Ana Lucía Domínguez

Ana Lucía Domínguez
nos confiesa que no deja de trabajar en un momento

Ana Lucía Domínguez una de las mejores actrices colombianas, que no deja de trabajar, esta joven a su edad ha logrado encantar al público latinoamericano, nos cuenta que su personaje en ‘Madre Luna’ está siendo un éxito en España, y sobre sus éxitos en nuestra televisión.

-¿Cuáles fueron sus primeros pasos en la actuación?
Empecé haciendo comerciales de televisión y luego vino mi primer personaje en “De Pies a Cabeza”, ahí trabajé dos años hasta que se terminó. Luego vino “Conjunto Cerrado”, que también fue una serie juvenil. Después hice “Hermosa Niña”,“El Fiscal” y algo de presentación en “Ángeles De La Mega”. De ahí en adelante nunca paré, hice una novela tras otra. La verdad he tenido mucha suerte.

-¿Considera que quemó etapas de su vida por desarrollar una carrera actoral desde tan temprana edad?
Si se viven cosas diferentes y se madura un poco más rápido. Siempre conviví con gente un poco más grande y eso ayuda estar en otro mundo. Es una profesión que me encanta y no la cambiaría por ninguna otra. Nunca pensé que empezaría en esto; me vieron y mi mamá me llevó a los casting. Creo que con ‘El Fiscal’ me empezó a gustar la actuación de verdad. Fue un proyecto muy bueno que la gente aún recuerda. Fue una serie muy exitosa y un personaje muy fuerte; allí fue cuando decidí a empezar a estudiar teatro y hacer talleres.

-De todos los personajes que ha personificado, ¿cuál ha sido el más difícil y con cuál se ha sentido realmente identificada?
El más complicado para hacer creo que fue el de ‘El Fiscal’. Era una niña drogadicta, que se metía con un narcotraficante, tomaba pastillas para poder acostarse con él. Eran escenas muy violentas de mucha sangre, incluso tenía que tener armas y disparar; todo eso me impresionaba mucho. Creo que ese fue el personaje más fuerte porque yo solo tenía 15 años. Con el que más me identifico es con el de ‘Madre Luna’; es muy parecido a mi.

-Durante toda su carrera como actriz, ¿en quién se ha fijado como una guía actoral?
Me fijo en el trabajo de muchos actores aquí. Margarita Rosa de Francisco siempre me ha gustado mucho, su forma de actuar y lo linda y natural que es. Eso siempre me gustó muchísimo. Yo creo que desde chiquita, más que una referencia, ella ha sido una actriz que me inspira admiración.

-Usted ha tenido la oportunidad de trabajar en varias producciones colombo-mexicanas. ¿Qué es lo bueno y lo malo de este tipo de producciones?
Empecé hacer este tipo de novelas en Miami, con ‘Gata salvaje’. Allí, habían actores, peruanos, mexicanos, argentinos, venezolanos y colombianos. Es muy chévere porque se conoce el trabajo de todos los países y de cada actor, sus costumbres y sus palabras. Se conoce el trabajo de mucha gente y se crece como persona y como actor. Por ejemplo, la novela que hicimos en México fue muy interesante. Al ser en alta definición los colores y el paisaje de Cartagena salieron muy bonitos; la combinación fue muy buena. Me gusta porque puedo trabajar afuera, hacer una novela, volver a Colombia, trabajar acá y volverme a ir. Me encanta eso, aventurar y conocer el trabajo de afuera. En cuanto a los acentos, ya me acostumbré. Es un requisito para poder trabajar en el exterior. Hasta que entendí eso, me empezaron a dar mas trabajo afuera. Antes hablaba muy colombiano, hablaba muy rápido, no pronunciaba bien las palabras, las S y las D. Los colombianos tendemos a comernos muchas palabras y, por eso, no me entendían y no pasaba los casting. Ya después empecé hablar mexicano y entendí que no es para demostrar que no soy colombiana. El día que me toque hablar venezolano o argentino para que me den una novela, pues lo hago. Hablar con acentos diferentes, no me incomoda; me parece chévere que haya logrado ese acento universal, y “neutral”.

-¿Cómo llegó el papel de ‘Madre Luna’?
Estaba en Miami haciendo un piloto para Telemundo y me dijeron que esa novela se iba hacer el año que viene que, mientras tanto, querían que hiciera un personaje en la novela de Julio Jiménez, donde la protagonista es Amparo Grisales, y la protagonista juvenil es mi personaje. Me pareció muy interesante la mezcla de Julio Jiménez y Amparo Grisales.

-En Madre Luna comparte el set con actores con los cuales ya ha trabajado en otras oportunidades, como Michel Brown. ¿Hasta qué punto influye esto en el buen desarrollo de las escenas, es igual que con un actor recién conocido?
Es muy rico por que hay confianza, cuando pasamos a las escenas ya sabemos como es la forma de trabajar del otro. Michel y yo somos como hermanos. Ya es nuestra tercera novela en la que trabajamos juntos, nos vemos todos los días, tenemos muchas escenas, somos muy divertidos, entonces la pasamos rico en las escenas y fuera de ellas.

-¿Cómo logra interactuar con gente desconocida en una escena, cómo rompe esa barrera?
Con ensayos, conociendo al actor en los ensayos previos con el director, yo creo que es clave.

-Dentro del elenco de ‘Madre Luna’, ¿con quién se siente realmente cómoda en escena?
Con todos. Son maravillosos, el protagonista Gabriel Porras, las mexicanas que son las malas, son muy chéveres, cada uno tiene su manera de trabajar diferente y es muy rico.

-¿Cuáles han sido sus mayores satisfacciones actorales?
Me gusto mucho cuando hice teatro con Carlos Muñoz, Julio Sánchez Coccaro y Martha Liliana Ruiz en la obra de teatro Estado civil infiel. Estuvimos en una gira por toda Colombia. Fue muy chévere hacer teatro, es una de las mejores satisfacciones y de los más grandes retos que he tenido en mi vida actoral porque Carlos y Julio son dos comediantes excelentes.

-¿Cuándo le ofrecen un personaje, que es lo que buscas para aceptarlo?
Primero que se venda a nivel internacional, es muy importante. Segundo, que sea un personaje que me llame la atención, que me guste y que sea realmente importante en la novela.

-¿Cómo logra conectarse sentimentalmente con personajes que son totalmente ajenos a usted?
Estudiando, creo que para eso uno hace talleres y teatro; para hacer otra persona que tú no eres, con otra personalidad, otra mentalidad. Yo creo que un actor tiene que hacer de todo.

-¿Qué es lo bueno y lo malo de la fama?
Lo bueno es que la gente te da mucho cariño, te brinda muchas cosas lindas, los niños son muy cariñosos, te piden autógrafos y se te abren muchas puertas. También son buenos los detalles como llegar a un restaurante y que te atiendan bien, eso es lo bueno. Lo malo es que no tienes privacidad en tu vida personal, y que la gente te critica cosas, por ejemplo, como estás vestido y te miran absolutamente todo.

-¿Cómo logra superar las críticas, los malos ratings, los fracasos de producciones y cómo logra mantenerse en un medio tan inestable como la televisión?
Hacer una novela que tenga éxito, es una lotería. Trabajo con tanto cariño y con tanto amor que ya el rating pasa a un segundo plano. Que bueno que le vaya bien a la novela en la que se trabaja en ese momento, pero igual es tan rico el trabajo que hacemos, que lo disfrutamos. Las críticas siempre van a existir y van hablar, al principio me afectaban las cosas y lloraba; decía que eso no era cierto; ahora digo: “chévere que hablen”.

-¿Qué le recomienda a los que están empezando, cómo meterse de lleno en este medio?
Querer es poder. Estudiar mucho, siempre hacer talleres, siempre pensar en hacer proyectos. Si hacen novela, pues también tomarse su tiempo para hacer un taller interesante, leer mucho, ver muchas películas, y apasionarse con el cuento. Creo que en cualquier carrera si uno quiere las cosas, las hace con mucho amor y seguramente salen bien.

-¿Qué no debe hacerse en el camino para consolidarse como actor?
Un error muy grande que puede cometer uno, y sin que se de cuenta, es que se te suban los humos a la cabeza porque la gente te reconozca con un papel. Como la gente te empieza a querer y te empieza a poner en un lugar, puede pasar que se te suban los humos, pero siempre tenemos que estar súper aterrizados. Yo creo que el amor de la familia y el cariño de los tuyos, te hacen entender que eres una persona común y corriente, que tienes un trabajo maravilloso y que eres afortunado; pero, nunca ser creído, nunca rechazar un autógrafo, nunca darle pereza darle un abrazo a una persona que te quiere saludar. Ese tipo de cosas, siempre hay que tenerlas muy claras

-¿Qué viene ahora para Ana Lucía Domínguez?
Creo que vamos a terminar ‘Madre Luna’ en diciembre y ya hay dos propuestas: una en Miami y otra en Argentina. Cualquiera de las dos me encantaría. Irme un añito, y de pronto estudiar o hacer otra cosa y luego descansar un poco de Colombia.

-¿A parte de la actuación que otra cosa le apasiona?
Me gusta ir mucho al gimnasio y practicar mi hobby, que es Kick Boxing, me parece que me mantiene muy bien físicamente. Aparte, es una terapia, boto toda la adrenalina, tengo un maestro maravilloso.

-¿Cómo logra equilibrarse cuando trabaja en otra parte y no está junto a su familia?
Ya me acostumbre, al principio me daba durísimo, me hacían falta mi mamá y mi papá porque siempre hemos sido muy unidos, pero ahora, ya hace varios años, vivo sola y los veo en eventos especiales como en los cumpleaños y las fechas de diciembre. Siempre estoy con ellos, trato que mi trabajo no interfiera en esas fechas para compartir con ellos, por eso el resto del año es trabajar, trabajar y trabajar.