María Castro

María Castro:
“Jamás me habían dicho que era sexy”

María Castro da vida a Jessica, la ambiciosa prostituta de ‘Sin tetas no hay paraíso’, en la versión de exitosa serie de España, que se emite por Telecinco. En cuanto deja de grabar, María Castro recupera el acento gallego, el desparpajo y la alegría. Tan sólo conserva de la malvada Jessica la fuerza arrolladora para luchar hasta alcanzar lo que desea. “Soy cabezota y perseverante, pero jamás pisaría a alguien como hace ella”, asegura mientras se felicita por el éxito de la telenovela.

-¿Te imaginabas que el público español la iba a recibir tan bien?
Yo tenía confianza en ella, pero la verdad es que ha sido una sorpresa que se mantenga como líder de la noche de los miércoles, porque hay mucha competencia y muy buena.

-Pero también la han tachado de denigrante para la mujer...
Creo que esas críticas no tienen razón de ser. Proceden de gente que no ha visto esta producción y se ha dejado llevar por el título, que es el original de la historia colombiana de Gustavo Bolívar, en la que está basada. Son personas que se han puesto nerviosas porque piensan que defendemos que sin tetas, sin lujo y sin drogas no hay paraíso y es justo lo contrario. Si fuera así, yo no trabajaría en ella.

-¿Dónde se encuentra tu paraíso?
En cualquier sitio donde esté con la gente que me quiere, mi familia, mi pareja... El lugar me da igual.

-¿Has leído la novela?
Sí; me pareció impactante y me permitió conocer el mundo de la prostitución de lujo, la corrupción y el narcotráfico. También he visto algunos capítulos de la telenovela colombiana, pero no me he obsesionado con ninguna de las dos cosas porque nuestra versión se aleja bastante de ellas.

-¿Cómo has conseguido meterte en la piel de una chica tan cruel y manipuladora?
Me he fijado en las grandes malas del cine, como Glenn Close en ‘Las amistades peligrosas’. Luego, he utilizado el cuerpo, siempre voy sacando pecho y culo y mirando por encima del hombro porque es la forma que tiene ella de sentirse poderosa. Por supuesto, también hay un trabajo enorme de peluquería y vestuario; yo no suelo llevar minifaldas, ni esos escotes. Me transforman, no puedo salir más guapa.

-No me digas que con tu físico no te llevas de calle a los hombres...
No (risas); jamás me habían considerado sexy, como ahora, sino ‘riquiña’ o agradable. Creo que cuando le he gustado a alguien ha sido porque no he parado de hablar y reírme. Soy una payasa.

-Viéndote en las escenas más subiditas de tono, parece que no te importa mostrar tu cuerpo.
Eso es verdad. Yo tengo complejos, pero en esta novela he aprendido a quererme muchísimo. Desde el principio sabía que iba a estar todo el tiempo luciendo tipo, así que me planteé: “¿Me amargo cada vez que tenga una secuencia así o paso?” Y opté por lo segundo.

-La cirugía estética es uno de los ingredientes principales de la historia, ¿tú pasarías por el quirófano para hacerte algún retoque?
Nunca se puede decir de este agua no beberé, pero yo no estoy dispuesta a correr el riesgo que conlleva una operación. Creo que las ‘imperfecciones’ forman parte de nosotros y que debemos conservarlas.

-Miguel Ángel Silvestre interpreta a ‘El Duque’ un criminal muy atractivo que tiene loca a Jessi, ¿a María le atraen esos hombres?
No. Yo me quedo con el más bueno de todos, uno que me dé amor y cariño. No quiero problemas ni estar amargada en casa porque mi marido no llega o está de mal humor.

-Seguro que las chicas te dicen que eres muy afortunada por tenerlo de compañero...
Sí, y me preguntan cómo logro concentrarme teniéndolo delante, enseñando abdominales. A mí me hace gracia, porque yo soy actriz y por Miguel Ángel siento admiración, me cae fenomenal.

-Además tú tienes novio, ¿no?
Sí. Es de Vigo, como yo, y ha sido mi único amor. Nos conocimos estudiando INEF y ya llevamos cinco años y cinco meses juntos.

-¿Vive contigo en Madrid?
No, está en Galicia, pero nos vemos mucho porque voy cada fin de semana a mi casa. No quiero separarme de los míos.

-Amaia Salamanca (Cata) ya aparece en las revistas del corazón, ¿crees que te pasará lo mismo?
No; conmigo se aburrirían porque llevo una vida muy tranquila, salgo a tomar café y poco más.

-¿No te molestaría?
Prefiero pasar inadvertida, pero no me importaría porque forma parte de mi profesión. Entiendo que la gente quiera saber qué hace Jessi fuera del plató.