Vecinos

Jessica anuncia su
matrimonio con Óscar

Óscar, un taxista, buena gente, alegre, romántico y encantador, con una única debilidad: las mujeres y la rumba, razón principal por la que sus vecinos lo quieren bien lejos de su cuadra en el barrio y no saben que al protagonista de esta historia la vida le cambiará cuando acierte en el premio gordo de la lotería.

Desde siempre, Óscar ha suspirado por Jessica, “todo un bombón” que se le ha resistido y quien sólo acepta su ofrecimiento de llevarla en su taxi a la inmobiliaria en donde trabaja para sacarle algo de provecho a tanta coquetería. Ambiciosa y de armas tomar, Jessica sabe de sus encantos y le habla a Óscar de su sueño de vivir en un edificio al norte de la ciudad. Él, derretido ante su seducción le promete que el día que tenga dinero a ella no le faltará nada y vivirá como una princesa.

Mientras Tatiana, una tierna, honesta y hermosa mujer quien trabaja en la inmobiliaria de su prometido Rodolfo y administra el “Fontainebleau”, edificio en el que vive. Cierto día Tatiana recibe una llamada de su novio y creyendo que por fin sellarán el compromiso de su matrimonio, corre a verlo pero resulta que sólo recibe una propuesta para convertirse en socia de la inmobiliaria. Decepcionada y molesta regresa a casa y encuentra que su vecina, doña Rosita, ha muerto de repente.

En ese momento Óscar es reservado para una carrera y debe llevar a Tatiana al funeral de su vecina. Al subir al taxi, ella no puede evitar romper en llanto por la muerte de su amiga y más aún cuando ve el cementerio vacío. La escena la resulta tan conmovedora a Óscar, que decide acompañarla en las obras fúnebres e invitarla a tomarse un trago para que se sienta un poco mejor. El problema es que Tatiana toma varios traguitos de más y es el mismo Óscar quien la regresará a casa, en sus brazos y borrachita, sin imaginar que Rodolfo la espera en la puerta de su apartamento y se encontrará con esta confusa escena.

El particular suceso los convertirá en buenos amigos y, aunque ambos lo nieguen surgirá una fuerte atracción entre los dos, que los pondrá en aprietos cuando Óscar aconsejado por su mamá de invertir el dinero que ha ganado en la lotería cambie de barrio y se vaya con su música a otra parte. Óscar comprará un apartamento en el “Fontainebleau” y sus nuevos vecinos querrán sacarle los ojos al bullicioso personaje que les cambiará la vida.

Jessica anuncia su matrimonio con Óscar
Jessica aprovecha su reciente noviazgo con Óscar y la fortuna que él ganó en la lotería para anunciarle a la doctora Tatiana que tienen planes de matrimonio, despertando sus celos por la noticia.

Óscar se las ingenia para sacar a Rodolfo del apartamento de Tatiana
Óscar tampoco se queda atrás y aunque tiene claro que Tatiana está muy lejos de su alcance no soporta la idea que Rodolfo pase la noche junto a ella en el apartamento y para conseguir interrumpirlos arma una improvisada parranda.

Tatiana le confiesa su gran secreto al comprador del apartamento
En una conversación íntima que sostienen Óscar y Tatiana, ella se atreve a revelarle que la razón por la que no tiene auto y jamás pensaría en tenerlo es porque sus padres murieron en un accidente de tránsito.

Los vecinos del “Fontainebleau” se enfrentan con su nuevo vecino
Clara, Sara, Ligia, Álvaro y el resto de los co-propietarios del “Fontainebleau” se enfrentan a la primera fiesta de Óscar en el edificio que por supuesto excede los límites de volumen con su música, alterando la tranquilidad a la que estaban acostumbrados. Sin más remedio, le exigen que acabe con la “guachafita” , pero al entrar en su apartamento descubren a Tatiana bailando al son de Óscar.

Henry descubre que a su amigo le queda poco dinero del gran premio
Henry le advierte a Óscar que revise su cuenta en el banco porque con la cantidad de dinero que se ha gastado ya no le debe quedar la fortuna que la gente cree y lo peor es que el presentimiento de su amigo es confirmado.

Del 1 al 12 de septiembre de 2008