La Marca del Deseo

LA MARCA DEL DESEO

Llegan cinco mujeres bellísimas al Canal RCN. Desde el pasado 13 de noviembre de 2007 , RCN Televisión estrenó “La marca del deseo”, protagonizada por Stephanie Cayo y Juan Alfonso Baptista, “El Gato”.

Bajo la dirección de Rodrigo Triana, es una adaptación de una historia original de Bernardo Romero Pereiro: "Las Juanas".

El día en que Reynaldo Santibáñez contrajo matrimonio con Digna, la mujer que amaba, se convirtió en el peor de su existencia. Ese día, él y su descendencia fueron condenados para siempre a la infelicidad, por culpa de una maldición: “Su sangre estará marcada por el deseo. ¡Por cada momento de dicha que traiga el deseo, habrá un intenso dolor!”… O al menos esta es la leyenda que se ha tejido alrededor de la familia Santibáñez en Pueblo Escondido, desde hace casi 30 años.

Y como toda leyenda, esta también parece tener algo de verdad, pues los Santibáñez no son un matrimonio feliz, a pesar de tenerlo todo: un maravilloso hijo llamado Luis Eduardo, dinero y poder. Sin embargo, la infelicidad no será el mayor problema de esta familia, cuando una a una empiecen a llegar de improviso las cinco hijas ilegítimas de Reynaldo Santibáñez, para sacudir Pueblo Escondido hasta sus cimientos.

Ellas no se conocían pero tenían algo en común, su padre: Reynaldo Santibáñez, un ex marino que por la soledad en que lo había dejado su mujer, buscó pasión en otros brazos. Las hermanas, cada una por su lado, llegan en búsqueda del destino y de ese padre ausente y desconocido… hasta ahora.

Sin embargo, el más afectado por la llegada de Las Marías no será el propio Reynaldo, quien a causa de ellas verá su matrimonio destruido. Quienes más dolor experimentarán con el arribo, serán Luis Eduardo y María Valentina, la más hermosa de las Marías, pues ambos se enamorarán. María Valentina, cumpliendo la promesa que le hizo a su madre en el lecho de muerte, de encontrar a su padre, llega a Pueblo Escondido, y al primero que conoce es a Luis Eduardo, quién le roba por completo el corazón.

María Valentina, destrozada y avergonzada por saber que lo suyo es un amor imposible, decide partir del pueblo, pero el saber que tiene 4 hermanas y que Reynaldo les ha pedido que se queden seis meses para poder ofrecerles una verdadera familia, y la posibilidad de cumplirles sus sueños, la obliga a quedarse en el Pueblo. Y la única forma que tiene Reynaldo de garantizarle a sus hijas el cumplimiento de estas promesas, es permitirles su participación en la construcción de un hotel a orillas del caribe, en El Tesoro, una playa paradisíaca de su propiedad y en la que Luis Eduardo siempre ha soñado construir un hotel ecológico, en donde viviría por el resto de sus días.

Luis Eduardo, quien creía que dicha playa iba a ser únicamente suya por derecho, ahora tiene que compartir su herencia con cinco hermanas, cada una con intereses muy diferentes a los suyos y, sobre todo, tiene que ver cómo su sueño puede llegar a sucumbir en las manos de estas cinco mujeres, soportando el peso de tener que convivir con Maria Valentina.

En este proceso de encontrar una familia y para mitigar el dolor de un amor prohibido, Luis Eduardo y María Valentina se harán daño para tratar de arrancarse del corazón el uno al otro. Así, Luis Eduardo se aferrará a su novia de siempre Úrsula, y Maria Valentina intentará olvidar y se sacrifica en los brazos de Alfredo, un malévolo hombre que, aunque ama obsesivamente a María Valentina, sólo quiere una cosa en la vida: poder.


PERSONAJES

MARÍA VALENTINA MÁRQUEZ
(Stephanie Cayo)

María Valentina es una mujer que no le teme a nada ni a nadie. Gracias a su recio carácter e indómito corazón, se ha ganado innumerables amigos y, por supuesto, algunos enemigos. Su pasión por defender las causas nobles y justas, conquista el corazón de aquellos a quienes defiende, y al mismo tiempo le causa problemas, pues ella no sabe manejar su “pasión”, sino viceversa: su pasión la maneja a ella. Por ello, le dice a la gente cosas que no debe, porque sufre la injusticia.

MARÍA CANELA
(Heidy Bermúdez)
Aunque tiene 21 años, María Canela es una mujer ingenua que no sabe del mundo. Fue abandonada por su madre, Amanda Gómez, en el convento de Santa Cruz del Puerto, siendo muy niña. Las monjas se hicieron cargo de su crianza y educación. Debido a su desbordada imaginación y ganas de descubrir cosas, se inventó la “leyenda” para sí misma de ser hija del padre Bonifacio, el sacerdote para quien su madre trabajó como secretaria. Su gran pasión y talento es la cocina y es a través de sus recetas que María Canela expresa el tremendo amor que tiene para dar. María Canela es devota de Dios, a quien le promete toda clase de sacrificios: dejar de comer dulces, rezar cincuenta rosarios, controlar sus palabras, etc. Todo con tal de lograr sus deseos o purgar sus culpas… Pero le cuesta cumplir, puesto que olvida sus promesas.

MARÍA CLARIDAD
(Sara Corrales)
María Claridad es dueña de una poderosa intuición. Es solitaria, introvertida, reservada con sus sentimientos, y también con los secretos de los demás. Ha vivido de su trabajo desde el día que murió su madre, Clara Moreno. De ella, María Claridad aprendió el arte de curar el cuerpo y el alma, usando elementos naturales y terapias alternativas, porque ella siempre tuvo un don especial para ello.

MARÍA ALEGRÍA
(María Elisa Camargo)

María Alegría es una hermosa muchacha que va por la vida contagiando a todos con su temperamento desparpajado y bromas que hacen reír a quienes la rodean.

MARÍA SOLEDAD
(Mimi Morales)

Mientras mucha gente contemporánea a ella todavía no ha definido su rumbo en la vida, ella sí sabe lo que quiere: tener dinero, mucho dinero para que su madre no vuelva a pasar necesidades económicas por haberla tenido que educar y criar sin el apoyo de Reynaldo.

LUIS EDUARDO SANTIBÁÑEZ
(Juan Alfonso Baptista)
Luis Eduardo Santibáñez es un hombre que lo ha tenido todo en la vida. Nació en el seno de una familia acomodada de un pueblo costero y, por ser hijo único, gozó de todos los privilegios, la atención y el cariño de sus padres. A pesar de la fría distancia que vio crecer entre ellos con los años.

REYNALDO SANTIBÁÑEZ
(Marcelo Buquet)

Treinta años atrás, Reynaldo era el hombre más apetecido de Pueblo Escondido. Enamoraba a las mujeres con su simpatía, caballerosidad, gran sonrisa y atractivo físico. Su profesión de marino lo obligó a viajar de puerto en puerto y a ausentarse por largas temporadas de Pueblo Escondido, pero él sólo tenía corazón y ojos para su esposa Digna, su eterna enamorada, la mujer que hizo que él se convirtiera en un hombre fiel y dejara de ser un mujeriego. La mujer que amaba con el alma y con quien se casó después de un corto noviazgo. Lamentablemente justo el día de su boda, hubo algo que los marcó para siempre: la maldición que les profirió Carmenza, la madre de una campesina (Lucero) con quien él había tenido un furtivo romance y a la cual había dejado embarazada sin saberlo. Reynaldo y Digna, en esa maldición, fueron sentenciados a vivir una vida matrimonial que no diera frutos: “Su sangre estará marcada por el deseo y por cada momento de dicha que traiga el deseo, habrá un intenso dolor”.

DIGNA DE SANTIBÁÑEZ
(Katie Barberi)

Digna es una mujer de una inigualable belleza, altivez y elegancia. De carácter fuerte, severo. Infunde respeto. Elegante y atractiva. Siempre está perfecta. El viento no la despeina y no la perturba. Treinta años atrás, se casó con el único hombre que amó, que ha amado y que tal vez amará por siempre. Reynaldo Santibáñez logró cautivar su corazón desde que se conocieron y ese amor a primera vista, desencadenó en un romance que terminaría en matrimonio.

ALFREDO PARDO
(Orlando Miguel)
Alfredo, desde siempre, ha estado interesado en el poder. De hecho, es el interés más grande que hay en su vida. Y para tenerlo, no le importa pasar por encima de quién sea, ni utilizar los medios que sean necesarios. Para los “trabajos sucios” él tiene a Manotas, ya que él jamás se ensuciaría las manos. Es como todo buen negociante, encantador y manipulador. Con sus buenos modales y apariencia, nadie sospecharía jamás que Alfredo pueda ser un villano desalmado. Es atractivo y de gustos finos. Una vez que conozca a María Valentina, toda su vida dará un vuelco, pues ella logrará tocar su frío corazón de tal manera, que conseguirá lo que parecía imposible: Alfredo, por primera vez, se sentirá enamorado… E intentará conquistar a la mujer que ama locamente.

GABRIEL SANTAMARINA
(Pedro Palacio)

Gabriel es un “casanova”, un conquistador de pueblo que se cree con derechos sobre todas y cada una de las mujeres que se atraviesen en su camino. No es adinerado pero actúa como si lo fuera, pues esta es la imagen que le interesa proyectar ante sus múltiples conquistas.

JAIME MUÑOZ
(Lucas Velásquez)

Jaime tiene la misma edad de Gabriel y han sido amigos de toda la vida. Sin embargo, a diferencia de éste, Jaime no reniega de su condición humilde ni se muestra con otra cara ante las mujeres. Se podría decir que es un ser humano auténtico.

MARTÍN LAGUNA
(Juan Sebastián Aragón)

Martín nació y creció a orillas del mar. Aprendió de su padre el oficio de pescador y se siente muy orgulloso de serlo. Sin embargo, no quiere el mismo futuro para su hijo, Lucas. Por eso trabaja de sol a sol. Es empleado del Tesoro desde hace varios años y allí se hizo amigo de Luis Eduardo. Es un hombre sencillo, solitario, noble y lleno de empuje. Martín está dispuesto a ayudar a todo el que lo necesite, incluyendo a Carmenza, la “bruja” del pueblo, a quien todos rechazan.

ESTEBAN FALCÓN
(Hermel Valenzuela)
A pesar de que sólo tiene 26 años, Esteban es el médico del centro de salud de Pueblo Escondido. Es un hombre racional, metódico y chapado a la antigua. Esteban sólo acepta los preceptos de la ciencia y cualquier conocimiento alternativo le parece absurdo. Su frase es “ver para creer”. Es hijo de un médico retirado, y de Tulia, una gran amiga de Digna.

ÚRSULA HERRERA
(Ana Rivera)

La temprana muerte de su madre, dejó la crianza de Úrsula en manos de su papá, Vicente Herrera, el alcalde del pueblo. Él, por inexperiencia, pensó que criar bien a su hija era darle gusto en todo, sin imaginar que así sólo la convertiría en la mujer pretenciosa, frívola, vanidosa y caprichosa que es Úrsula hoy en día.