Pura Sangre FIN

El final de
Florencia y Eduardo
Lucía enfrentará la maldad, y Eduardo seguirá muy grave
El momento más esperado de Lucía (Alejandro Sandoval) en su vida llegó: tener al frente a sus dos padres, a quienes siempre buscó. Lo terrible para ella es que sean los dos dueños del mal: Paulina (Kathy Sáenz) y Eusebio (Pepe Sánchez). La joven les dará a estos perversos personajes una lección de dignidad y de respeto a la vida, y los tratará con desprecio. En un acto desesperado y ante cada reproche de su hija, Paulina se justificará culpando a Eusebio. Al final la malvada mujer tomará justicia por sus propias manos y labrándose el peor destino posible, a la que acto seguido encarcelaran. Después de salir de allí, Lucía buscará de una buena vez al gran amor de su vida: Simón (Manuel José Chaves). Mientras tanto, en la clínica a donde fue llevado gravemente herido Eduardo (Rafael Novoa); Mike (Jason Chad) le dará una triste noticia a la destrozada Florencia (Marcela Mar): las posibilidades de sobrevivir son pocas y la única esperanza es transportarlo en un avión ambulancia a Houston para utilizar medicina avanzada. El procedimiento se hará de inmediato y a la aeronave se subirán en un emotivo momento, Mike e Isidro (Carlos Manuel Vesga). Antes del viaje, el ‘gringo’ le dará una última sorpresa a Florencia: los títulos de la patente que Cabal (José María Barbini) inventó, quien dejó como única heredera a Irene (Helga Díaz) y dueña de una inmensa fortuna.

Y líbranos del mal…
El último capítulo retomó seis meses después del atentado a Eduardo Montenegro (Rafael Novoa) y del asesinato de Eusebio Beltrán (Pepe Sánchez): la alegría por el nacimiento del bebé le durará poco a Federico (Juan Pablo Gamboa), pues al abogado de la familia lo citarán para darle una noticia que lo dejará helado, por cuenta del verdadero padre de la criatura: el fallecido Samuel (Manuel Sarmiento). Los que disfrutarán al máximo la llegada al mundo de su bebé serán Simón y Lucía, y al pequeño lo bautizarán como el hombre que les devolvió la tranquilidad: Marco. Por su parte la escuela que tanto soñó Florencia se hará realidad gracias a la generosidad de Irene, pero Florencia todavía sentirá la nostalgia y tristeza por la partida de Eduardo Montenegro, pero él regresa inesperadamente de Estados Unidos y, después de visitar la tumba de María Montenegro (la madre de éste), Eduardo y Florencia se reconciliaran con un beso apasionado.

El 25 y 26 de marzo de 2008