Angie Cepeda hace una película con Eduardo Noriega


La bella artista colombiana comenzará el rodaje en octubre. Hace unos días, los admiradores peruanos de Angie Cepeda tuvieron oportunidad de verla en el XII Encuentro de Cine Latinoamericano celebrado en Lima. Además de ejercer de presentadora, participó en el homenaje que el festival rindió al escritor Mario Vargas Llosa, a quien la actriz conoció cuando rodó la adaptación de su novela ‘Pantaleón y las visitadoras’. Precisamente esta película la animó a conducir su carrera artística por los derroteros de la interpretación. “Hizo que me enamorara del cine”, reconoce. En el país andino grabó también sus novelas más conocidas: ‘Luz María’ y ‘Pobre diabla’.

-Angie, ¿has renunciado definitivamente a las telenovelas?
Uno nunca sabe qué va a pasar, pero la verdad es que me siento más cómoda haciendo cine. Todo es mucho más lento y tranquilo y disfrutas más de lo que haces. La posibilidad de hacer una telenovela siempre está ahí, porque no se han olvidado de mí y siguen ofreciéndome guiones, pero de momento pueden esperar.

-¿Hay algún proyecto a la vista?
Sí. En octubre comenzaré a rodar en España ‘El mal ajeno’, una película producida por Alejandro Amenábar y dirigida por Óscar Santos. Estoy muy contenta porque trabajaré con Eduardo Noriega y Belén Rueda.

-¿Qué personaje interpretarás?
Todavía no puedo hablar de ello, pero sí te adelanto que va a ser muy diferente a todos los que he hecho hasta el momento.

-¿De España a Hollywood?
No. El momento de soñar con Hollywood ya pasó. Lo importante es tener ocasión de encontrar proyectos que te llenen y sentir que lo estás haciendo bien. Soy una gitana, voy allá donde haya trabajo.

-¿Te consideras afortunada por hacer aquello que te gusta?
Si me comparo con otra gente, sí he tenido suerte. Pero también es cierto que salir de tu tierra y buscarte la vida en otros países no es sencillo. Esta carrera no es tan fácil como la gente cree. Yo he tenido muchos altibajos, no siempre he recibido los proyectos que quería y a veces he tenido que decir “no”, porque tenía claro que quería proyectarme en otra dirección. Ante todo, creo en el trabajo duro, en la constancia y también en la fe.

-Profesionalmente te va muy bien, ¿y en el ámbito personal?
En este momento estoy sola. Acabo de poner fin a una relación de tres años.

-¿Has sentido ya el deseo de tener hijos?
Yo vine al mundo para ser madre, lo que ocurre es que aún no he encontrado al padre adecuado. La vida no tiene ningún sentido sin un hogar, sin estabilidad. Tengo 34 años y, definitivamente, veo la maternidad cada vez más cerca.