Elkin Díaz: recibe insultos por su papel de maltratador

Elkin Díaz:
recibe insultos por su
papel de maltratador


El actor Elkin Díaz tiene 21 años de carrera. Durante un desfile del pasado Carnaval de Barranquilla, la gente le gritaba: "¡Cómo le vas a pegar a Valerie!, ¡Bájate, ven y me das a mí, hijo..., enfréntate con un hombre!".

Aun así, dice que su papel de Chucho, un hombre celoso que golpea a su esposa, interpretada por la ex reina Valerie Domínguez ha sido gratificante. "El de ellos es un amor desgastado. Está viciado. Y, aunque en los próximos capítulos se verá cómo Chucho trata de enamorarla, su único objetivo final es poseerla más no conquistarla. Y él sufre. Quizá por eso, al final la gente me hace la señal de 'bien', porque saben diferenciar entre el actor y el personaje", dice.

Para Díaz, Valerie es un diamante en bruto. Sus 21 años de experiencia le dan la autoridad para decir que tiene sensibilidad y disponibilidad. "Si realmente quiere ser actriz, tiene todo para serlo y en esta novela está muy bien rodeada. No puedo decir que ella solo aprende de mí, también yo aprendo de ella, pero acá tiene actores como Jorge Cao, Alejandra Borrero y Gloria Gómez. Hay muy buenos".

La historia de Elkin Díaz en la televisión comenzó tarde. Casi a los 24 años, después de terminar tardíamente el bachillerato, su filosofía era ser vago, hasta que se le apareció Juan Carlos Carvajal, un amigo que le propuso hacer arte. "¿Arte? ¿Qué es eso? Era como si me estuvieran hablando de astronomía. No tenía ni idea", cuenta.

Se inscribió al teatro Caretas y al año y medio viajó a Bogotá. Su mismo amigo Villamizar lo inscribió en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Ahí su vida cambió. Ahora tiene en su haber más de 14 obras teatrales, 10 telenovelas y el mejor pago: "Aunque suene pretencioso, todos saben quién es Elkin Díaz", dice.

Aunque Elkin Díaz, el actor cucuteño que le da vida a Jesús, el esposo de Bárbara (Valerie Domínguez) cuenta que a pesar de que su personaje es un ser violento y abusivo con las mujeres, también hay personas en la calle que no deja de expresarle su admiración y cariño por el trabajo que está realizando en la novela. "Es muy divertido ir por la calle y que la gente diga lo bueno y lo malo de mi trabajo, esa es la mayor satisfacción que cualquier artista puede recibir. Por ejemplo, los hombres me dicen que soy el más envidiado del género masculino, pues tener como esposa a una mujer tan bella como Valerie Domínguez, no es ningún sacrificio o castigo, sino todo un placer. Contrario ocurre con las mujeres, pues uno se imagina que por lo violento de mi personaje, ellas se solidarizarían con ella y me reclamarían por golpearla y maltratarla, pero no, muchas me dicen no sea tan blando con ella, que me ponga los pantalones y que me imponga. Esto es algo que me deja sin palabras y me causa bastante extrañeza”, asegura el actor.