Gustavo Franco: “Soy un hombre de mente muy abierta”

Gustavo Franco:
“Soy un hombre de mente muy abierta”

Es un actor serio, riguroso. Así lo ha de mostrado en ‘Gata Salvaje’, ‘Ángel Rebelde’, ‘Rebeca’ y ahora en ‘Dame Chocolate’. Pero a la vez Gustavo Franco es un hombre arriesgado. Estos días se libera de la ropa masculina en un escenario de Miami, donde nos habla de su experiencia en su última novela y del travesti que encarna en ‘Las noches de una diva’, obra con la que recorre Estados Unidos.

-¿Es la primera vez que tienes que vestirte de mujer?
No, lo hice hace años para un papel similar. En este caso se trata de una comedia musical que se desarrolla en el camerino de un club gay donde actúo, canto y bailo. Soy ‘La baronesa’, la que gobierna a las demás.

-¿Te costó desprenderte del ‘uniforme’ de Mauricio?
Al contrario, la corbata y el traje siempre me han incomodado. Soy un hombre informal de pantalones vaqueros, zapatillas y camisetas. Claro que, de ahí a ponerme tacones y maquillaje. Eso sí ha sido difícil. Ahora entiendo a las mujeres que se quejan de los tacones. Es muy incómodo andar con ellos y adoptar posturas femeninas.

-¿Has convivido con homosexuales para conocerlos mejor?
Sí. Además, tengo grandes amigos gays, a quienes respeto y admiro. Soy un hombre de mente muy abierta. No podemos juzgar por la opción sexual, no tengo esa clase de prejuicios. Me interesan el corazón y la cabeza.

-Volvamos a ‘Dame Chocolate’. ¿Fue complicado tener como rival a Carlos Ponce, el protagonista?
No, al contrario. Es una de las personas más maravillosas que he conocido, sobre todo, por su humildad. Hicimos muy buenas migas.

-¿Te faltó audacia para encandilar a Rosita (Génesis Rodríguez)?
No me faltó nada, porque la conquisté de forma fraternal.

-¿En la vida real, ya has ‘triunfado’?
He estado casado tres veces y no me importaría reincidir porque me gusta vivir en pareja. Ahora, estoy solo pero abierto al amor.

-¿A qué crees que se debieron esas rupturas sentimentales?
Fueron momentos distintos y difíciles. Mi primer matrimonio duró 14 años. El segundo, tres; decidimos casarnos apresuradamente y al final nos dimos cuenta de que no congeniábamos, pero aún conservamos una bonita amistad porque tenemos una hija divina. El tercero duró sólo unos meses, pero llevábamos dos años de novios.

-¿Los consideras fracasos?
No. El amor es muy bonito e igual que uno muere, otro florece. Siento compasión por la gente que se frustra y no vuelve a querer. Creo que el matrimonio debería ser para toda la vida y me hubiera gustado tener una sola relación, pero no ha podido ser.

-Háblanos de tu hija...
En realidad, tengo dos. Isabella tiene tres años y medio y es la luz de mis ojos. Nicolás tiene veinte y es mi hijo adoptivo. Cuando conocí a su madre no había cumplido los dos y lo crié. Ahora está estudiando en Francia.

-¿Cuál es tu tipo de mujer?
Me gustan guapas, altas, delgadas y, sobre todo, con el pelo largo.

-¿Qué hay que hacer para conquistar a Gustavo Franco?
Pueden conseguirlo con una sonrisa, con detalles y con mucha pasión, porque soy un muy ardiente.

-¿Y cómo seduces tú?
Trato de ser yo mismo y siempre soy sincero. Además, me encanta mimarlas y quererlas. Alguien dijo una vez que no hay que entender a las mujeres, sino amarlas y estoy totalmente de acuerdo.

-¿Qué aficiones tienes?
Me gusta mucho el deporte, suelo ir al gimnasio y juego al tenis. Luego está la música. Ya he grabado cuatro discos y tengo mi propia banda, que se llama Gustavo Franco y su Grupo y con la que toco en fiestas privadas. Como buen colombiano, también adoro el baile y soy muy bueno.

“Kristina es una gran amiga”:
Gustavo confiesa que lo suyo con Kristina Lilley (Grace, en ‘Dame Chocolate’) fue amistad a primera vista. “Nunca habíamos coincidido en un plató y en la primera escena que tuvimos juntos nos caímos muy bien, es una gran amiga”.