Carolina Ramírez

CAROLINA RAMÍREZ
La actriz nos confiesa que ha hecho desde que se introdujo en la exitosa telenovela “La Hija del Mariachi”.

A muy corta edad Carolina Ramírez Quintero disfrutaba su gusto por el arte, la pasión por el ballet la llevó a estudiar en un reconocido colegio artístico de Cali de formación integral para bailarines clásicos “en ese hermoso lugar nos la pasábamos la mitad de nuestras vidas y, mucho más, donde la aproximación fuerte al arte fue desde el primer momento y obviamente todos mis amigos con los que crecí y con los que viví la mayor parte del tiempo más que en mi casa, porque regresaba a mi hogar a las 6: 30 de la tarde, con ellos soñábamos con ser grandes bailarines y pertenecer a una gran compañía para hacer de nuestra vida artística algo grande”.

Por cuestiones laborales de sus padres hace ocho años esta hermosa caleña en compañía de Hernando Ramírez su papá, Nora Quintero su mamá, su hermano menor Juan Sebastián Ramírez y sus dos consentidos gatos tuvieron que radicarse en Bogotá.

A pesar de que fue muy duro para esta joven apartarse de sus amigos y del colegio donde conoció sus dotes artísticos, hoy en día disfruta de esta gran ciudad “de Cali extraño tener acceso a mis primos, a mis tíos y a mis antiguos amigos, pero de Cali sólo quedan buenos recuerdos y momentos de infancia maravillosos. En Bogotá está todo lo que yo necesito y todo lo que yo quiero actualmente”.

El ballet era tan sólo una parte del arte que hasta el momento conocía, cuando esta vallecaucana llegó a Bogotá y después de graduarse del colegio, afrontando un cambio brusco no sólo por la ciudad, sino porque fue muy drástico dejar su colegio artístico y estudiar dos años en un colegio de monjas, fue en esta ciudad donde se le abrieron las puertas para la actuación.

“A pesar de haberme tenido que alejar de mi colegio, yo seguí estudiando en una academia de Ballet. Todo el rollo de la actuación la verdad lo hice porque no tenía otra opción para trabajar, se me abrió la oportunidad de hacer un programa con Jhon Bolívar, para Coestrellas en el que me pagaban más de lo que me ganaba dictando clases de Ballet en todo Bogotá”.

Sin embargo, lo que inició como una mejor opción laboral se convirtió en su mayor pasión “descubrí que la actuación es una forma de bailar, es una rama que puede ser distinta, pero que finalmente se complementan, descubrí que lo que siempre me había gustado de bailar era la interpretación, pero nunca hasta ese momento encontré que en la actuación era pura”.

Cuando se le abrieron las puertas para desempeñarse en esta carrera, comenzó a estudiar para hacer bien su trabajo. A pesar de esto, tan sólo fue reforzar las cosas que no había hecho en la escuela, porque con su práctica de baile ya tenía ganado la mitad de estudio, debido a que en todas las escuelas de teatro, la parte corporal es lo esencial para ser un buen actor.

Los puntos en los que más ha profundizado es el análisis de texto y el manejo de la voz, que en la medida del desarrollo de sus proyectos ha ido aprendiendo y complementando.

Esta vallecaucana de 23 años lleva cinco años y medio en la actuación donde ha realizado varios proyectos: en Coestrellas hizo parte de una producción que no salió al aire, después ingresó a hacer parte de los unitarios como “Unidad Investigativa” y “Así es la vida”, seguido de “Jack el Despertador” y “La Lectora”.

En este momento hizo un paréntesis en su vida e hizo varias obras de teatro: “La fiesta del Chivo”, “Blanca nieves y los siete enanitos” y “Crónica de una muerte anunciada”.

Según esta talentosa joven, el primer reto fue el más complicado porque tenía que ponerse un traje de mariachi y cantar dos canciones “en mi vida había cantado, entonces me entrené con dos amigos mariachis que los quiero mucho porque fueron ellos los que me ayudaron para cantar las dos rancheras que presenté en la audición, pero aún creo que me fue mejor en la actuación que en la cantada, cada paso me dio pie para seguir conociendo el mundo de los mariachis y seguirme encajando más en el personaje”.

Todo el proceso para interpretar a Rosario Guerrero se desarrolló sobre la marcha, cuando la llamaron para hacer el casting ya tenía preparada la mitad del trabajo. Los ensayos se realizaron en un proceso de tres semanas en compañía de Esperanza y Jorge quienes la entrenaron para ser una excelente mariachi, después de eso siguió practicando con otro concepto distinto, esta vez no era una Paquita la del Barrio, sino Rosario: “una mujer dulce que a pesar de estar en un medio que es aparentemente masculino y de una vida nocturna, es un personaje
Después de esto nuevamente ingresó a la televisión con “Francisco el Matemático”, duró año y medio en otros proyectos televisivos, de la mano con la obra de teatro “Carta de una desconocida” e hizo parte del elenco de la película “Soñar no cuesta nada” y actualmente, trabaja fuertemente para realizar un buen desempeño en el protagónico de la producción “La Hija del Mariachi”.

Para Carolina, todos los personajes siempre le han enseñado cosas importantes, cada uno de ellos tiene algo rescatable “mi primer personaje de Nosotros y Nosotros, en Coestrellas fue mi primer paso a la actuación, con el cual descubrí las emociones y los tiempos, después vinieron los personajes de los unitarios que me dieron horas de vuelo, conocí directores, actores y ritmos de trabajo distintos; siguió Lila en Jack el despertador que fue mi entrada a un canal como tal, después fue el de La Lectora con el que me gané el premio Revelación y me dio la oportunidad de conocer y trabajar con gente que siempre había admirado”.

Actualmente su personaje de Rosario Guerrero en “La Hija del Mariachi” ha sido un gran reto y algo muy importante en su vida, porque no sólo es un protagónico sino también porque se debe exigir muchísimo en aprender a cantar rancheras e interpretarlas, que es una de las cosas importantes de este papel.

Durante casi dos meses Carolina Ramírez presentó casting para hacer parte el elenco de esta producción de RCN, donde cada día era una prueba distinta.

“Absolutamente blanco, además de poderlo complementar con el personaje de mi vida, es decir el de Carolina Ramírez”, confirmando que fue una receta exacta porque la ingenuidad y ser buena gente, son las características que comparten juntas.

La aceptación del público ha sido inmensa “obviamente desde que uno sale a la calle, sabe que a la gente le gusta la novela porque a pesar de tener ingredientes mexicanos, es muy colombiana porque aquí en nuestro país, desde que tenemos uso de razón siempre estamos escuchando una ranchera, lo principal es que la gente acepte el personaje y el producto en general, además que los televidentes sueñan con que algún día yo me cuadre con Mark pero no es así”.

Actualmente su corazón late fuertemente de amor “estoy feliz y tranquila con mi novio con el que llevo un año, es un ser humano normal, un abogado común y corriente, que duerme, se levanta y respira, nada fuera de lo común, una persona que me da mucha tranquilidad, que es lo único que yo necesito en un trabajo como este”.

Carolina se considera una mujer que se debe conquistar con paciencia, sin intensidades porque para ella, no hay una cosa que la espante más en la vida, que los hombres intensos y debe ser una persona que la haga reír, porque si no la divierte no tiene nada que hacer a su lado, estos dos puntos son claves en su conquista.

Más de diez años de ballet se ven reflejados en su cuerpo, sin embargo desde que se retiró de las clases para entrar en el mundo de la actuación, no volvió a hacer ejercicio porque se ha vuelto muy perezosa para hacer actividad física.

Su tiempo libre lo dedica al ocio porque le parece que es delicioso y una maravilla “me acuesto en mi cama, me rasco la barriga, veo televisión, veo películas, leo libros, cuando me toca salgo a caminar, a hacer vueltas de bancos, porque en una ciudad como Bogotá no rinde el tiempo”.

Como buena vallecaucana, Carolina es “una excelente rumbera, pero con mucha responsabilidad ante todo”, desde que tiene su nuevo novio sale a bailar seguidamente, porque para ella la rumba es un momento de distensión donde se encuentra con los amigos, quienes todo el día han estado en la oficina trabajando y le encanta compartir a su lado porque le fascina hablar y bailar.

Carolina Ramírez espera que sigan llegando a su vida personajes muy importantes y lo principal de su carrera, que continúe el apoyo de los televidentes porque es fundamental que los resultados de sus productos realizados con amor y trabajo, les irradien mucha felicidad y alegría.