Sin Senos no hay Paraíso

Catalina y Yésica
colaboran con la DEA

La DEA sigue los pasos de Morón

Después de que Yésica le pidiese a Pelambre, que la estaba escoltando, que la dejase sola; los agentes de la DEA se llevan a Yésica hasta comisaría para que atestigüe. Al llegar a Pereira, Catalina va directa al cementerio para visitar la tumba de su hermano Bayron, sin saber que la DEA la está siguiendo para ser interrogada, al igual que su amiga Yésica. En una carnicería donde Morón y sus secuaces querían traficar con dinero metiéndolo dentro de las carnes; la DEA llega en el momento para descubrir el negocio y evitar que esa mercancía saliese del país y, sin saberlo, Morón y uno de sus hombres se esconden entre las paredes de allí.

La DEA interroga a Catalina y Yésica
Al llegar a la tumba de su hermano; Catalina no puede evitar emocionarse porque le necesita, ya que se siente muy sola: sin amigas y sin familia. Y poco después, un agente de la DEA se lleva a Catalina para interrogarla. Antes de que interrogasen a Yésica; ella comienza a sospechar que Marcial fue arrestado, pero finalmente descubre que la DEA quiere atrapar a Morón, y se entera que Cardona y El Titi está colaborando con la policía y por eso las hicieron cómplices de Morón. Y Yésica le confiesa a su interrogante que ella era una proxeneta, que le conseguía muchachitas para que él se acostase con ella. Mientras que, Catalina atestigua que ella era una prepago (una prostituta de lujo de los narcos) y, al igual que su amiga, insiste que ella no sabe nada hace mucho tiempo de Morón.

Morón logra huir de la DEA
Aunque el agente Beked creía que ellas no podrían ayudarles; Urquía (otro agente de la DEA) le convence a Beked para que conviertan a Catalina y Yésica en sus infiltradas para que les colaboren a capturar a Morón, ofreciéndolas una protección de testigos. Y después de que las amigas se reencontrasen en Bogotá; Catalina y Yésica aceptan colaborar con la DEA; ya que, de lo contrario, ellas podrían ser inculpadas de ser cómplices de narcotraficantes. Además, Yésica sigue ocultando a su amiga Catalina que ella está enredada con Marcial. Mientras que, Morón y uno de sus secuaces logran huir en un coche, ya que uno de sus hombres llega a buscarle, a pesar de que tengan que huir de la DEA, ya que intentaron detener al narco a balazos, pero no lo consiguieron.

Catalina y Yésica quieren colaborar con la DEA
Morón utiliza varias artimañas para escapar de la DEA, primero huye en una ambulancia, como si estuviera enfermo, para que no le descubran y, después huye con dos de sus secuaces, disfrazado. Mientras que, Catalina y Yésica se ponen de acuerdo para hundir a Morón, colaborando con la DEA y, aunque Catalina quería delatar a Marcial; Yésica la pide que no lo haga para que la policía no sospeche que ellas están involucradas en el mundo del narcotráfico. Además, ellas comentan que deben de colaborar con la DEA porque ellas no estudiaron y no saben hacer nada y, si las meten en la cárcel durante veinte años, ellas saldrían “viejas” de allí y ya no podrían prostituirse a los narcos, ya que a ellos les gustan las jovencitas.

Catalina y Yésica firman para unirse a la DEA
Como Yésica está colaborando con la DEA; Marcial se pone furioso con Pelambre por no haber estado al lado de Yésica, ya que él está preocupado por el paradero de su amada. Mientras que, Albeiro viaja a Bogotá. Finalmente, Yésica y Catalina firman unos documentos para colaborar con la DEA, quienes las ofrecen apoyo económico para que rehagan sus vidas fuera del mundo del narcotráfico y las aseguran que no serán encarceladas.

Marcial cree que Yésica le está engañando
Yésica puede hacer una llamada telefónica a un familiar y les hace creer a Catalina y a la DEA que telefoneó a su mamá para hacerla creer que estaba modelando con una amiga, aunque en realidad eso se lo dijo a Marcial, que está en México con asuntos de negocio, por lo que él se pone furioso, ya que no la cree y piensa que ella está con otros narcos, pero a ella le da igual y sigue con su colaboración con la DEA para capturar a Morón. Por otra parte, Jota va a hablar con El Negro, un mecánico de autos, que conoce a mafiosos, que le confiesa que el muchacho que prepara la gran fiesta se llama Johann y que él se encontró mucho dinero enterrado y que después la policía le capturó y le acabó dando una parte. Mientras que, Johann hace varias compras para la gran fiesta que va a preparar para todo el barrio.

Doña Hilda es víctima de un escándalo de ‘Moda Colombia’
Cuando anuncian en el periódico que, en ‘Moda Colombia’, la diseñadora Hilda Santana llevó a su desfile a prostitutas; Doña Hilda sufre un desmayo y, después de que Julieta, Lina, Ximena y Paola la reanimaran; ella se da cuenta de que ahora podría perder su trabajo como diseñadora por ese escándalo. Además, Don Jairo quiere seguir teniendo en su burdel a Ximena, Paola y Vanesa, ya que son sus mejores prostitutas y pretende amenazarlas con dar una entrevista a un periodistas y decir que ellas tres son las prostitutas que desfilaron en ‘Moda Colombia’. Por otra parte; los agentes Beked, Urquía y Roxana les comienzan a ensayar a Catalina y a Yésica cómo trabajan ellos para poder capturar a Morón. Mientras que, Morón pretende huir a El Valle, después de que los agentes de la DEA le requisaran todas sus propiedades, ya que piensa que la DEA no lo buscará en ese pueblo porque él no tiene ninguna propiedad allí. Cuando llega a Bogotá; Albeiro comienza a trabajar en una fábrica, cargando sacos de mucho peso en camiones, y la jefa del establecimiento comienza a mirarle con ojos de deseo.


Del 29 de diciembre de 2008 al 9 de enero de 2009