Rosalinda Rodríguez: “Mi familia es mi gran apoyo”

Rosalinda Rodríguez:
“Mi familia es mi gran apoyo”

Divertida, entregada a los suyos y con un corazón enorme. Así es Hortensia Amado de ‘Dame Chocolate’ y también la actriz que le da vida. La mexicana lleva seis años casada y vive en Pembroke Pines (Miami) junto a su esposo y su hijo.

-Formáis una familia feliz y unida...
Es cierto, somos muy dichosos. Tanto mi esposo, Kenneth, como mi hijo Kevin, que tiene cinco años, me han ofrecido siempre su apoyo, en mi carrera profesional y en los momentos más duros de mi vida, como el fallecimiento de mi madre.

-¿Tu marido pertenece también al mundo artístico?
No. De hecho, al principio tuve miedo de que no aceptara verme besándome con otros hombres en las escenas, pero ahora nos reímos juntos. Él no es nada celoso.

-¿Y tú?
Sí, de una manera enfermiza.

-¿Qué te conquistó de él?
Es muy transparente. Es muy bonito saber que lo que ves es real.

-¿Te consideras una buena esposa?
Eso lo tendría que decir Kenneth. Él sabe que puede tener plena confianza en mí y que le guardo fidelidad al cien por cien.

-¿Cómo te definirías?
Como una mujer sensible y tranquila, a quien le gusta andar en vaqueros y sin maquillaje. En cuanto a mis aficiones, me encanta la decoración y la cocina y cuido mucho la alimentación de mi familia.

-¿Y qué tipo de madre eres?
Soy demasiado posesiva y sobreprotectora, no puedo evitarlo. Sé que mi hijo está aquí para hacer su propia vida, pero si fuera por mí le ahorraría todas las penas.

-Con tu papel de Hortensia te has ganado el cariño del público, ¿tenéis algún punto en común?
Sí, las dos somos muy alocadas. De hecho, para crearla saqué mi lado más excéntrico. Mis personajes siempre tienen algo de mi personalidad.

-Entonces, no te resultaría complicado meterte en su piel...
Bueno, hubo de todo. Ella era noble, entretenida y los diálogos estaban muy bien escritos, pero en ocasiones me costaba bastante interpretarla porque estaba pasando por un momento personal muy duro.

-¿Qué te ocurría?
Durante las grabaciones a mi madre le detectaron leucemia; murió cuando estábamos a punto de acabar. Estuve varios meses yendo y viniendo de Miami a México y me encontraba tan cansada que a veces no sabía si Hortensia me estaba salvando la vida o me la estaba quitando.

-¿Cómo se portaron tus compañeros ante esa tragedia?
La convivencia fue extraordinaria y me ayudaron cuando más triste y deprimida estaba. Los extraño mucho, sobre todo a Ricardo Chávez (Diosdado), María Antonieta de las Nieves (Dulce), Gustavo Franco (Mauricio) y Kristina Lilley (Grace). Además, entablé una relación muy especial con Esther Freire, la mamá de Carlos Ponce (Bruce).

-¿Cómo conociste a Esther?
Su hijo me contó que había padecido leucemia y me puso en contacto con ella para que me animara. A partir de ese instante, se convirtió en una gran amiga y me apoyó con sus oraciones. Cuando se produjo el triste desenlace, fue la primera a quien llamé. Me consoló y la adoro.

-¿Llegaste a plantearte abandonar las grabaciones?
Sí, lo pensé antes de que mi madre falleciera, pero fue precisamente ella quien me animó a seguir. “Ve y termina. Has luchado mucho por eso y ahora no puedes dejarlo”, me dijo. Le hice caso porque pensaba que iba a vivir más, pero no fue así...

-En esta situación tan dolorosa, este trabajo no te habrá dejado muy buen sabor de boca...
En absoluto. Muchas personas me han parado por la calle para darme las gracias por haberles hecho reír y eso me hace muy feliz.

-¿Qué estás haciendo ahora?
Cuando terminé ‘Dame Chocolate’ me marché a México dos meses y medio para estar con mis seres queridos, pero ya me he instalado de nuevo en Miami. Estoy esperando que me llamen para empezar a grabar la telenovela ‘Valeria’. Seré Hilda Pérez’, la madre de la protagonista y mi vida peligrará a lo largo de toda la historia. Mi intención es concentrarme en este nuevo trabajo para salir de mi crisis existencial.

-¿Ves alguna telenovela cuando tienes tiempo libre?
Sólo en las que aparezco yo.