Osvaldo Ríos terminó las grabaciones de ‘El Juramento’


Osvaldo Ríos, quien culminó la primera semana de septiembre las grabaciones en México de la telenovela ‘El Juramento’, emitida por Telemundo, contempla visitar su natal Puerto Rico en las próximas semanas para compartir con su padrastro Kenny Sánchez, ya que está delicado de salud. “Mi padre de crianza está malito en el Hospital Cardiovascular. Él es paciente operado de corazón abierto y se le complicó el cuadro con la diabetes y hubo que amputarle las piernas”, explicó el artista desde Miami, donde viajó el pasado jueves 4 de septiembre.

El artista de 46 años de edad, que fue criado por su padrastro desde los nueve años, aprovechó esta entrevista “para enviarle un beso y abrazo. Que sepa que pronto estaré en Puerto Rico para estar con él”.

Con varios proyectos en agenda, por otro lado, el galán de novelas se encuentra celebrando sus 20 años de carrera artística. Pero, aunque ese festejo le enorgullece como actor, él se siente orgulloso (más allá de su trabajo) de su rol de padre. Tanto así que en sus contratos deja establecida su prioridad para contar con tiempo extra para sus hijos Giuliano y Osvaldo Gabriel.

Para el artista es importante que sus vástagos, Giuliano, de 17 años, y Osvaldo Gabriel, de 6 años, concebido con Geraldine Fernández, tengan presente que siempre contarán con él en las buenas y en las malas. Eso es precisamente lo que ocurrió este verano con su primogénito, a quien sirvió de apoyo en medio de la sonada crisis matrimonial por la que atravesó la reportera de Univisión en Miami, Carmen Dominicci, al punto que se encuentra en el proceso de divorcio del también periodista Fernando del Rincón, por un presunto incidente de violencia doméstica.

El también cantautor que logró su primer protagónico en México con la telenovela ‘El Juramento’, asegura que éste ha sido el mejor verano de su vida junto a sus hijos. “Lo apoyo a él (Giuliano) y siempre he dicho que las madres de mis hijos son mis consentidas. Carmen sabe que contará con todo mi apoyo, así como Geraldine, que he estado ahí cuando lo ha necesitado”, recalca el intérprete.

Asegura que su hijo Giuliano, quien aspira a convertirse en actor, se encuentra tranquilo y siempre ha tenido la opción de decidir lo que desee hacer en medio de alguna situación delicada como la vivida por su madre. “Cuando ocurrió la situación (en junio) se quedó conmigo en México y la pasamos muy bien. Fuimos al estreno de la novela (‘El Juramento’) en Beverly Hills y en los fines de semana fuimos a Acapulco y varios lugares. Hicimos un verano inolvidable. Yo no paso más de dos semanas sin ver a mis hijos. Lo pongo así en mis contratos y si no es así prefiero no trabajar”, afirma.

Aunque su hijo Giuliano le ha manifestado su interés en la actuación, es algo que no presionará al artista, ya que le dará libertad para que decida en qué rama desea desempeñarse. Cuenta que Giuliano está evaluando obtener una beca para irse a México a estudiar actuación, pero “creo que se va para Nueva York. Decida lo que sea, va a contar con mi apoyo. A él también le gusta la cinematografía y dirección. Quizá se vaya para (la escuela de actuación) Actors Workshop en Nueva York. Eso me llena de mucho orgullo saber que viene por ahí un actor en potencia, y uno muy intenso”, acota.

Para Ríos, lo más difícil en su trayectoria actoral, por otro lado, ha sido entrar a través de las telenovelas a “un mercado internacional dominado por mexicanos, venezolanos y colombianos. Por eso, que un puertorriqueño haya logrado entrar en más de 100 países en el mundo fue lo más duro para abrirme paso porque nos tienen hasta cierto punto marginados en cuanto a los protagonismos. Siempre he pensado que Adamari López debe ser la protagonista de una novela en México”, expone. Además, siente que el actor boricua Luis Roberto Guzmán, radicado en México, tiene los atributos para también estelarizar una novela.

El boom de la carrera de Osvaldo Ríos surgió con el culebrón ‘Kassandra’ (en 1992), que entró en el libro de récord Guinness como la novela más vendida en el mundo porque llegó a 100 países.