Manuela González


La actriz colombiana Manuela González interpretó a Margarita en ‘Novia para dos’, la novela del Canal RCN. Al hablar de Manuela González, no se puede evitar recordar esos días de Lolita que la lanzaron a la fama, pero al contrario de lo que le sucede a toda la gente, a Manuela pareciera como si los años no le pasaran por encima, su rostro no ha cambiado, su sonrisa sigue siendo inocente, en pocas palabras su aspecto sigue siendo tan angelical como siempre.

Sin duda, la mejor manera para describir a Manuela, es comparándola con el mejor de los tangos, porque como este género, la bogotana es puro sentimiento, talento, carisma y como la más melancólica canción de Carlos Gardel o Roberto Goyeneche.

‘Verano del 98’, ‘El inútil’, ‘La saga’ o ‘En los tacones de Eva’ son tan solo algunas de las producciones en las que la hemos visto triunfar. Y Manuela se ganó el protagónico en ‘Novia para dos’.

-¿Qué se siente al tener dos amores en la telenovela ‘Novia para dos’?
Muy bien porque la propuesta actoral y los libretos están muy bien diseñados, entonces tuve una relación muy distinta con cada uno. Con Adrián, Margarita (mi personaje) tiene como una dependencia, él la mangonea, mientras que con Antonio se divirtió más, es una relación igualitaria, con él no importa que Margarita sea una berraca trabajando o que sea arquitecta, es una relación natural y fresca.

-Y entre el albañil y el arquitecto, ¿a quién hubiese escogido Manuela?
Al albañil, sin dudarlo ni un segundo. No me imagino vivir mi vida con alguien como Adrián, que es alcohólico e irresponsable, no quisiera experimentar esa carga. Así yo quisiera intentar cambiar a Adrián o a cualquier persona, si no hay voluntad de parte y parte no hay nada que hacer. Prefiero la ternura y la inocencia de Antonio.

-¿Cómo ha manejado el hecho de trabajar en esta novela y grabar en una de las locaciones que es una obra real, en medio de ruidos y ladrillos?
Nos hemos divertido mucho y para mi personaje ha ayudado bastante, porque Margarita tiene experiencia en términos de diseño y siempre ha estado en una oficina, pero nunca ha estado en las obras ni manejando gente, hasta que empezó a trabajar en Recursos Humanos y tuvo que estar en contacto con los obreros, que son unos personajes maravillosos. Pero inevitablemente, Margarita se va a sentir incómoda.

-¿Cambia su concepto de los obreros a partir de esta novela?
Pues sí, yo creo que si a través de los personajes uno no aprende muchas cosas sobre la vida, estaría malogrando la mitad de esta maravillosa profesión. Sí creo que encontrarle detalles sobre la vida ha sido como entender otro lado y encariñarse. Creo que la próxima vez que lo revienten a uno a piropos (risas) ya me lo voy a tomar con más gracia, porque hay días que lo cogen a uno en mal momento y a veces se ofende. Pero, en últimas, siempre viene una buena intención.

-¿El papel de Margarita Vera la retó como actriz?
Sí, totalmente, porque los papeles más difíciles de hacer son aquellos que no tienen tantos matices o caracterizaciones. Es más fácil hacer de marihuanera como en ‘La Saga’, porque uno tiene de dónde agarrarse, pero los personajes protagónicos siempre se rigen bajo ciertos parámetros. Pero, cuando hablé con Mario Rivero, me hizo entender que no era nada fácil, que hay que saber hacer el papel de buena y me siento totalmente orgullosa de este papel, porque Margarita sí tiene muchos matices, no es una víctima, ella tiene carácter, no es una tarada (risas).

-¿Cuál papel le ha costado más a la hora de interpretarlo?
Sin duda, el de ‘Ángel de mi guarda’, porque lo que pacté desde el principio no se dio, el personaje no lo disfruté, no me arrepiento de haberlo hecho, pero con el crecimiento profesional que he tenido, puedo decir que puedo escoger algunas cosas y dejar otras por fuera. Además, cuando interpreté a Carolina Falla en esa novela estaba en un momento de dualidad, mi cabeza no estaba ahí, pues mi papá estuvo enfermo y eso me tenía muy estresada.

-Precisamente en ese año estaba organizando su matrimonio, cuéntenos ¿cómo comenzó esa historia de amor?
Él lleva once años en Colombia, ya parece otro más de este país. Me acuerdo que lo conocí por la serie ‘Francisco el Matemático’, pero me lo presentó una prima que alguna vez trabajó con él, pero nunca se me pasó por la cabeza que terminaríamos juntos porque fue novio de una amiga. Claro, ella me dio muy buenas referencias de Diego (su esposo argentino, quien también es libretista) cuando ya comenzamos a gustarnos (risas). Un día salimos, comenzamos a hablar y desde ese momento no nos paramos de ver nunca.

-¿Y cuándo le pidió matrimonio?
Eso fue rápido. A los tres meses ya me lo había pedido y un año después nos casamos. Es un ser maravilloso, estoy enamorada de él y es un excelente ser humano.

-¿Cómo describiría su amor con Diego y con el personaje de Lincoln en ‘Novia para dos’?
Por supuesto, con Diego es un amor real, él es disciplinado, no se conforma con nada y muy talentoso, nació para escribir; en cambio Margarita Vera vivió una confusión por los amores de Antonio y Adrián, lo único que sí puedo asegurar es que puedo manejar a mis amores ficticios y que el amor que siento por Diego es único y es lo más maravilloso que me ha pasado.

-¿De dónde salió ese nexo tan fuerte con Argentina?
Lo primero que hice allá fue ‘Verano del 98’, luego iba a hacer otra producción con capital venezolano allá, pero se cayó el proyecto. No sé qué pasa pero siempre termino relacionada con ese país, no sé si tenga sangre argentina y no me he dado cuenta (risas). Nunca he planeado nada, pero en definitiva tengo un amor especial por ese país, es un lugar en el que me siento como en casa, pues la gente es amable y podría vivir allá tranquilamente sin sentirme extraña.

-Con tanto trabajo no le quedará tiempo ni para tocar piano...
Lo del aprendizaje de piano nunca se concretó totalmente (risas) aunque tomé clases. No tuve la disciplina y eso requiere mucho tiempo y en este momento no lograría ni sentarme 10 minutos. La gente cree que ser actor es fácil, pero para esta profesión se requiere mucha entrega y hay que renunciar a muchas otras cosas.

-¿Hasta dónde quiere llegar con la actuación?
Quiero hacer esto toda la vida, así tenga espacios en los que no trabaje. Quisiera estar en este medio siempre, Dios quiera que pueda tener la posibilidad de seguir evolucionando, porque en la actuación nunca se termina de aprender.

-Y con esa madurez actoral vendrán mejores papeles...
Claro. Yo no quiero caer en cualquier papel, creo que estoy en un momento en el que debo escuchar solo buenas propuestas, ideas grandes, sea Hollywood o donde sea. Mientras sea un buen proyecto y crea en él, no tengo problemas.

-Pero ya ha trabajado bastante, ¿no es momento de tener un hijo?
No demora, yo creo que de aquí a tres años ya tendrán noticias de ese tema.

-¿Qué planes tienes después de haber finalizado las grabaciones de ‘Novia para dos’?
Me voy a vivir a Los Ángeles, porque tengo algunos proyectos en esa ciudad donde voy a presentar castings para unas series que se emiten allá, viajo el 19 de diciembre.

-¿Y qué ha significado para ti el personaje de Margarita?
Para mí fue muy gratificante este personaje, compartí muy buenas experiencias y también hice muy buenos amigos, pero en este momento tengo otros proyectos en mi vida, me fui de descanso unos días con mi esposo a Cuba y ahora viajaré a Los Ángeles.