Itatí Cantoral


Itatí Cantoral, que nació un 13 de mayo en la Ciudad de México, es hija del prestigiado compositor Roberto Cantoral. En 1998 entró a estudiar al Centro de Educación Artística de Televisa, CEA, para perfeccionar sus dotes de actriz. ‘La pícara soñadora’ fue la primera telenovela en la que participó a la que posteriormente le siguieron: ‘Muchachitas’, ‘De frente al sol’, ‘Dos mujeres un camino’, ‘María la del Barrio’, ‘Tú y yo’, ‘Infierno en el paraíso’, ‘Sin pecado concebido’, ‘Vale todo’ y ‘Alma herida’ por mencionar algunas.

También a realizado actuaciones especiales en: ‘La telaraña’, ‘Mujer casos de la vida real’, ‘Decisiones’ y fue la conductora principal de los premios Billboard 2002. Pero el medio de la televisión no es el único en el que Itatí se ha desarrollado, pues también ha participado en un sin número de obras teatrales, como ‘Muchachitas’, ‘Águila real’, ‘Don Juan tenorio’, ‘La Cenicienta’, ‘Sugar’, ‘Cuatro vagos y un sinvergüenza’ y por último ‘Aventurera’.

La actuación en cine es otra de las facetas de Cantoral y entre las películas que ha filmado se encuentran: ‘Bonita’, ‘No hay derecho joven’, del director Fernando de Anda; ‘Ya no los hacen como antes’, del director Pérez Gavilán; ‘La hija del Caníbal’ y ‘Man of fire’.

Itatí estuvo casada con el también actor Eduardo Santamarina, con el cual procreó dos niños, que son gemelos. A principios de 2004 se divorciaron. La actriz asegura que se divierte mucho con lo que hace: trabajar es su mejor terapia.

En esta entrevista, la actriz mexicana nos habló sobre su protagónico en Telemundo, en la telenovela ‘La Viuda de Blanco’, donde dio vida a Alicia Guardiola. Además, Itatí está feliz por sus proyectos de vida y profesionales. Tiene nueva bebé, hará teatro musical en ‘Dulce Caridad’ y ya participó en ‘Mujeres asesinas’. Sonríe y presume de una figura de nuevo con curvas bien marcadas después de haber dado a luz.

-¿Qué similitudes tienes con el papel que interpretaste en ‘La Viuda de Blanco’?
Yo también tengo dos hijos gemelos en la vida real, Eduardo y Roberto Miguel, de la misma edad que Felipe y Duván.

-¿Es Itatí tan valiente como Alicia en su vida diaria?
Yo creo que Alicia es más valiente; pero, como ella, yo también pienso que correr riesgos forma parte de la vida. Me atrae la sensación de no saber qué puede pasar, no me gusta tener las cosas fáciles.

-¿Cómo resultó trabajar fuera de tu país, México?
Al principio estaba algo triste, pero me fui relajando y me fui sintiendo mucho mejor y me divertí con lo que hice. Siempre he pensado que cuando el trabajo deja de resultar divertido es mejor dejarlo; es más, para mí ir a grabar es como ir al psicólogo. Luego llego relajadísima a mi casa.

-¿Qué tal te llevarías con una suegra como doña Perfecta?
Seguramente actuaría como Alicia Guardiola: haría cualquier cosa para arrebatarle a mis hijos, pero también trataría de tomarme las cosas con calma. Y, por supuesto, la perdonaría porque equivocarse es humano y a mí también me gusta que me perdonen si cometo un error.

-¿Qué tal te llevas con la actriz que le dio vida, Zully Montero?
Es una persona con un sentido del humor maravilloso y con muchos años de experiencia. Yo la conocí en Brasil, pues trabajábamos juntas en la telenovela ‘Vale Todo’. Esto fue hace cinco años y nos reencontramos en ‘La Viuda de Blanco’, la experiencia fue fabulosa. Me lo pase muy bien con ella, porque siempre se está riendo, pero a parte, también aprendí mucho.

-¿Y qué me dices de Alejandro Felipe Flores?
A mí ese niño me vuelve loca, porque le veo tan inteligente... Memorizaba todos los textos de Felipe y Duván con una facilidad increíble y también estoy aprendiendo mucho de él. Con tan sólo ocho años, ya es un gran maestro.

-¿Tus gemelos conocieron a su hermano televisivo?
Claro, ellos son los fans número uno de Alejandro Felipe, lo adoran. A veces les lleve a los estudios para que jugasen con él y los tres se lo pasan fenomenal.

-Itatí, pareces muy contenta con tus compañeros...
Tengo que decir que, en mis 17 años de carrera profesional, nunca había vivido un ambiente tan bonito como en ‘La Viuda de Blanco’. No sólo nos llevábamos bien entre los actores, también hubo una relación maravillosa con el equipo técnico, con producción, etc. Y en realidad tendríamos que estar sacándonos los ojos, porque fue un trabajo bastante pesado.

-Pero esta buena relación no suele darse siempre, ¿verdad?
Sinceramente, no. Por un lado, los actores tienen mucho ego y hay mucha competencia entre todos. En segundo lugar, este género es diferente al cine, donde el director lo decide todo. En las telenovelas hay mucha gente que toma muchas decisiones y eso supone ya un problema. Por otra parte, el factor tiempo también influye en los nervios, pues trabajamos de lunes a sábado sin ver a la familia en toda la semana.

-¿Cómo llevan tus hijos que haya tanto traslado de un país a otro?
Estuve viviendo en Miami después de acabar las grabaciones de ‘La Viuda de Blanco’. Allí los niños tienen muchas oportunidades, me encantó el clima y estábamos sólo a tres horas de México, donde tengo a toda mi familia, pero acabe volviendo a México. En la vida del actor es difícil saber dónde vas a vivir y qué vas a hacer después de un proyecto.

-La vida del actor es una montaña rusa, ¿estás preparada para verte un día en lo más alto y otro olvidada por el público?
Para eso nadie está preparado, pero sí lo estoy para entender que todo tiene un ciclo. Sé que cuando tenga 60 años no voy a hacer los papeles que hago ahora, pero haré otros igual de interesantes.

-¿Consideras que eres una persona privilegiada?
Claro. Me dedico a lo que me gusta y vivo de ello y soy consciente de que mucha gente no puede decir lo mismo. Sin embargo, también he leído que si uno desea algo con mucha fuerza, termina por conseguirlo. Cuando rebobino la película de mi vida, me doy cuenta de que todo lo que tengo es porque lo he deseado con intensidad.

-Si pudieras elegir, ¿cuál sería tu próximo trabajo?
Me gustaría hacer muchísimas cosas, entre ellas escribir mi propio guión de cine, seleccionar yo a los actores y que éstos fueran internacionales. La protagonista sería la española Victoria Abril y el director el mexicano Alejandro González Iñárritu (‘Babel’). El sueño se completaría con un Óscar al Mejor Guión que, por supuesto, dedicaría a mis hijos.

-Últimamente te hemos podido ver en la exitosa serie de ‘Mujeres asesinas’, ¿en qué lugar te deja Sandra Trepadora, tu personaje?
En un lugar privilegiado porque estoy con grandes artistas. Estoy muy agradecida con Pedro Torres y Carlos García Agraz, productor y director. Pero debo hacer más cosas y hacerlas bien para sostenerme donde me pusieron.

-¿Y te gustaría hacer nuevamente teatro?
Sí, en ‘Dulce Caridad’, compartiré créditos con Lolita Cortés. Es la mejor actriz de comedia musical. Es perfecta. El reto de participar en esta obra es estar a la altura, porque hay mucho baile y estoy fuera de condición, me falta entrenamiento, que ya estoy retomando.

-¿Cuándo estrenas?
A finales de enero, pero eso de que la etapa de lactancia te hace bajar mucho de peso, es verdad. Aparte de eso, tengo que decirlo, lo hago por mi chiquita me gusta darle pecho. Así que en el 2009 haré de todo: bailaré, cantaré y daré pecho, casi al mismo tiempo.

-¿La felicidad es el camino o el destino?
Sin duda, el camino.

-¿Qué te enseñan los tropiezos?
Que la vida tiene esos matices para poder aprender, y para crecer que son parte de la felicidad, si no hubiera tropiezos, no habría felicidad.

-¿Y cómo te sientes después de haber tenido a una niña, que nació el pasado 9 de octubre?
Tenerla me ha cambiado la vida, me faltan palabras para agradecerle a Dios. Cuando la veo pienso que es mentira. Todo ha sido maravilloso: tuvo un peso fabuloso, la medida exacta; es una niña sana. Se puede caer el mundo, me pueden hacer la peor crítica y no me importa. Me ha brindado tanta luz que me cuesta trabajo saber que va a crecer; que en uno o dos meses ya no le daré pecho o que el tiempo pasa; porque con mis niños, me sucedió, cuando volteas ya tienen ocho años. Quisiera que fueran niños siempre.