Mark Tacher

Mark Tacher
El actor confiesa que se siente orgulloso de haber
protagonizado ‘La hija del Mariachi’


Los requisitos necesarios para representar a Emiliano, en telenovela de Mónica Agudelo, exigían a un hombre apuesto, capaz de despertar los mejores sentimientos en el público, que cantara y, ante todo, que enamorara a la protagonista.

Un mexicano reunió todo esto y su interpretación lo llevó directo al corazón de Rosario.

Bajo una doble identidad, llegó Emiliano a Colombia, un alto ejecutivo egresado de Harvard, con una fortuna envidiable, a quien un suceso inesperado en su vida lo lleva lejos de México, su país, para internarlo en las calles de Bogotá, en donde huele a tequila, suenan las trompetas y la oferta de los grupos de mariachis está permanentemente presente en las noches de la ciudad. Huyendo de todo y de todos, Emiliano llegó por casualidad a la vida de Rosario y, con ella de la mano, descubre, además del mundo de los cantantes de música ranchera, la honestidad, la amistad y el verdadero amor.

Así es el personaje con el que Mark Tacher, actor mexicano, se dio a conocer en Colombia. Emiliano es un hombre transparente, que para sobrevivir se vio obligado a hacer cosas impensables para él y obró de manera diferente a como siempre lo ha hecho para entender qué fue lo que pasó. Llegó hasta las últimas consecuencias para conocer la verdadera razón por la que le tocó huir, aunque esto le tomó tiempo. Fue víctima de la confianza que depositó en la gente de su empresa, Big Marcs, importadora de autos; tres supuestos amigos y compañeros lo sentenciaron a vivir lejos de su familia y, a pesar de que su destino era Brasil, terminó en Bogotá, sin saber a ciencia cierta cuáles eran sus condiciones de vida.

Así comenzó la historia del personaje de Mark Tacher, todo un reto artístico, no sólo porque debió recordar lo aprendido en clases de canto, cuando de niño dedicaba varias horas para tratar de convertirse en cantante, sino porque con Emiliano tuvo que transmitir a los televidentes, la pasión que se siente por México en el país.

Vestido de negro y con botas de espuelas, afinó bien su voz para llegar a Colombia, e igual que su personaje, hacer parte de la industria televisiva del país. Con ‘La Hija del Mariachi’ y, a pesar de pertenecer al país azteca, no conocía mucho de esta música, pero ahora siente que conoce más su cultura y que, a través de su personaje, hizo honor a quienes cantan noche tras noche, acompañados de trompetas, violines y micrófonos.

De las historias colombianas, cuenta que le fascina la manera en que los escritores llevan la comedia a la pantalla. “Me divierto mucho cuando veo una novela colombiana. Son extraordinarios sus argumentos y talentos”, asegura el mexicano.

Con el reto que asumió en Colombia, se da cuenta de la gran herencia mexicana que hay en el país, y esto hace que sea más consciente de cada paso que da en su carrera artística. “Esto me parece sensacional, me siento muy orgulloso de que México haya traspasado tantas fronteras y que mi país sea tan querido en sus costumbres, en su comida y en su idiosincrasia”, afirma.

La negociación con RCN Televisión se dio sin demoras. Presentó el casting, realizó la prueba con Carolina Ramírez, quien interpretó a Rosario y demostró que él debería ser Emiliano. Sin embargo, las grabaciones de la novela tuvieron que esperarlo, ya que una delicada lesión en su pierna lo mantuvo tres meses incapacitado. Pasó por momentos muy difíciles, que se convirtieron en una lección para su vida porque, a pesar de lo grave del asunto, encontró en el humor al mejor compañero para asumir la dura prueba. “Paciencia, eso fue lo que aprendí de todo esto, ya poco a poco va sanando la herida”, expresa Mark, quien ahora está concentrado y agradecido con Dios y con la vida.

‘Tío Alberto’, ‘Lo que es el amor’, versión mexicana de la serie ‘Hombres’, ‘Mirada de mujer, el regreso’, ‘Háblame de amor’, ‘Tres veces Sofía’, ‘Perla’ y ‘Mujer con pantalones’, hacen parte de su currículo como actor.

-¿Qué significó para usted este proyecto?
Fue un proyecto que asumí como mío, es una novela que me gusta cantidades, como está escrita y como está trabajada. Me parece un proyecto sin igual. Conversamos con Mónica, quien aparte de escribir muy bien, sabe mantener muy bien los secretos. Hablamos siempre, como una retroalimentación, para lograr mejores cosas.

-¿Cómo se sintió con el personaje, había interpretado a alguno con las características de Emiliano?
Me encantó, me siento orgullosísimo de haber estado en esta novela. Es casi como un homenaje a mi país y a Jorge Alfredo Jiménez, a mis costumbres y a mi música. Nunca con tanta opulencia. Es buenísimo porque conocí el proceso de lo que haría la gente. Fue como un trabajo antropológico muy interesante. Estuve tratando de estudiar a la gente del nivel de Emiliano para comportarme un poco como ellos y he descubierto algunas cosas que han sido muy padres de encontrar en la vida.

-¿Y cuáles son esas cosas?
La paciencia, mucha dedicación, comprender la vida desde otro punto de vista; agarrar y creer firmemente en lo que está pasando, que es lo que he visto dentro de la novela.

-¿Cómo le fue con Carolina, la protagonista?
Es muy linda, muy talentosa, con mucha luz, con muchas ganas de triunfar. Es una chava sensacional.

-¿Cuál fue el reto de Emiliano?
Superarse, es una persona echada para adelante, trabajadora, no tiene ningún tipo de tapujos, sólo trabaja y está todo el tiempo consciente de que mientras más trabaje, más va a tener.

-¿Qué cree que fue lo más atractivo de la novela para los televidentes?
Las canciones, las escenas, la fotografía, las actuaciones definitivamente; la historia de amor les va a encantar. Me parece una historia muy linda, que además tiene acción; en general, hay muchas cosas buenas para ver en esta novela y las historias de los personajes están muy bien escritas, Mónica lo hizo muy bien.

-¿Qué características tenía Emiliano?
Era un metrosexual, al que le encanta vivir la vida plenamente, es un hedonista, digamos.

-¿Qué es lo que más le gustó de este hedonista?
Que, a pesar de ser tan millonario, es un tipo muy relajado, sabe lo que tiene y no tiene que presumirlo.

-¿Cómo se sintió con la doble identidad de su personaje?
Muy confundido, Emiliano no sabía por qué le estaba pasando lo que le estaba pasando. No comprendía absolutamente nada, lo único que sabía es que tiene que huir de su país y llegó a otro que desconocía por completo. Fue una investigación que estaba haciendo él mismo de sus raíces, entonces estaba un poco asustado, obviamente confundido, pero echándole ganas.

-¿Qué tuvo que hacer para interpretar a Emiliano?
Retomé mis clases de canto, ya que hace muchos años estuve estudiando música, y la música es muy familiar para mí. Me preparé en cuanto a la cultura del mariachi, cómo apareció, dónde apareció, me empapé de toda la historia y obviamente del personaje, ya con la sinopsis, uno se fija en ciertos lugares o en ciertas cosas para ir infiriéndolas en él. Ahora sé mucho más, en cuanto a la historia de México, las canciones rancheras y quién las escribió.

-¿Le gustan las rancheras, escucha esta música?
En mi país no la escucho mucho. Creo que se oyen más mariachis en Colombia que en México, te lo puedo jurar. Aquí he escuchado canciones que en mi vida había escuchado, ni de broma. La verdad, hasta ahora me encuentro con este tipo de música.

-¿Cómo fue cuando hizo el casting?
Yo llegué a RCN, vestido de mariachi y me quedé todo el día vestido de mariachi. Tuve que cantar mucho y luego hice una escena con Carolina Ramírez, fue padrísimo.

-¿Alguna vez se había vestido de Mariachi?
No, es algo muy raro, es muy simpático esto.

-¿Cómo se siente en Colombia?
Feliz, me encanta Bogotá, su gente, las calles, me parece bacanísimo.

-¿Le gusta la televisión Colombiana?
Sí, aquí hacen una televisión buenísima.

-¿Eso fue decisivo para aceptar a Emiliano?
Claro, de hecho ya había venido un par de veces a Bogotá y me había encantado. Entonces cuando me ofrecieron esta novela en Colombia, cerca de muchos de mis amigos y con el proyecto, que es una cosa tan increíble y tan querida para mí, pues me siento muy orgulloso de que me hubieran escogido. De alguna manera representé a mi país, con todos los detalles que hacen parte de la cultura mexicana dentro de la novela.