Sin Senos no hay Paraíso

El Titi es encarcelado

Catalina se refugia en los brazos de Pelambre

Cuando Jota les regala a las chicas del barrio un gimnasio para que entrenen; ellas y Doña Hilda se extrañan porque no saben de donde pudo haber sacado tanto dinero Jota. Y Albeiro le dice a Doña Hilda que él tampoco sabe de donde sacó Jota el dinero, confesándola que tuvo que pagar 5 millones de pesos por las máquinas del gimnasio. Mientras que, Jota es el único que va a velar los cuerpos de Ramiro y La Liebre, aunque cuando él se queda dormido tiene una pesadilla, en la que le visitan las almas de éstos. Más tarde, Julieta y Lina van a ver a Jota para que las explique de dónde sacó el dinero para pagarles el dinero que habrían ganado en una semana del puesto de perritos calientes y para comprarles un gimnasio. Y Jota les hace creer a Julieta y Lina que él se ganó un premio de la lotería, 400 millones de pesos; aunque les pide que no le digan nada a nadie porque no quieren que le mate para quitarle ese dinero. Además, Jota la dice a Julieta que va a volver a trabajar con ellas en ese puesto de comida rápida porque necesita de ella, insinuándola que se siente atraído por ella. Por otra parte, Catalina está nostálgica porque no es feliz, ya que se quedó sin su hermano, descubrió a su madre enredada con su novio, estuvo a punto de morir en una operación, perdió el reinado de belleza y Yésica la dejó sola. Y Catalina le pide a Pelambre (el escolta de confianza de Don marcial) que la abrace y, aunque Pelambre no quiere porque él se enamoró de ella y no quiere traicionar a su patrón, él acaba abrazando a Catalina porque él es el único consuelo que ella tiene en este momento, además, él la acaba confesando a Catalina que la ama.

El Titi es condenado a varios años de cárcel en Estados Unidos
Cuando Don Jairo va a contarle a la Gerente de “Moda Colombia” que varias de sus modelos son prostitutas que trabajaron en su burdel; la Gerente de la compañía, para sorpresa de éste, se pone furiosa con él y le dice que ya lo sabe y que no le importa, aunque éste amenaza con contarlo a la prensa. Mientras que, Don Marcial se da cuenta por las cámaras que puso en su cuarto que Pelambre durmió con Catalina y, aunque sólo estuvo velando los sueños de ésta, Don Marcial se pone furioso con ambos, a pesar de estar enredado con Yésica, pues él sigue enamorado de Catalina. Además, Don Marcial intentó matar a Catalina y a Pelambre mientras ellos dormían, pero favorablemente Yésica los salvó. Y sin saber lo que ha ocurrido; Catalina telefonea a Yésica para decirla que la extraña mucho y que la quiere como a la hermanita que nunca tuvo y, en ese momento, Yésica la tiene que colgar el teléfono porque se derrumba y se da cuenta de que se convirtió en una verdadera “diabla”, ya que traicionó a su amiga Catalina con Don Marcial. Pero, después, Yésica vuelve a llamar a Catalina para decirla que irá a verla al día siguiente. Entre tanto, Doña Hilda lleva a una instructora de pasarela hasta su barrio para que enseñe a Ximena, Vanesa, Paola, Julieta y Lina a desfilar como modelos profesionales en una pasarela. Por otra parte, la policía lleva a El Titi hasta Estados Unidos, donde le espera una gran condena, dándose cuenta en ese momento de que debería de haber hecho caso a su madre cuando le aconsejaba que no se juntara con los narcotraficantes y sin saber aún que Catalina y Yésica fueron quienes le delataron.

El Titi recuerda cómo llegó a ser un mafioso
Cuando a El Titi le llevan hasta las cárceles de Estados Unidos; él recuerda cómo llegó al mundo del narcotráfico, que fue a través de otro mafioso importante que le conocía del barrio, prometiéndole que tendría una vida llena de lujos, aunque tuviera que dejar a su novia. Además; El Titi, que se lamenta de haber dejado de ser un humilde muchacho de barrio para convertirse en un narco, recuerda que tuvo que matar al mafioso (El Negro Martín) que le integró en ese mundo para quedarse con todo su dinero, y también recuerda su gran comience en las listas del narcotráfico, hasta cuando se obsesionó con Catalina. Mientras tanto, Don Marcial comienza a ver videos en los que grabó a Catalina para desenamorarse de ella. Por otra parte y sorpresivamente; Julieta, Lina, Natalia, Paola, Ximena y Vanesa reciben unos vestidos muy finos de un anónimo. Y en el cementerio; Jota va a despedir a los cuerpos de sus amigos: Ramiro y La Liebre, dedicándoles un baile y una canción en ese momento.

Doña Hilda sospecha que está embarazada
Después de acudir al entierro de sus amigos (La Liebre y Ramiro); Jota va a comprarse un gran coche con el dinero que éstos le dejaron, y rápidamente llega al barrio para mostrarle a Julieta y a las demás muchachas el nuevo coche y, poco después, Jota lleva en su coche a Albeiro, y ambos van comprar cien entradas para repartirlas entre la gente del barrio. Por otra parte, Yésica visita a Catalina, que la confiesa que Pelambre se enamoró de ella, y Yésica tiene que comprarle las entradas a Catalina para que vaya al festival de moda de Colombia. Y al día siguiente; Doña Hilda le confiesa a Albeiro que sospecha que ella está esperando un hijo suyo, y Albeiro está muy emocionado y va rápidamente a una farmacia a comprarle una prueba de embarazo para saber si son ciertas las sospechas de su amada.

Doña Hilda está esperando un hijo de Albeiro
Después de hacerse la prueba de embarazo; Doña Hilda comprueba que sus sospechas son ciertas, confesándole en ese momento a Albeiro que está esperando un hijo suyo, por lo que ambos se ponen muy felices y, poco después, ellos visitan la tumba de Bayron, y Albeiro le pide a Doña Hilda que le pongan el nombre de Bayron en honor al hijo de ésta, si tuvieran un varón. Mientras tanto; Julieta, Lina, Natalia, Ximena, Vanesa y Paola dan su última clase con Valentina, su profesora de pasarela para desfilar muy bien en “Moda Colombia”. Por otra parte, Catalina se prepara para ir a Medellín y acudir al evento de “Moda Colombia”, junto a Yésica, sin saber que su madre debutará con sus diseños en la pasarela y que las modelos son algunas de las chicas del barrio. Aunque Don marcial no quiere decirle nada; él descubre al expiar a Catalina hablando con Yésica de que a ella (Catalina) la da repugnancia estar al lado de éste y que ella sigue enamorada de Albeiro. Cuando Doña Hilda y las chicas del barrio van rumbo a Medellín para el gran desfile; Albeiro consigue ir hacia allí con Jota en su nuevo coche, además, Jota contrata a un par de autobuses para que llevaran a la gente del barrio hasta el gran evento.

A Doña Hilda la podrían suspender el desfile, por Don Jairo
Al enterarse de que Pelambre se acercó a Catalina para confesarla que la amaba; Don Marcial se pone furioso con su escolta de confianza e intenta matarle, pero Don Marcial recapacita porque él se da cuenta de que Pelambre jamás le traicionaría; aunque Marcial amenaza a su escolta con si se acuesta con Catalina o la mira con ojos de lujuria. A llegar al evento; Catalina le confiesa a Yésica que en algunos momentos duda en abandonar a Marcial, pues él la da todos los lujos que ella quiere, pero Catalina quiere encontrar a un jovencito para acostarse con él. Y poco después, Catalina descubre que su mamá será la primera diseñadora, y Catalina teme en encontrarse con Albeiro, ya que no se resistiría al tenerle cerca. Por otra parte; Don Jairo va a hablar con los periodistas para decirlos que tres modelos de “Moda Colombia” fueron prostitutas, pero no llega a decir los nombres de éstas, porque él quiere chantajearlas nuevamente. Mientras que, la Representante del evento le pide a Doña Hilda que evite que se enteren los medios de comunicación de que tres modelos fueron prostitutas, ya que el gran evento de “Moda Colombia” se derrumbaría en ese instante y, cuando descubren que Don Jairo (el jefe del burdel donde trabajaron Ximena, Vanesa y Paola) intenta contar el secreto a la prensa; la Gerente le pide a Doña Hilda que detenga a ese hombre o, de lo contrario, tendría que suspender su desfile.

Catalina y Yésica envidian a sus amigas del barrio al verlas desfilando
Paola, Ximena y Vanesa le prometen a Don Jairo que trabajaran para él de nuevo una semana más en el burdel, a cambio de que no las delate ante la prensa. Al descubrir que su mamá Doña Hilda podría ser la diseñadora del primer desfile de “Moda Colombia”; Catalina y también Yésica se ponen furiosas y celosas por no poder estar desfilando, como sus amigas del barrio, a las que critican mientras desfilan por la pasarela y, como no saben que la diseñadora es la madre de Catalina; ellas piensan que sus amigas del barrio se consiguieron a unos novios narcos y que por eso están desfilando.



Del 3 al 14 de noviembre de 2008