Miguel Ángel Silvestre

Miguel Ángel Silvestre:
“El físico me ha ayudado”

Miguel Ángel Silvestre es el galán de la serie de Tele5, que regresará muy pronto de nuevo a las pantallas en la segunda temporada de ‘Sin Tetas no hay Paraíso’. Miguel Ángel Silvestre tiene visos de convertirse en el nuevo galán de la temporada, a pesar de encarnar a un narcotraficante que seduce a Amaia Salamanca y la lleva por el mal camino y, quién sabe, quizá le quite el puesto a Alejandro Tous, el protagonista de ‘Yo Soy Bea’, la telenovela que aún continúa siendo un exitoso en las tardes de Tele5, en España.

-¿Te has fijado en algún mafioso para crear a ‘El Duque’?
Todo actor al que le guste el cine tiene referentes de grandes actores que han pasado por el rol de mafiosos. Hacer un papel de este tipo es enriquecedor, gratificante y muy divertido. La verdad es que me lo estoy pasando bomba, es increíble tener una pistola, poder jugar a ser malo...

-¿Crees que él esconde también un lado bueno?
Sí, en ocasiones va a sacar su ternura y su faceta infantil.

-¿Cómo se siente uno metido en el oscuro mundo del narcotráfico?
Me ha costado un poco, porque no es un simple camello. He leído muchos libros y he intentando encontrar mi lado de ‘mafioso’.

-En la telenovela hubo escenas subiditas de tono, ¿te cuesta mucho grabarlas?
Yo creo que cuanta menos ropa tienes, más desnudo estás en todos los sentidos. Tienes pocos apoyos, pero cada vez aprendes a desenvolverte mejor en ese terreno.

-¿Cuántas horas dedicas a mantener ese cuerpazo?
No soy mucho de gimnasio. A mí lo que me gusta es hacer deporte: boxear, jugar al tenis, al paddle, salir a correr...

-¿Qué importancia le das al aspecto exterior?
Todo en su justa medida. A mí el físico me ayuda, sería absurdo decir que no. Pero el talento y la personalidad siempre tienen que estar por delante.

-¿Cómo sería tu paraíso particular?
Estar rodeado de todos los amigos que vas haciendo. Yo soy de Castellón, viví en Barcelona, en Valencia, en Madrid… Mi paraíso sería recoger todas esas experiencias con la gente que he conocido y que hubiera luces, ‘disc jockeys’, fiesta, cerveza, playa... Y, por supuesto, mis compañeras de la novela, que son unos bellezones.

-¿Te consideras un galán?
Soy un chaval de barrio y nunca me había planteado algo así. Pero los guionistas me lo ponen fácil.