Rafael Novoa

RAFAEL NOVOA
Admite que extrañaba su país natal: Colombia

Eduardo Montenegro, un personaje protagónico de una telenovela clásica grabada con la tecnología de hoy, es el reencuentro de Rafael Novoa con los televidentes colombianos. Se trata de “Pura Sangre”, una de las producciones que lideran el prime time de la televisión nacional.

Rafael Novoa asegura que con paciencia estaba buscando el mejor momento y el proyecto ideal para ese reencuentro, tras un paso exitoso por la televisión venezonala, conociendo otras formas de trabajo y abriendo nuevas puertas laborales. Simplemente quería ser contundente al volver a Colombia.

"Estaba cómodo en Venezuela. Era tenido en cuenta para los proyectos con mayor rating y era tratado por los televidentes como en casa. De regresar, tenía que ser con algo contundente, como lo es Pura Sangre", comenta el actor al terminar un extenuante día de grabaciones.

Regresó al país listo para firmar y protagonizar uno de los proyectos más ambiciosos que se han realizado en los últimos años en Colombia, donde el cuidado extremo de las escenas, junto a unos libretos sólidos, simplemente le fascinaron y no dudó un instante en firmar el contrato.

"Cómo negarse a hacer parte de un proyecto donde se cuenta con todo el tiempo posible para realizar las escenas. Donde vamos lento pero con paso sólido, contra la corriente de la televisión actual donde el tiempo apremia y hay que hacer escenas en tiempo récord", asegura el galán colombiano.
Intenta, cuando le es posible, llegar a casa minutos antes del inicio de los capítulos diarios de "Pura Sangre", para poder verlos al igual que los televidente, por primera vez. Incluso admite que se había olvidado de algunas escenas, que grabó a finales del año pasado.

"Ahora las telenovelas se realizan entre cuatro y seis meses. En “Pura Sangre” llevamos más de nueve meses de trabajo, incluso semanas enteras de ensayos, todo para hacer una telenovela de alta calidad, que realmente siento que falta en Latinoamérica", continúa.

Entre las muchas experiencias que logró en Venezuela, país con décadas de tradición en el melodrama, fue el conocer por dentro la maquinaria de una gran industria de la telenovela latinoamericana.

Por eso, también sentía la necesidad de volver, más con “Pura Sangre” que, que según Novoa, reúne los elementos para la proyección actoral. "Este tipo de proyectos son un manjar para cualquier actor. Es la oportunidad de recordar que es un privilegio el poder actuar y hay que darlo todo en cada escena para mantenerlo con uno".

Lo que más le ha sorprendido a Rafael es que parece que jamás se ausentó de la pantalla chica colombiana, pues sus seguidoras y admiradores siempre estuvieron presentes para recibirlo y acogerlo como uno de los galanes más apetecidos de la televisión nacional.

"La fama ni me la creo, ni tampoco me interesa, pero si me gusta mantener un contacto con quienes gustan de mi trabajo. De ahí que hace algunos meses creamos mi página de Internet para mantener ese contacto directo con ellos".

Allí, sus seguidoras pueden conocer que Novoa es un galán de altura, con su 1.87 de estatura, que es un bogotano que nació bajo el signo de escorpión, de ojos cafés, cabello castaño y piel blanca, que acaba de cumplir 12 años de trabajo en la televisión, a la cual llegó tras un exitoso paso por el modelaje.

"Ahora lo entiendo, el modelaje tiene mucho de actuación, necesitas asumir una actitud en una campaña publicitaria. De cierta forma, dejar de ser tu", dice Novoa.

Ante las versiones que dicen que es antipático, afirma que esto se debe a que es muy reservado y ha sabido dividir su vida profesional de la privada.
Y aclara: "Aunque la gente piensa que soy antipático, soy un hombre callado, que me encanta el relajo sólo entre amigos. Es complicado, hay cosas que solo aprendes en el camino, no existe taller o escuela alguna para manejar el ser un personaje público".

Desde el principio, tienen en sus manos los 126 capítulos completos de la telenovela, algo inusual en la industria televisiva, lo que le da la tranquilidad de poder manejar a su personaje y su tiempo libre, el cual dedica a sus amigos, buena parte de ellos actores.

"Soy de pocos amigos pero con los cuales hay entrega total, entonces siempre hay algo por hacer con ellos, así sea sólo armar relajo en el apartamento".

Se siente listo para nuevos papeles y mayores retos, en especial en el séptimo arte. "No tengo ningún tipo de afán, pero siento que puedo asumir un rol en un proyecto interesante en el cine. Solo espero, como pasó con ‘Pura Sangre’, que aparezca", finaliza el actor.