Gloria Gómez: "Me quiero morir trabajando"


Gloria está feliz interpretando a Matilde, la posesiva suegra de 'El último matrimonio feliz', que le permite sacar su pericia de actriz. Hacía mucho tiempo que ella, con 30 años en la actuación, no se sentía tan complacida con un personaje, como le sucede con Matilde.

Ella misma le propuso el vestuario, el peinado y el bastón con el que anda. Su obsesión por proteger a su 'hijo' y por apartarlo de Bárbara (Valerie Domínguez) la llevarán a cosas terribles, que seguramente harán que los colombianos la odien y, quizás por eso, la recuerden y la quieran más.

Esa mamá sobreprotectora, alcahueta y resentida, la hace llegar a su casa totalmente plena de cada escena que graba durante el día.

"Me gusta el personaje que estoy haciendo. Me divierte. Es un proyecto en el que se conjugan muchas cosas: dirección, libretos, buenos compañeros, buen ambiente...Me gusta y me complace estar ahí", asegura.

Cuando entró a la televisión, a los 14 años, Gloria Gómez no pensaba que dedicaría su vida por entero a la actuación. Un poco después, alternaba su trabajo con la carrera de derecho, pero 'se torció de camino' y nunca se graduó.

'Las señoritas Gutiérrez', 'La abuela', 'Don Chinche', 'El cuento del domingo', 'Casos y cosas de casa', 'Sangre de lobos' y 'Mi única verdad', entre tantos otros, han sido algunas de las obras en las que dio a conocer su talento.

Nunca hizo la cuenta de cuántos premios tiene. Aprendió a ver su trabajo como algo muy normal y nunca ha despegado los pies de la tierra. Recuerda que el personaje en ‘Sangre de Lobos’ le mereció la estatuilla de ‘Simón Bolívar’ y dos ‘TvyNovelas’. Después vinieron muchos otros personajes en ‘Amor a mil’, ‘Milagros de amor’, ‘La mujer en el espejo’ y ‘Pasión de Gavilanes’, pero le llegaron las vacas flacas. Hasta ‘Marido y mujer’ y volvió a recuperar su ritmo de trabajo. Ella, que ha hecho parte de las principales producciones de la televisión colombiana, hace un tiempo, ante un receso de 13 meses sin ser llamada a actuar, llegó a preguntarse si su profesión la había abandonado.

A los ocho años, su mamá, la actriz Chela Del Río la llevaba a Inravisión. En el año 71 comenzó a trabajar en radio. Participó en los cuentos infantiles y en las radionovelas que escribía su madre.
A los 14, ingresó a la televisión. Hizo 'Volverás a mis brazos' y de ahí saltó a 'Dialogando' y 'Caso juzgado'. 'El quitapesares', un episodio de ‘Caso juzgado’, le mereció el premio que en ese entonces daba la Policía Nacional a la mejor actriz, sino que se ganó el protagónico en 'Un largo camino', telenovela de Julio Jiménez.