Juan Carlos Alarcón


Juan Carlos Alarcón es César Leal en ‘Nadie me dirá cómo quererte’. “Estoy en contra de toda hipocresía y censura”, confesó el actor en esta entrevista.

Conservador, realizado y ambicioso será el personaje con el que el actor regresará a la pantalla, luego de un breve receso en suelo brasileño

En medio de fuertes y arraigadas normas sociales, César Leal, interpretado por Juan Carlos Alarcón, luchará por el amor de una mujer en ‘Nadie me dirá cómo quererte’, la nueva telenovela producida por RCTV. En la historia, el actor le da vida a un banquero poderoso, bastante conservador y adaptado a los convencionalismos del pueblo en el que vive, aspectos que le traerán serios inconvenientes con su amada, quien defiende las libertades y condena los moralismos.

-¿Cómo es César Leal, tu personaje?
Es un hombre que tiene sus metas muy claras, quiere poder, dinero y a la mujer más bella a su lado, entonces vive y trabaja por eso. Es un tipo bastante convencional, que tiene valores muy fuertes en cuanto al hogar y a la familia, y por eso tendrá algunos encontronazos con María Eugenia, por ser feminista. Ellos tendrán una relación de lucha porque para mantener su relación alguno de los dos tiene que ceder. Entre ellos habrá un constante juego de poder, y como él es bastante cerrado la cosa va a estar difícil. Él piensa que la va a domar, pero no será tan fácil. Sin embargo, ella hará un sacrificio que los acercará. Siento que César Leal estará en un eterno casting, al que será sometido por la protagonista para decidir si se queda con él o con Gabriel Olmedo.

-¿Qué tan parecido te sientes a César Leal?
A mí siempre me gustan los personajes que no tienen nada que ver conmigo, pero siempre trato de buscarle cierta similitud con lo que soy. Tanto él como yo nos fijamos metas y trabajamos por conseguirlas, pero las ansias de poder y de tener por tener no es lo mío, en eso somos distintos. Igualmente, se verá que en algún momento él se convierte en un ser obsesivo y maniático y en eso tampoco nos parecemos. Lo sabroso de hacer personajes distintos a uno es que es rico escudarse en lo que no se es.

-La telenovela fue inspirada en ‘Ifigenia’, de Teresa de la Parra, ¿la historia continúa vigente?
Sí, continúa súper vigente, porque aún cuando la mujer ha conseguido muchas cosas, las posiciones de poder que ocupan son menores a las que ocupan los hombres. En Venezuela las mujeres mandan, yo lo vi en mi casa en la que mandaron mi mamá y mi abuela, pero aún así a la mujer no se le ha reconocido su poder. El machismo sigue existiendo y la lucha de la mujer es infinita. Si sacamos la cuenta, en nuestro país el porcentaje del poder de la mujer es menor con respecto al que tiene los hombres. La mujer todavía lucha y sigue sacrificándose. El hombre le puede montar cachos a la mujer pero la mujer no, porque es mal visto. Ese continúa siendo un tema tabú. Para la mujer sigue siendo difícil no llegar virgen al matrimonio y elegir entre varias opciones el hombre con quien quiere estar; mientras que al hombre se le permite tener varias para escoger. Esa lucha la reflejará María Eugenia, quien quiere conocer a fondo a dos hombres antes de decidir. Seguimos viviendo en una sociedad pacata, con falsa moral, y yo estoy en contra de toda hipocresía y censura.

-¿Qué fue lo que más te atrajo de la telenovela?
Lo novedoso del personaje fue determinante para mí, porque es contrario a lo que soy. Igualmente, como nunca había trabajado en una historia de Martin Hahn me llamaba mucho la atención hacerlo. Además, aunque toda mi carrera la he hecho en RCTV nunca había trabajado con este equipo de producción, de manera que es como comenzar desde cero. Me llama mucho la atención la historia, porque la había leído cuando estudiaba, y ahora estoy atrapado con los libretos, tal cual un espectador. A mi me ha pegado mucho la situación del país y todo lo que le ha pasado al canal, por eso me fui a Brasil en una especie de año sabático, pero decidí regresar a RCTV que siempre ha sido mi casa profesional.

-¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la producción?
Creo que la dirección y la estética que están manejando son súper buenas. Es muy difícil traer esa historia a la época actual, pero precisamente eso le va a dar un aire atemporal a la novela, porque el espectador no tendrá referencia del lugar donde transcurre. El vestuario y las locaciones que han escogido son buenos para hacer que el televidente se compenetre con la historia.