Elizabeth Cervantes: “Siempre quise ser una madre joven y guapa”

Elizabeth Cervantes:
“Siempre quise ser una
madre joven y guapa”

Elizabeth Cervantes interpreta a la malvada Sara de ‘Marina’. Con 34 años, esta bella mexicana, hija de madre española, tiene mucho camino recorrido tanto en lo profesional como en lo personal. Y es que quedarse embarazada cuando sólo era una adolescente, lejos de cortarle las alas le proporcionó unas más poderosas. Elizabeth, que el año pasado compartió un premio a la Mejor Actriz con Maribel Verdú, sueña con afianzar su carrera en nuestro país.

Tu rostro se ha hecho popular en España gracias a Marina. ¿Qué recuerdos tienes de la novela?
Me divertí porque Sara, mi personaje, es una mala irónica. Además, cambia mucho a lo largo de la historia, lo que me permitió descubrir de lo que era capaz como actriz. En general, me gusta hacer novelas porque, al durar tanto, puedes desarrollar mejor tu papel.

-¿Hay algo de Sara en Elizabeth?
Sí, mi época de jovencita me sirvió de inspiración en ese trabajo porque hacía muchas gamberradas, me echaban de todos los colegios. Era terrible, a mi madre la llevé por la calle de la amargura.

-Por cierto, ¿cómo recaló ella en México siendo madrileña?
Se llamaba Marianela de Montijo y era una prestigiosa bailarina que tenía su propio ballet, con el que iba de gira por todo el mundo. Así llegó a México y ya no pudo regresar a su tierra.

-Tú ya la conoces, ¿verdad?
Sí, por trabajo, pero ahora quiero volver para esparcir las cenizas de mi madre, porque le prometí que la llevaría y no me dio tiempo.

-¿Y tu padre?
Es un productor y director mexicano con el que apenas he tenido relación, pues se fue al divorciarse de mi madre. Curiosamente, volvió a buscarme hace poco.

-¿Te gustaría asentarte en España?
Me encantaría, porque se vive bien. Además, se realizan películas y series interesantes. Ahora me apetece estudiar y trabajar en el cine, sería perfecto hacerlo allí.

-¿Y tu hijo vendría contigo?
No creo. Mauricio está feliz en Londres, donde estudia Fotografía y se gana la vida de camarero en un restaurante. Es ya un señor y eso que sólo tiene 17 años.

-A esa edad lo tuviste tú. ¿Te has arrepentido alguna vez?
Jamás. La verdad es que fue un ‘accidente’, pero, una vez ocurrido, deseé con toda mi alma traerlo al mundo. Creo que está relacionado con que mi madre me tuvo a mí con 44 años. Yo veía a las de mis amigas, jóvenes y guapas, y quería ser así. Además, siempre me han gustado los niños.

-Pero seguramente te impediría avanzar en tu carrera…
Es verdad que hubo cosas que no pude hacer, como terminar mis estudios de interpretación, porque me puse a trabajar. Pero un hijo no es un estorbo, sino el motor de tu vida. A mí a veces me daba miedo enfrentarme a algo, pero con mirarlo sabía que debía atreverme y lo hacía. Era y es quien me da la energía y la fuerza.

-¿Cómo es tu relación con él?
Nos llevamos muy bien, lo siento como mi compañero, mi amigo.

-¿Querrías tener otro?
Ya no, ahora espero que lleguen los nietos mientras me dedico de lleno a mi profesión.

-¿Y no quieres saber de amores?
Sí, de hecho tengo novio. Es abogado y estoy muy feliz.

-¿Necesitas estar enamorada?
Amo mucho, pero ya no con esa pasión enfermiza que raya en la locura, como cuando era jovencita. Hay que sentar la cabeza.

-¿Recuerdas tu mayor disparate?
Por celos, estuve a punto de matarme con el coche. Conducía muy rápido. Ahora he comprendido que eso no me lleva a ninguna parte, le doy el valor justo a las cosas.

-¿Qué momento profesional elegirías como el más maravilloso?
Quizá el que viví el año pasado en la entrega de premios Ariel, que son los más importantes del cine mexicano. Para mí fue un honor compartir con Maribel Verdú ese galardón a la Mejor Actriz, ella por ‘El laberinto del Fauno’ y yo por ‘Más que nada en el mundo’.

-¿Y con cuál sueñas?
No estaría mal ganar un Goya.

-Ahora grabas la telenovela ‘Vivir por ti’, junto a Diego Olivera. ¿Qué tal se trabaja con él?
De maravilla, porque es un compañero excelente que siempre está de muy buen humor y llega con muchas energías.

-Se comentó que dejaste de salir porque tuviste problemas en las grabaciones…
Mentira. Desde el principio, mi personaje, Natalia, desaparecía para superar su crisis matrimonial y regresaba pasados unos capítulos como una mujer nueva.

-¿Tienes algún proyecto a la vista?
He recibido varias ofertas para trabajar en cine, pero hasta que no acabe con la telenovela no puedo comprometerme con nadie más. Y eso será a mediados de año.

-¿Qué haces con tu tiempo libre?
Sobre todo trabajar en mí: voy al cine, leo y acudo a terapia, que siempre es bueno.

Una gran escaladora:
La actriz asegura que no cuida su cuerpo de una forma especial: “Como sano y procuro no abusar de los dulces por la noche, pero soy delgada por naturaleza”. Quizá el secreto esté en que le apasionan los deportes: “Cualquiera, pero sobre todo escalar: soy muy buena”.

Ha trabajado en España:
Elizabeth, que ya ha rodado cinco películas, debutó en el cine en nuestro país, donde anhela hacerse un hueco como actriz. En 2002 protagonizó Volverás junto a dos compañeros lujo: Unax Ugalde y Tristán Ulloa. “Me trataron de maravilla”, recuerda. Dos años después participó en Febrer, film de la catalana Silvia Quer.