Sin Senos no hay Paraíso

Albeiro abandona
a Doña Hilda

Catalina está indecisa, pues no sabe qué hacer, ya que el mundo se la derrumbó en un segundo, quedándose sin dinero, aunque Pelambre le sigue insistiendo en que ella debe de irse a Pereira con su familia. Y en la mansión de Don Marcial, Yésica se enfada con Marcial porque él no quiere hacer nada por Catalina, mientras que Yésica siente lástima por su amiga, al haberla traicionado, quitándola a su marido; y Marcial le exige a Yésica que se olvide de Catalina, si ella quiere seguir a su lado. Por otra parte; los hombres que robaron el dinero de Jota son arrestados por la policía y, sin que los agentes se lo consulten a sus superiores, ellos deciden quedarse con casi todo el dinero, dando un poco a estos ladrones para que no les delaten. Después de observar a Doña Hilda como teje los vestidos de la hija que espera; Albeiro decide marcharse de la casa, despidiéndose de Hilda con una carta y pidiéndola perdón por haberla abandonado, pero diciéndola que necesita tiempo para pensar las cosas.

Doña Hilda descubre que Albeiro la abandonó
Cuando Doña Hilda lee la carta de despedida de Albeiro; ella se da cuenta de que Albeiro sigue estando confundido porque sigue pensando en Catalina, aunque él la jura que volverá para decirla lo que haya decidido. Y poco después, Doña Hilda le confiesa a Jota, quien también está desconsolado porque le robaron el dinero, que Albeiro la abandonó y, aunque Jota no sabía nada, él la dice que puede contar con él si así ella lo desea. Y sin imaginárselo, Jota se cruza por la calle con uno de los hombres que robó su dinero y al que la policía dio una parte de ese dinero después de que se lo quitaran a él. Cuando salen de la clínica y Catalina recuerda con odio a Mauricio Contento por haberla operado; Pelambre la confiesa a Catalina que Don Marcial secuestró y torturó a Mauricio en la peor clínica, poniéndole silicona en el pecho y en las nalgas, operándole despierto y después matándolo.

Pelambre se declara a Catalina
Doña Hilda sigue sufriendo mucho por la huida de Albeiro, recordando todos los momentos vividos al lado de su amado. Al despedirse, Pelambre se atreve a confesarle a Catalina que la ama y que por eso la robó un beso cuando ella estaba durmiendo en la clínica y, aunque ella le dice que ella no le ama, Catalina se comporta muy cariñosamente con Pelambre.

Julieta rechaza a Jota
Jota se cita con Julieta y se la declara, diciéndola que la ama; pero ella le dice que él no es correspondido. Como Doña Hilda sigue entristecida con su amado; Doña Hilda decide contarla a Doña Mariela (la madre de Albeiro) que ella está embarazada y que él la ha abandonado. Por otra parte, Wilder (un pasajero del autobús) reconoce a Catalina del concurso de belleza en el que ella se presentó y se deja deslumbrar por su belleza, además, ella se interesa por él, al contarle que fue escolta de Marcial y Morón, pero ella le rechaza cuando éste la cuenta que ahora él no trabajo con ningún narco, además, al hablar con éste, ella se entristece mucho más, al recordar su paso por el concurso “Miss Chica Linda”.

La policía investigará a Catalina y a Yésica
Después de que Julieta le dijese que no quería nada con él; Jota sigue guardando esperanzas de conquistar a la mexicana. Y más tarde, Paola y Ximena abofetean a Jota por haber roto el corazón de su amiga Vanesa, ya que ella está enamorada de Jota, y éste la rechazó. Poco después, Jota le pide disculpas a Paola, Ximena y las demás prostitutas que trabajan en el burdel de Jairo, confesándolas que le robaron el dinero y que ahora no podrá comprar el bar de Jairo y, aunque ellas ahora no quieren nada; Paola y Ximena las convencen para que acepten la propuesta de Jota para vender perros calientes en 4 carros, ya que él invertirá el poco dinero que le queda, a pesar de que ganen menos dinero. Por las declaraciones desde la cárcel de El Titi y Cardona; dos policías estadounidenses viajan a Colombia donde les espera la agente Roxana Pinilla para comenzar una investigación sobre Catalina Santana y Yésica y, así, poder atrapar a los demás narcotraficantes.

Doña Hilda se siente muy triste por el abandono de Albeiro
Desde que Doña Mariela le dijo a Doña Hilda que Albeiro ha debido de irse a Cali, a casa de una tía suya; Hilda quiere irse allí para buscar a su amado y pedirle una respuesta. Y después de que Mariela le hiciese creer a Hilda que se comunicó por teléfono con su hijo Albeiro; ella le pide a Doña Hilda que le dé un poco más tiempo porque él tiene que aclarar sus ideas, aunque en realidad Doña Mariela no sabe dónde puede estar su hijo. Y Doña Hilda se siente muy mal porque perdió a su hijo Bayron, y su hija Catalina y Albeiro se fueron de su lado. Por otra parte, Catalina extraña a su mamá, mientras sigue viajando en un autobús. Y poco después, Doña Hilda recibe una llamada telefónica de Albeiro, pero él no la dice nada, sólo la escucha a ella, que pronuncia el nombre de él entre lloros.

La DEA localiza a Yésica
Como Don Marcial tuvo que irse de viaje de negocios a México; Yésica se queda con Pelambre y, al ir de compras, ella se aburre mucho con su escolta, y se da cuenta que necesita a Catalina para pasárselo bien. Y después de que la DEA localizase a Yésica, varios agentes de la DEA van hasta la casa de Morón y, aunque él no está allí porque está traficando con dinero enviándolo en el interior de carnes de animales ya muertos, los agentes saquean su casa, llevándose todas las pertenencias del narco. Y en la cárcel de Miami; El Titi y Cardona se sienten mal por haber traicionado a Morón, pero ellos quieren salir cuanto antes de la cárcel para estar junto a su familia.

Del 15 al 26 de diciembre de 2008