La hija del Mariachi (FIN)

Emiliano y Rosario se dan
el “sí quiero”


Decepciones, sorpresas y mucha emoción
Por una pequeña confusión, la familia de Emiliano (Mark Tacher) creerá que la madre de Rosario (Carolina Ramírez) es Doña Eulalia (Luces Velásquez), la mujer más extravagante y grotesca que los mexicanos han visto en su vida. Situación que dejará desconcertados a los padres de Emiliano, pues Rosario no se parece en nada a su progenitora y menos a las cosas que su hijo les ha contado de ella.
Después de la ridícula escena de celos que Emiliano le hace a Rosario, el Coloso (Gregorio Pernía) no tiene más remedio que interferir en la discusión y sacar a empujones a la pareja de tortolitos a la tarima. En medio de la presentación y después de dedicare mutuamente “La Rata”, “El desinfle”, “La faltona” y otras hirientes rancheras, Rosario se quitará el anillo de compromiso, que su príncipe le regalo, y dará por cancelada la boda del día siguiente.

Celos, malditos celos
Después de enterarse de que el doctor Bahamón, el ex jefe de Rosario (Carolina Ramírez) en el banco, es un hombre de setenta y cinco años, y que sus celos no tienen fundamento; Emiliano (Mark Tacher) no tendrá más remedio que irse con “la manada” a darle una sentida serenata a su prometida y de rodillas pedirle perdón y suplicarle que no cancele su boda. Entre tanto, mientras Cristina (Tanya López) y Leticia (Diana Ángel) intentan hablar con Rosario para interceder por Emiliano; los padres del mexicano no entienden el por qué de la actitud de su hijo.

El final del Mariachi

Después de año y medio de estar al aire, la historia de amor entre tequilas y rancheras de un reconocido ejecutivo mexicano y la humilde hija de un mariachi llega a su fin. Como si se tratara de un cuento de hadas, Emiliano Sánchez Gallardo (Mark Tacher) y Rosario Guerrero (Carolina Ramírez), dejan atrás meses de lágrimas e intrigas para dar el “sí quiero” ante el altar y sellar con un beso la historia de amores reales con un fuerte sabor mexicano, que se robó el corazón de los colombianos que sufrieron y rieron cada noche.


Del 21 al 24 de enero de 2008