Zharick León como La Diosa Venus


Zharick León, actriz de telenovelas como ‘Pasión de Gavilanes’, ‘Dora, La celadora’, ‘El Baile de tu vida’, ‘La Viuda de Blanco’ y ‘Sobregiro de amor’, entre otras, posó semidesnuda como La Diosa Venus para una revista colombiana y concedió esta simpática entrevista, que está embarazada del actor argentino Martín Karpan y a la que tan sólo la queda un mes para dar a luz a su primer hijo.

-Todos sabemos que tienes un gran cuerpo, ¿cómo haces para mantenerte así de bella?
Si me hubieras preguntado eso hace diez años, te diría: voy al gimnasio, como súper sano, me cuido. Yo creo que a estas alturas de mi vida, por lo único que quiero es ser feliz con lo que hago, estar tranquila, en armonía.

-¿Qué se siente al saber que eres una figura artística y que todo el mundo te reconoce cuando sales a la calle?
Es incómodo, sobre todo en esta etapa del embarazo, cuando quisiera tranquilidad y alejarme de todo. Yo no salgo en las noches. Una vez traté con mi mejor amiga de salir a tomarnos algo y no pude con el bullicio, con la gente fumando. En este momento es muy incómodo. Y antes, cuando no estaba embarazada, también era incómodo. Pero uno aprende a convivir con eso. Y que la mayoría de los hombres te vean como un símbolo sexual, eso es más incómodo todavía.

-¿Qué se necesita para conquistarte?
Ni yo misma sé. Las personas que han llegado a mi corazón han sido todas tan diferentes… Pero siempre digo que la inteligencia. Cuando eres inteligente, eres creativo. Cuando eres creativo, tienes buen humor. Cuando tienes buen sentido del humor, todo fluye. Pero no sabría decirte qué exactamente. Llégame con esto o dime tal cosa… no sé. Más allá de que haya una táctica o una técnica o algo, la química.

-¿Te pesa la barriga?
No, no pesa. Yo pensaba que pesaba cuando no estaba embarazada. A veces se me olvida que estoy así. A cierta hora del día empieza a moverse el bebé. Como a las seis, siete de la noche empieza a moverse y en la mañana cuando me despierto.


-¿Ya sabes si es niño o niña?
Será niño.

-¿Tienes miedo del parto?
No. Lo he tomado como cuando las obras de teatro: pienso en el estreno, antes no porque no me voy a mortificar. Pero aún así, las mujeres hablan que es tenaz, dolorosísimo, que es como si tuvieras un ladrillo atravesado. Mejor dicho, las cosas más horribles y espantosas. Pero más que pensar en el dolor y en el susto, lo único que quiero es que todo salga perfecto. Eso está por encima de todo lo demás.

-¿Cómo crees que te va a cambiar la experiencia de tener un hijo?
Totalmente. De hecho, ya siento que soy otra persona. Me siento otra mujer. Y cuando Luciano salga de la panza… comienza otra etapa de mi vida, radical y nueva. Tengo mucha ilusión y mucha ansiedad porque quiero conocerlo.

-¿Si no hubieras sido actriz y modelo, qué hubieras querido ser?
Si hubiera tenido el talento: cantante. O diseñadora de modas, me encanta. Todo por el lado artístico.

-¿Crees que ya has cumplido todos tus sueños o te falta alguno?
No, me faltan muchos. Uno de mis sueños es saber muchos idiomas.

-¿Y cuántos llevas?
(Risas) Estoy aprendiendo inglés y esperanto pero quiero aprender italiano, francés y portugués. Dicen que con el esperanto, que es el idioma universal, tienes la facilidad de aprender los demás. Otro de mis grandes sueños es viajar mucho.

-¿Qué te hace llorar?
Muchas cosas. Tiene uno que estar en esos días, que no son los días que se imaginan los hombres. Hay días que uno amanece sensible y cualquier cosa lo hace llorar.

-¿Es muy difícil llorar?
No, es facilísimo.

-¿Qué consejo les darías a los niños que están comenzado su carrera como actrices o modelos?
Que nunca pierdan la curiosidad. Que tengan esas ganas de conocimiento, esas ganas de saber, de prepararse. Que nunca dejen de lado aprender por la fama o por alcanzar ciertas metas que son fáciles, por decirlo de alguna manera. Que no se dejen deslumbrar por un momento, por el cuarto de hora, sino que alimenten el conocimiento porque realmente eso es lo que te ayuda a ser especial, aparte de tu talento. Lo que te lleva a ser único y a disfrutarte más la vida.