Juan Pablo Raba, del galán al gañan más sexy de la televisión


Contó cómo escudriñó en la vida del narcotraficante para interpretarlo, con respeto; de sus megaproyectos como productor, de su incursión en el cine y de su agitada vida de soltero.

Su mirada es enigmática y al sonreír cautiva aun más. Las sílabas se prolongan en la voz del actor colombiano, que habla despacito y piensa cada una de sus respuestas.

A sus 31 años ha sido empresario de bares, ha vivido en seis países y le gustan el arte, los libros, la música, viajar y ahora se estrena como productor de series independientes.

Quiere incursionar en Hollywood y ya le han llegado guiones, pues hay una agencia que lo representa en Los Ángeles, y confiesa que es un seductor nato... e improvisa una sinfonía de palabras con cada una de sus respuestas.

Juan Pablo Raba, quien le da vida a Chupeta en ‘El Cartel’, el mismo que tiene fama de no hablar de su vida íntima y de ser malgeniado con los periodistas preguntones, se sinceró y nos permitió traspasar las barreras de su intimidad.

-¿Por qué siempre ha mantenido tanto celo por su vida privada, siendo un personaje público?
Hay ciertas cosas que no quiero que la gente sepa, que son solo mías. No me gusta que se metan en mis relaciones, pero es más por una cuestión profesional; no quiero ser esa persona que después se queje porque se meten mucho conmigo... Hay cierto grado de nostalgia que uno tiene que guardar.

-¿Y por qué aclarar en este momento tantos rumores?
Porque tampoco voy a andar escondiendo nada, ni haciéndome el sordo. Es mejor coger el toro por los cachos.

-Su nombre ha empezado a sonar en los últimos días por sus conquistas... ¿Fue novio de Natalia París?
Somos muy buenos amigos, pero nunca hemos sido novios. Salimos, nos estábamos conociendo y todo mundo se dio cuenta. Nos dimos un beso público, que capturó una cámara, pero la relación nunca prosperó. Hace mucho tiempo no tengo una relación larga y seria, pero con ella no hubo nada más.

-¿Pero se trató de un acercamiento especial?
Ella es divina y nos dimos cuenta de que somos grandes amigos. Tenemos una gran afinidad en temas espirituales, en muchas formas de ver la vida. Ha sido muy lindo conocerla, es una mamacita, es increíble. Con ella la realidad supera la ficción.

-¿Tantos elogios revelan que hubo algo de corazón?
Ella es una persona mucho más sencilla, más bonita y mucho más profunda de lo que insisten en verla. Las personas tienen una imagen muy diferente de lo que es ella. Todo lo que tengo que decir de ella son cosas sensacionales. Pero como te digo, es una amistad, nada más.

-¿Hubo magia entre ustedes?
Estoy en esa búsqueda, mirando para adentro y conocerla fue un momento delicioso. Tenemos amigos en común que también andan en esa búsqueda espiritual y la pasamos muy rico juntos.

-¿Por qué no prosperó esa relación?
Porque nunca fue más que una amistad. Nunca se planteó como algo que iba a prosperar o no. Ese día que nos agarraron las cámaras justo nos pillaron dándonos un pico de amigos o que te das con alguien que te gusta mucho y ya.

-¿Qué tipo de mujer busca?
Tiene que ser una bacana. Que nos gocemos la vida; me gusta viajar, la naturaleza, el cine. Una persona a la que le guste mi trabajo y que yo sienta una atracción por ella, más allá de lo ordinario.

-Te casaste a los 26 años, ¿lo volvería a hacer?
Sí, me encantaría. Esa vida de esposo y con hijos me seduce, por supuesto, y me la pienso gozar con toda. Así como ahora me gozo mi soltería...

-¿Qué pasó con Estefanía Borge?
Seguimos siendo los más amigos, pero las relaciones tienen ciclos y el nuestro se acabó.

-¿Cuánto tiempo fueron novios?
Como un mes y medio y, aunque fue poco tiempo, me enamoré de ella, es una mujer muy linda y lo nuestro fue muy apasionado.

-También se dijo que estabas enredado con Sara Corrales, ¿hay algo entre ustedes?
También somos buenos amigos, nos estamos conociendo. Es una mamacita, es muy divertida. Salimos a teatro el otro día, pero solo nos estamos conociendo.

-Y continúa cautivando como 'Chupeta'. Tu personaje ha sido uno de los más comentados y alabados de la serie ‘El cartel’. Para lograrlo subiste diez kilos de peso y contactaste con la familia del narcotraficante, ¿cómo armó el personaje?
Se trató de un proceso muy delicado, porque es uno de los hombres que más controversia han generado en el país y que ha estado en la mira pública en los últimos meses. Lo que hice fue contrastar lo que estaba escrito, con mi propia investigación.

-¿A quiénes entrevistó?
A las ex novias de él... Además, me hice muy amigo de la ex esposa y de una de sus hijas, dos mujeres divinas que me abrieron su corazón y me mostraron a un hombre humano.

-¿Le impactaron las cosas que conoció sobre su vida?
Mucho. Es un hombre que tenía muchas cosas buenas, como muchas cosas malas. Me 'choqueó' tanto, que decidí dejar de lado mi investigación y me concentré en lo que estaba escrito. Inventé una forma de hablar, una forma de caminar y me pidieron algunos requerimientos como subir diez kilos de peso.

-¿Significó todo un reto actoral?
Sí, el reto fue humanizar a un personaje, que en apariencia, es tan deshumanizado. Me concentré mucho en las escenas donde se muere el mejor amigo de él, en no hacer el típico narco cliché. Fue sensacional trabajar con Robinson nuevamente, porque tuvimos que meternos en una espiral de maldad y de crimen a la que uno no está acostumbrado.

-¿Terminó cansado?
El desgaste físico fue tenaz, pero me comprometí mucho con él y me dejé afectar un poco la cabeza. Me dio bien duro.

-¿Qué le dijo la familia de 'Chupeta' cuando lo vio al aire?
Lo curioso fue que un día, sentado con la hija, ella me miró y me dijo: "Me acabas de mirar igual que mi papá". Otro día me llamó el hermano de él y me confesó que había llorado con la serie porque me veía igualito a él.

-¿Y conoció a 'Chupeta'?
Quisiera conocerlo, me da mucha curiosidad y traté de hacer el contacto, pero no me dejaron visitarlo en la cárcel cuando estuvo preso en Brasil. Tengo una idea muy clara de lo que es el narcotráfico; mi familia estuvo afectada por este flagelo, pues un tío mío murió en el atentado al avión de Avianca, en 1989. Los narcotraficantes no me parecen admirables ni simpatizo con ellos para nada, pero representé al personaje con respeto.

-¿Te gustó el cambio de ser galán a gañán?
El reto era demostrarle no solamente al público, sino a todo el mundo, que realmente soy un actor, que me he preparado y que puedo con cualquier personaje. Fue una gran oportunidad y la recibí como tal. Ahora quiero descansar un poquito.

-¿Qué vas a hacer ahora?
Primero tengo un viaje a Nueva York, que es una ciudad que me apasiona y que adoro. Quiero desconectarme un poco, este año ha sido un año muy productivo y después voy a hacer un viaje por Asia, quiero conocer Japón y Bhután...

-¿Está meditando?
Llevaba mucho tiempo mirando para afuera y ahora lo que quiero es planificar mi vida. Estoy conociéndome y luchando contra mis propios miedos, mi propio carácter, mis raíces.

-¿Que más ha descubierto?
Tengo muchas deudas pendientes, me juzgo y juzgo a los demás, tengo culpas y a veces me siento como condenado...