Yuly Ferreira está embarazada


Tal parece que el bebé que está esperando la actriz Yuly Ferreira va a heredar mucho de la terquedad que el signo Tauro le dio a la misma Yuly. Contra todo pronóstico y pasando por encima de uno de los mejores métodos anticonceptivos, se empeñó en venir a este mundo. Y, como dicen las abuelas, "viene haciendo su santa voluntad" porque, además, permaneció oculto sus primeros tres meses.

Yuly y su esposo, Fabián Ríos, también actor, que protagoniza ‘Sin senos no hay paraíso’, telenovela de la cadena Telemundo, quienes llevan dos años y medio de casados, no podían sospechar que los mareos y antojos eran producto de un embarazo: primero, porque a ella le siguió llegando el periodo; segundo, porque estaban planificando; tercero, porque a la actriz le suelen dar mareos debido a que sufre de colesterol alto; y, cuarto, porque ella no ha subido de peso, al contrario, bajó. Así que esta criatura se las ingenió no solo para colarse en este planeta, sino para jugar un poco a las escondidas.

La pareja se enteró porque decidieron hacerle caso al instinto de Karen, la mamá de Yuly. Desde hace un mes, cuando estuvieron en Bucaramanga de visita, su mamá insistía en que estaban raros esos mareos. "Que no, mamá, que yo tengo mi período normal y estoy planificando", refutaba Yuly mientras le daban antojos de comer mango, pepitoria y mute.

Tanto insistió que decidió hacerse una prueba de embarazo, pero no le funcionó. Llamó a su esposo, que estaba fuera de Bogotá grabando ‘Sin senos no hay paraíso’, y él le pidió que esperara a que llegara para hacerse otra juntos. La compraron, esperaron los cinco minutos de rigor y gritaron de la emoción cuando supieron que era positiva.

Tal parece que el bebé había decido esperar a que su papá estuviera presente para dar la noticia. Confirmado: no hubo planificación que valiera, y este bebé había decidido venir antes de que sus papás supieran.

Y querían estar totalmente seguros con una prueba de sangre. Fabián salió al otro día muy temprano de viaje y Yuly se fue a hacer la prueba. Cuando le entregaron el resultado, caminó hasta su casa con el sobre cerrado, llamó por teléfono a su esposo y le confesó que estaba embarazada.

Una ecografía al día siguiente la hizo llorar de la emoción al ver que su bebé movía sus diminutas manos, mientras que el especialista le informaba que tenía 3 meses de embarazo. "Lo que se siente es inexplicable, es una emoción que lo desborda a uno y no sabe si reír o llorar", dice.

Lo siguiente que hizo Yuly fue hablar con su mánager, ya que le preocupaba el tema de la novela ‘El último matrimonio feliz’. "Tengo un contrato con el Canal RCN y por eso quise que supieran inmediatamente", cuenta. Hablaron con Adriana Suárez, libretista de la producción, quien con solidaridad femenina la apoyó y la felicitó.

La noticia es tan reciente que sus compañeros de set no tenían ni idea y recientemente se enteraron de la noticia. Como nadie sabe, tampoco la han empezado a bombardear con consejos y ni siquiera le han advertido que aproveche para dormir.

En uno de los descansos de la grabación, alguien puso el tema de los hijos. Una de sus compañeras le decía que todavía no era el momento para tener hijos porque la actuación es un trabajo muy complicado; Marlon Moreno insistía en que los hijos son lo más maravilloso de la tierra; Coraima decía que las madres deben ser fuertes y exigentes y Carmenza sostenía que ella no había nacido para tener hijos.

Ellos hablaban sin tener ni idea lo que significaba la conversación para Yuly, quien tiene en esa novela el primer papel de buena en su vida (en ‘La Saga’, hizo el papel de una bruja y en ‘Mesa para tres’ encarnó a una pueblerina malvada).

Desde que leyó el libreto le encantó el personaje de Yorley, aunque le inquietaba ser mamá de una niña de 10 años. Ahora el reto para los libretistas es incorporar la nueva situación en la historia. Al cierre de esta edición todavía no se había tomado una decisión de si van a embarazar a Yorley.

Cuando eran novios, con Fabián, a quien conoce hace ocho años, dijeron que cuando ella tuviera 24 años sería ideal encargar un bebé. Y como por ahí dicen que hay que tener cuidado con lo que se dice, las cosas le salieron de manera literal. Ahora está embarazada y siente que es un varón: "No sé si me esté equivocando, pero yo presiento eso".

Su esposo la llama a cada rato para preguntarle cómo están ella y el bebé y aunque al principio dijo que quería niña, después cambió a niño, quizás influenciado por la misma Yuly quien, además, creció rodeada de mujeres. La actriz tiene tres hermanas: Carolina, María Camila y Vicky.

Y al que segurísimo le van a dar celos cuando el bebé nazca será a Juan David, su sobrino de 3 años, quien vive en Bucaramanga y cada vez que oye un avión le grita a la mamá que ahí viene la tía Yuly. Sus otros sobrinos son Santiago, de 9 meses y Lucía, de 2.

Aunque le encantaría que su hijo naciera en Bucaramanga, ella sabe que los compromisos laborales no le facilitarán ese deseo. Pero, eso sí, la dieta la hará allá porque "mi papi ya tiene listos los pollos". Asegura que lleva una relación inmejorable tanto con la mamá como con el papá y que cuando a ella le dio por modelar, su madre se le pegaba a todos lados y nunca la dejó sola. Recuerda también que cuando pequeña era muy dañina: "partía todo y por eso me decían manitas creativas" y que tuvo una adolescencia tranquila aunque, como eran cuatro mujeres, las cuidaban mucho.

"A mi primera fiesta, a los 14 años, fui con mi mamá, mi papá y todas mis hermanas. De lunes a viernes no nos dejaban salir y las visitas eran en la casa y a ciertas horas", recuerda, muerta de la risa.

El de 'arriba', en el que Yuly y su esposo tienen una fe ciega, decidió que este era el momento de tener su primer hijo. Ni la carrera ni los anticonceptivos lo evitaron. "Las cosas pasan cuando tienen que pasar. Quedé embarazada sin haberlo planeado y le doy gracias a Dios. No creo que esto vaya a frenar mi carrera para nada, en cambio me va a realizar como mujer", dice.

Aunque no lo planificaron, de hecho estaban esperando que terminaran las grabaciones de 'El último matrimonio feliz', se sintieron felices con la noticia. Ella misma reconoce que a veces las parejas aplazan y, cuando ya se deciden, no pueden tenerlo fácilmente. "Ya me han hecho ofertas de proyectos y a lo mejor iba a aplazar. Él decidió venir sin aviso y le agradezco a Dios porque pasó", concluye con una sonrisa.

-¿Cómo se llamará tu primer hijo?
Fabián tiene amenazado a mi papi que si es hombre le pondremos Aurelio, en honor a él. A mí me gusta Andrés Fabián, el nombre de mi esposo, pero invertido. Si es niña, me gusta mucho Gabriela y, a Fabián, Victoria.

-¿Qué le han regalado?
Como hace dos días confirmamos la noticia, aún no le han regalado nada. Fabián está viajando y me pidió que no comprara nada, para que estuviéramos juntos en todo.

-¿Qué antojos le han dado?
Me dan ganas de comer mucho dulce. Mi hermana tiene una fábrica en Bucaramanga y estuve hace poco allá y casi me le como toda la producción: brevas, panelitas, de todo. También me dio por tomar sopas. Veo una cremita y se me hace agua la boca.

-¿Le ha cogido fastidio a algo?
Los olores me dan muy duro. Tengo dos perfumes y ya no me los aguanto. Tampoco puedo comer huevo.

-¿Qué tipo de mamá cree que va a ser?
No quiero ser alcahueta, pero creo que es un poco inevitable porque me he dado cuenta de que con mis sobrinos lo soy. Cuando estoy con ellos me vuelvo una niña y jugamos todo el tiempo; me imagino que así será cuando nazca nuestro bebé.

-¿Qué tipo de papá cree que va a ser Fabián?
Ese sí va a ser alcahueta. Por eso a mí me va a tocar el papel de seria.

-Si los libretistas deciden embarazar a Yorley en la novela, ¿de quién preferiría quedar embarazada, del esposo o de Bernardo Torres?
Una decisión muy dura. Es una pregunta muy personal... Pero creo que por la característica de la novela, que maneja muchos valores, de pronto sería del esposo. Pero si es por como va la historia, sería del doctor Torres. Es muy complicado, porque está la niña de por medio y ella tiene unos valores muy fuertes.

-¿Cómo se ve en unos siete u ocho años?
Yo admiro a Coraima Torres porque ella es supertrabajadora y al tiempo tiene una excelente relación con su hijo; espero que mi vida sea así. Ella divide bien sus tiempos. Me veo en una familia muy feliz, pero también quiero impulsar mi carrera y hacer cine.

-¿Te gustaría tener algún hijo más?
Yo creo que de pronto se le busca la parejita.

Yuly Ferreira analizó los tipos de madres que aparecen en la telenovela ‘El último matrimonio feliz’:
Yorley (Yuly Ferreira): "es amorosa, es una mamá muy comprensiva que cuando tiene que ponerse seria y amarrarse el pantalón, lo hace. El problema ahora es que se está fijando en otra persona que no es el esposo". Antonia (Alejandra Borrero): "me da rabia que no diga las cosas, que sea tan boba. Ella se está clavando el puñal. Y le aplaudo que es una mamá muy amiga de su hija". Margot (Carmenza Torres): "esa mujer es muy amorosa y pendiente de sus hijas. Lo malo es que ella se preocupó tanto por los demás, que se despreocupó de ella misma". Camila (Coraima Torres): "a ella Manuel nunca le dejó adoptar el papel de mamá. El muchacho ya creció y es muy difícil que lo pueda recuperar".