La Hija del Mariachi

Se acerca el gran final de
‘La Hija del Mariachi’, la novela preferida de los hogares colombianos en el 2007
Este lunes 14 de enero después de ‘Pura Sangre’, la historia de amor entre un alto ejecutivo mexicano, acusado del asesinato de uno de sus mejores amigos y de utilizar su empresa para lavar dólares, y la hija de un mariachi, regresa a las pantallas de Nuestra Tele para un final de ensueño que promete robarse más de una lágrima y romper muchos corazones.

Adiós tristezas, lágrimas, sufrimiento e intrigas, Emiliano Sánchez Gallardo regresa para quedarse, pero por encima de todo para pedirle a Rosario (Carolina Ramírez) que se convierta en la madre de sus hijos y en la señora y ama de su corazón. Al son de Ella Volvió y Volver, Volver, el mexicano y el Lucero de México vivirán la mejor noche de sus vidas, o mejor, darán inicio a un idilio de amor que durará hasta que la muerte los separe.

Tal como se lo prometió a Doña Raquel (Alejandra Borrero), Emiliano no se llevó a Rosario al abismo y ahora, después de once meses y cinco días luchando por sobrevivir y demostrar su inocencia, el mariachi viene bajarle las estrellas a su hija y a ponerle a sus pies el futuro que se merece el Lucero de México.

Pero esto no será todo, antes de casarse con Rosario, Emiliano como muestra de gratitud hacia todos los integrantes de “La manada”, quienes sin saber quien era él en realidad, le enseñaron el verdadero sentido de la vida, la amistad y la lealtad, les hará realidad algunos de sus sueños. Un lujoso automóvil para “El Coloso de Jalisco”, un apartamento para Fernando y Leticia, y un viaje a México con todo pago para Sigifredo: serán algunas de las nuevas adquisiciones de los mariachis del bar Plaza Garibaldi, lugar del cual ahora también son socios.

“Este será un final que todo el mundo esperaba, yo creo que este amor sufrió demasiados altibajos, muchísimos problemas, pero que siempre fue sincero, un amor real en el que nadie se pudo meter, un amor que cuando las dos personas se conocieron, se enamoraron por completo y ya no pudieron separarse”, palabras con las que Mark Tacher, protagonista de esta historia, utilizó para definir esta producción colombiana con mucho sabor y acento mexicano.