia, cuando la gente escucha la música que acompaña a estas escenas, corre al televisor y sube la audiencia”.

“No fue cómodo trabajar con Gaby Spanic”
Catherine, que coincidió con Gaby Spanic en “La Venganza”, tuvo algunos problemas con la protagonista de “Prisionera”, cuando ésta la acusó de difundir ciertos rumores y chismes. “Teníamos muchas escenas juntas y para mí resultó muy difícil trabajar con ella. Además, Gaby no dejaba de dar entrevistas a los medios, diciendo cosas que me hicieron sufrir. Sin embargo, en vez de contestar a sus acusaciones, preferí mantener silencio y creo que hice lo mejor”, confiesa la actriz colombiana.

“Para mí, es muy importante estar cerca de mi marido”
La actriz reconoce que siempre elige sus trabajos en función de los proyectos de su esposo, Miguel Varoni (Alejandro en TE VOY A ENSEÑAR A QUERER), y que ha rechazado varias ofertas para poder estar cerca de él: “Siempre he pensado que uno puede alcanzar el éxito profesional si es feliz en su vida personal y, para mí, es importante que estemos cerca. Los dos tratamos de coordinar los tiempos y los lugares de grabación para estar juntos”.

-¿Qué hiciste cuando terminó “Te Voy a Enseñar a Querer”?
Descansar. Me gusta dejar tiempo suficiente entre dos telenovelas para no saturar al público. Lo ideal es un año, la gente no llega a olvidarte y, a la vez, te echa de menos.

-¿Qué personaje interpretas en “Tierra de Pasiones”?
Vuelvo a dar vida a una villana, aunque, por suerte, esta vez no me acuesto con nadie. Me lo paso muy bien siendo mala, pero estaba harta de tener que seducir al galán.

-En esta novela trabajas de nuevo con Gabriela Spanic. ¿Cómo ha sido el reencuentro después de los problemas que tuvisteis en “La Venganza”?
De momento, muy tranquilo. Este reencuentro puede suponer, o bien que sea una segunda oportunidad para ambas, o que todo siga igual. En cualquier caso y ocurra lo que ocurra, trataré de cumplir con mi trabajo y llevarme bien con todos.

-¿Te quedarás mucho tiempo en Estados Unidos?
Aún no lo sabemos, pero está claro que aquí hay más oportunidades de trabajo que en Colombia, sobre todo a la hora de probar suerte con otros géneros, como el cine.


Esta entrevista se realizó cuando Catherine iba a comenzar las grabaciones de TIERRA DE PASIONES, aunque nos habla especialmente de su personaje en TE VOY A ENSEÑAR A QUERER.