Fernando Solórzano nos habla de su personaje de ‘Vecinos’


A Fernando ‘El Flaco' Solórzano le brota amabilidad por los huesos. Y por las venas. La avalancha de escenas seguidas que lo esperan por estos días en los estudios del Canal Caracol, su segunda casa, no le descargan la batería. Habló de varios temas.

Saluda, se toma un café y un grueso paquete de libretos quedan de lado por el momento. En realidad no es tan flaco. Eso sí, es alto. Y los años, en su caso, han traído kilos. Ahora interpreta al ‘buenazo’ de Henry, un asistente de un juzgado en ‘Vecinos’. Es, de paso, el mejor amigo y compinche del protagonista Óscar (Róbinson Díaz). Pero los buenos tipos también tienen sus tentaciones. Y a este personaje se le apareció Nicol, una hermosa y solitaria mujer en el justo momento en que su esposa ‘Patico’, de la que se separó pero conserva de vecina, saca su artillería en plan de reconquista.

Lo peor para Henry es que Nicol vive justamente en la casa de doña Ruca, su hogar desde que dejó de convivir con la fiel pero malgeniada esposa. ‘El Flaco’ se toma el primer sorbo caliente y realiza imaginariamente una cirugía abierta del Henry que confecciona día a día. “Una dualidad comenzará a invadirlo cada vez más. Porque comenzará a querer conocer de manera más íntima a Nicol, la secretaria compañera de Jessica (Sara Corrales). Pero al frente vive su “ex”, que cada vez le muestra facetas tiernas y amorosas que nunca le conoció viviendo en pareja”, comenta el actor.

A diferencia de su personaje, ‘El Flaco’ no ha vivido esta experiencia en su vida. “Jamás me ha tocado pensar en dos mujeres al mismo tiempo”, confiesa. Sus amores son sus tres hijos, el primero de ellos de una relación anterior, y los dos de su actual esposa. Se llaman Martín y Josué.

No solo es conocido por ser actor de talla. La salsa, ese género musical tan presente en ciertas rumbas de ‘Vecinos’, literalmente lo trasnocha. Su gusto es conocido. Pero ya no tanto como antes. “Las salidas quedan para los sábados y de vez en cuando me pega mis buenas rumbitas. Pero lo pienso dos veces porque el domingo es el día para los ‘pelados’. Ahora escucho mucho salsa en el carro, en medio del duro tráfico de Bogotá”, comenta el actor colombiano.

Un nuevo llamado a ‘set’ obliga al último y largo sorbo de café antes conocer su respuesta sobre la convivencia en comunidad, el eje fuerte en la temática de la novela. “Mire que en mi edificio soy muy buen vecino. Nunca doy ‘lora’ y trato de colaborar con todos. Afortunadamente no tengo malos vecinos como el caso de Óscar. Creo que tenerlos se puede convertir en una pesadilla”, finaliza el actor.