¿Dónde está Adrián, el personaje de ‘Novia para dos’?


En la telenovela ‘Novia para dos’, uno de los personajes principales ha desaparecido. La novela actualmente se está transmitiendo de lunes a viernes después de ‘Los protegidos’. El repetido de Toño Ríos no aparece y todos los implicados en la muerte del presidente de la constructora Zea intentan saber qué fue lo que pasó con él. Quienes saben los acontecimientos de la última noche en la que se le vio a Adrián con vida intentan buscar las pistas, tanto para conocer quién atentó contra él, así como para borrar evidencias de su culpabilidad. Sobre este tema habla el protagonista y una de las libretistas.

“¿Adrián continúa o no dentro de la historia ‘Novia para dos’?”. Este es el gran interrogante que surge luego de ver que avanzan los capítulos y nadie sabe a ciencia cierta qué pasó con él después de que Bernardo (Nicolás Montero) le disparara en el pecho, y de que Toño (Lincoln Palomeque) y Tania (Natasha Klauss) tomaran la fatal decisión de enterrar el cuerpo en el mismo terreno de construcción de la familia Zea.

“Ni Toño ni yo sabemos qué pasa con Adrián. El cuerpo no lo encuentran y, mientras no aparezca, hay muchas puertas abiertas”, asegura Lincoln Palomeque (el actor que interpreta en la novela a los gemelos Adrián y Toño), quien además revela que desde hace varios días no recibe un libreto en el que aparezca el otro personaje principal de la novela.

Para muchos, en la ficción, es muy conveniente que él no vuelva, y en la vida real las cosas no son distintas. Aunque a Lincoln le duele que desaparezca, ya sea momentánea o permanentemente, Adrián sí parece ser un dolor de cabeza para muchos. “Nosotros estamos muy pegados del aire y, si él aparece, nos toca triplicarnos a la hora de grabar porque los planes se vuelven muy duros por el encuentro de los gemelos en diferentes ocasiones”, cuenta el actor en tono divertido.

La novela sin duda se pone muy interesante y cómica al ver a un hombre humilde, lleno de valores morales y que acepta la sencillez con la que vino al mundo, cuando tiene que adoptar la vida de un millonario, justamente la de su hermano, acostumbrado a lo mejor. Este reto lo asume sólo por saber la verdad de lo que le ha pasado a su gemelo y en su búsqueda debe comportarse como tal, recurriendo a algunas excentricidades para un pobre obrero educado con el trabajo diario de su mamá.

Asumir esta posición no sólo es un desafío para Toño y quienes lo rodean, sino también para Margarita (Manuela González), la novia de Adrián, quien debe convertirse en una paciente y excelente maestra para lograr que su “aprendiz” se olvide del portacomida y aprenda a disfrutar de los mejores restaurantes, así como lograr que él deje ese habla que es muy poco aceptado dentro de su círculo social, entre otras cosas.

Nubia Barreto, quien escribe los libretos de esta telenovela en compañía de Gilma Peña, adelanta que Adrián regresará más adelante, pero mientras tanto las cosas se le complicarán mucho a Toño cuando tenga no sólo que parecerse a él, sino enfrentar a la familia de su hermano y todos sus compromisos. “Como Adrián aparentemente murió, Toño, al haberlo enterrado es el primer sospechoso, y lo que hará es embarrarla cada vez más porque va a suplantarlo para averiguar todo porque él cree que son responsables los primos, ya que evidentemente ellos expresaron un odio total hacia él. Toño cree que va a ser muy fácil y que en muy poco tiempo puede desenmascarar a los que le hicieron daño a su hermano, así que ocupará su lugar en todos los niveles de la vida”, afirma la libretista.

Tanto la familia Zea como la Ríos sufrirán las consecuencias de la ausencia de uno de sus integrantes, pero serán dos mujeres las que terminarán involucradas de una manera insospechada al apoyar al obrero en su intento por cubrir el hueco que deja Adrián. Margarita hará todo por Adrián, y Tania lo hará todo por Toño, pero las cosas se les saldrán de las manos a las dos.

“El motor de Tania es la plata y al ver todo lo que tiene el hermano de su novio acepta porque encuentra una manera fácil de vivir. Así que lo impulsa para que use las tarjetas de crédito y todo lo que los pueda beneficiar económicamente, a pesar de saber que Margarita ronda por ahí y que a Toño le fascina”, continúa Lincoln y hace la aclaración que Tania tampoco es boba y que está convencida de que Margarita jamás se fijaría en un hombre como él.

Para Margarita las cosas son muy diferentes, ya que ella tiene de sobra lo que a Tania le falta. En su intento por apoyar la extrema decisión de su novio, sin darse cuenta comprometerá sus sentimientos ante la ternura y detalles únicos que encuentra en su cuñado. “Margarita pensará que Adrián se va al programa de rehabilitación y durante esos tres meses, ella le ayudará a Toño para que haga muy bien su papel como Adrián. En esa transición se van a enamorar porque ella lo va a tener que entrenar para convertirse en Adrián, un hombre fino capaz de dictar conferencias y que parezca delante de todos como Adrián Zea”. Afirma Nubia y adelanta que lo va a conseguir, eso sí con episodios para morirse de la risa.

Pero no todo será así para todos, pues Toño sudará tal vez más en el papel de Adrián que en su labor como albañil dentro de una obra, dado que hay algo más complicado que cualquier cosa y esta vez sí lo involucra directamente a él. “Lo más difícil serán los ojos del asesino. Hay alguien a parte de Margarita que sabe qué es lo que pasa y no puede decir nada porque entonces se pondría en evidencia”, puntualiza la libretista.

Un ritmo de vida maratónico literalmente está por afrontar el valiente Toño al querer descubrir quién le mató a su hermano. Algunas de las cosas que debe aprender hacer, y muy bien, será jugar squash, esquiar, negociar con personalidades importantes así como con una que otra ex novia de Adrián, manejar todas las situaciones con la precisión de un Zea, y además cuando se vaya descubriendo todo por el camino, el buen gesto que tuvo su hermano antes de desaparecer al dejarle algunas propiedades, se convertirá en otro gran dolor de cabeza.