Kristina Lilley: “Soy una madraza”

Kristina Lilley:
“Soy una madraza”

Kristina Lilley ha vuelto a nuestras pantallas metida una vez más en la piel de una villana. Después de verla en este rol en otras novelas como ‘Pasión de Gavilanes’, ‘La Tormenta’ o ‘La Mujer en el Espejo’, nos reencontramos con ella en Miami y confirmamos que detrás de las cámaras es tan dulce como el título de su último trabajo.

-Contar con un elenco de lujo es una de sus grandes bazas para ‘Dame Chocolate’...
Pues sí y me siento muy afortunada por formar parte de él. El casting fue perfecto y todos mis compañeros hicieron un trabajo fuera de serie. No había coincidido con ninguno de ellos antes, pero fue un placer.

-¿Qué te parece la pareja que forman Carlos Ponce (Bruce) y Génesis Rodríguez (Rosita)?
Magnífica. A Carlitos Ponce le respeto como actor y aún más como persona. Le quiero muchísimo y le considero un gran amigo. Y Génesis es una niña muy tierna, con quien tuve largas conversaciones, hasta llegó a llamarme mamá.

-¿Qué te atrajo de Grace?
Todo. Yo no considero que sea mala, sino infantil, arrogante y caprichosa. No es la típica villana con mente retorcida, carga muchas culpas y sentimientos y eso la hace humana y real. Lucha por algo que cree que es correcto. Lo que menos me gusta de ella es que sea tan intolerante. Todos merecemos respeto y Grace trata muy mal a la gente.

-Repites como villana, ¿prefieres este tipo de personajes?
Sí, porque te permiten jugar más. Mi meta siempre es hacer una mala diferente y creíble, aunque también acepto papeles de buenecita. Eso sí, prefiero que tenga carácter.

-En la pantalla eres una madre manipuladora, ¿cómo es Kristina con sus dos hijas?
Soy una madraza, pero también muy estricta cuando debo serlo. Raquel va a cumplir 14 años y Megan tiene 19, a ambas les exijo tener responsabilidades y cumplirlas. Sólo pido que sean buenas estudiantes, que limpien sus habitaciones, que hagan sus tareas, que me ayuden en la casa y que saquen a pasear a nuestros perros. Ellas saben que, mientras me digan la verdad, las apoyaré en todo lo que deseen. Son el centro de mi vida.

-¿Cuál es el valor más importante que les has inculcado?
Que siempre digan lo que sienten y piensan, sea a nivel laboral o personal. También que sepan aceptar sus errores y defectos.

-¿Alguna ha pensado seguir tus pasos a nivel profesional?
Las dos han hecho obras de teatro en el colegio, pero Raquel es la que quiere realmente ser actriz. Sin embargo, todavía le da demasiada vergüenza como para animarse a hacer algo en la televisión.

-¿Juzgan mucho tu trabajo?
Son terriblemente críticas. Es más, en alguna ocasión me han dicho: “Oye, mamá, qué escena tan horrible”. Se ríen mucho viéndome de mala, lo que no les gusta son mis escenas más fuertes.

-Te conocemos bien en la pantalla, pero ¿cómo eres cuando se apagan las cámaras?
Estricta, tranquila y disciplinada. Me gusta reírme, pero soy muy tímida y retraída. Disfruto estando en casa y también me encanta salir a bailar cuando puedo.

-¿Eres de carácter fuerte?
Sí, pero nunca llego al extremo y sé agachar la cabeza cuando tengo que hacerlo. Jamás trato mal a la gente, yo creo en la dignidad y el respeto por encima de todo.

-Estás divorciada, ¿consideras que te ha ido bien en el amor?
Sí, he tenido experiencias muy hermosas y me siento completamente satisfecha con ellas.

-¿Cómo tiene que ser el hombre que conquiste tu corazón?
Una persona muy parecida a mí, pero a la vez opuesta en muchas cosas. Me fascinan los morenos y deben ser inteligentes, muy amorosos y divertidos, además de claros, sinceros y maduros.

-¿Volverías a casarte?
Aunque los seres humanos lo criticamos mucho, creo que el matrimonio es algo muy hermoso. De hecho, sueño con casarme de nuevo.

-¿Qué piensas de la convivencia?
Es compleja, pero ahora que mis hijas han crecido y soy más madura me gustaría probar con alguien.

‘Pasión de Gavilanes’, su preferida:
Gracias a Gabriela Elizondo adquirió fama a nivel internacional. Por eso, esta telenovela tiene un hueco muy especial en el corazón de Kristina. “Es mi favorita porque es el personaje que más me ha gustado y marcó el reinicio de mi carrera”. Y es que en 1998 se alejó de las pantallas durante seis años.