Patricia Ércole en el papel de amante y ama de casa


Patricia Ércole dice que volvió a la televisión para explotar su versatilidad, aunque se siente más a gusto en el cine, la danza y el teatro.

Mientras en la telenovela 'Valentino, el argentino', del Canal RCN, le dio vida a una de las amantes del protagonista; en 'Oye bonita', de Caracol, es la humilde mamá del personaje principal.

Después de estar 11 años radicada en Europa, hace seis años que Patricia Ércole empezó a aceptar nuevas propuestas con personajes cortos, porque ya la televisión le hacía falta.

Comenzó con Helena en ‘La Saga’, siguió con Hilda en ‘Sin tetas no hay paraíso’, luego aceptó un capítulo en ‘Tiempo final’ de Fox y ahora coincidió con dos personajes en cada uno de los canales privados de Colombia.

En ‘Valentino, el argentino’ interpretó a una de las amantes de Valentino, una mujer casquivana que tiene dos hijos pero a la que le gusta enamorar, mientras que en Caracol hace de ama de casa fiel, responsable y resignada en ‘Oye bonita’.

En la primera sólo hizo cinco capítulos como actriz invitada y en la otra estará los primeros 40 episodios que le ofrecieron al principio. Sin embargo, desde ya se dice que gracias a la buena audiencia hay planes de alargar la serie. Si es así, Patricia no estará, pues el 15 de noviembre tiene que estar de nuevo en París para cumplir con una temporada de danza.

-Entre la amante y la ama de casa, ¿con cuál se sintió mejor?
Con la amante me divertí. Con la ama de casa me conmuevo porque es una historia de familia. El amor de ellos es tan fuerte que supera todas las vicisitudes. Esta historia ayuda a conservar el optimismo y la esperanza. Es una historia muy colombiana.

-En ‘Sin tetas no hay paraíso’ también la vimos seduciendo al novio de la protagonista, ¿cree que se convirtió en una mujer interesante para los directores?
Creo que hay una mezcla de eso. Pero creo que es porque estoy en un momento de mi vida en el que tomo más riesgos. Lógicamente me llaman porque llega un determinado momento en el que uno comienza a llamar un poco más la atención.

-¿La hacen sentir más atractiva este tipo de personajes?
Uno es consciente de sus pros y sus contras, de lo que me gusta en mi, de lo que no me gusta... Pero obviamente es grato el poder jugar con ese tipo de roles en un momento de la vida. No puedo decir que no es agradable, pero tampoco es lo que me haga perder. Nunca he pretendido ser la mujer fatal.

-¿Se siente plena con lo que ha logrado conseguir?
Yo nunca dejo de estar en la búsqueda de nuevos retos. Soy una persona inquieta. He tocado muchas áreas a nivel artístico y creo que he hecho un recorrido interesante que me ha traído satisfacciones. Pero continúo, sigo en constante búsqueda de retos.

-¿Dentro de esa búsqueda con qué se ha sentido mejor: con el teatro, la televisión, el cine o la danza?
A mí me encanta el feed-back que produce el contacto con el público cuando piso tablas, tanto en la danza como en el teatro. El cine me gusta porque he tenido la oportunidad de estar en muchos festivales en Europa y me encanta el cine arte... Y he aprendido mucho. Y aunque duré seis años sin aceptar nada de televisión, me empezó a hacer falta. Empecé a aceptar proyectos cortos para alimentar mi faceta de actriz de televisión y esto me logra recrear mi versatilidad.

-¿Cómo ha sido trabajar con tantos actores jóvenes y casi sin experiencia?
Ha habido una conexión muy buena con la mayoría de los muchachos que son nuevos. Están inquietos por el oficio. Hay un entorno que logra que estos jóvenes vivan en función del oficio, al personaje, por entrar en situación y eso tiene que apoyarse. A veces les digo que lean literatura clásica para que logren tener sensaciones experimentales y los alimente.

-Hubo mucha expectativa con el encuentro entre Miguel Varoni, Catherine Siachoque y usted, en Girardot, ¿cómo fue realmente ese momento?
Fue algo normal. Estamos hablando de más de diez años. Ya somos grandes, Ya el tiempo pasó, me separé de él en 1993, cada cual es feliz en lo que hace y cada cual encontró su camino. Si nos quedáramos atados al pasado, sería terrible. Es muy chistoso porque se le pone más misterio del que tiene.

-¿Y qué piensa de que Catherine interprete el personaje de Doña Hilda, que casualmente usted hizo en la misma serie de ‘Sin tetas no hay paraíso’?
Eso lo hablamos. Me parece chévere. Me parece gracioso, son cosas de la vida, pero no le pongo misterio a eso.

-¿Y estás enamorada?
Sí. Es un francocanadiense, ya vamos para un año y ocho meses. Trabaja en la industria de la televisión. Vamos a ver qué pasa porque este medio es muy difícil por los horarios.

-¿Qué nuevos proyectos tienes?
Me voy dos meses para París a una temporada de danza y teatro y luego regreso para concretar proyectos de película que tengo en Colombia. Estoy montando un espectáculo de danza que se llama ‘Diosas’ y estoy viendo fuertemente la posibilidad de traerlo a Colombia.