Pura Sangre

Eduardo Lagos sigue adelante con su decisión de casarse con Silvia

A partir de este lunes 14 de enero, regresan las novelas de la noche a RCN, pero antes de este regreso triunfal de las novelas preferidas de los colombianos. ‘Pura Sangre’ regresa con más emociones que nunca en el 2008.

Los nuevos planes de la malvada Paulina por sacar del convento a su hija Lucía (Alejandra Sandoval) y al nieto que lleva en su vientre, el inevitable matrimonio de Eduardo (Rafael Novoa) con Silvia (Juliana Galvis) aún con su corazón puesto en Florencia (Marcela Mar), la ambición desmedida de Federico (Juan Pablo Gamboa) por quedarse con gran parte de la herencia prometida de su padre Alejandro Lagos (Pepe Sánchez) a su primer nieto, la sed de venganza de Natalia (María Fernanda Yepes) hacia Camilo y los celos cada vez más enfermizos de Margarita (Jenny Osorio) serán algunos de los platos fuertes que tendrá la trama de ‘Pura Sangre’, la exitosa superproducción del Canal RCN, que regresa a las pantallas después del receso de fin de año.

La historia de Mauricio Navas está en su punto más alto. Resulta ahora que ‘La Hiena’ tendrá que volver a mover el tablero de ajedrez de odios y manipulaciones para recuperar del convento a Lucía y, de paso, comenzar a alistar el camino para usar a su favor el nieto que nacerá.

Pero otro que manipulará un niño por nacer será el inescrupuloso Federico, el hermano mayor de los Lagos, y de quien su esposa Silvia está embarazada de otro hombre: Samuel. Al enterarse de que su padre entregará el 40 por ciento de su fortuna a su primer nieto, Federico intentará sacar todo el jugo a la situación y, enterado de la traición de su mujer y de que el bebé no lleva su sangre, pensará en sacar del camino al amante de su esposa para quedarse con la herencia.

Mientras esto sucede al interior de la familia Lagos, afuera de ella el volcán sigue en erupción. Para Eduardo el plan de casarse sin amor con Silvia seguirá intacto, así sus sentimientos por Florencia no hayan disminuido: cada vez estará más comprometido y el altar será una escala imposible de evadir. Otra que pensará en matrimonio será Natalia, ahora bajo su identidad de Venus, con el insoportable Camilo. Ella se dará cuenta que solo es un juego para el egoísta hermano menor de los Lagos y pensará en desquitarse a su manera.

Y finalmente Silvia y Florencia no serán las únicas con la cabeza y el corazón puestos en Eduardo. También la humilde Margarita pensará en una lejana oportunidad con su amor platónico de la niñez y querrá hacerle la zancadilla a las dos amigas que, ella sabe, están enamoradas del hombre.