Pedro Moreno: “Quiero protagonizar una telenovela”


El actor que brilla en la sorpresiva telenovela ‘El rostro de Analía’ nos confiesa sus sueños y lo que ha vivido para irlos alcanzando. En noviembre del año 2000, cansado de tanta pobreza y con ansias de libertad, Pedro Moreno tomó la decisión más importante de su vida: le dijo adiós a Cuba, mandó al traste sus estudios de ingeniería industrial y junto a su padre, se arriesgó a hacer realidad su sueño de llegar a Miami para poder progresar.

Han pasado ocho años desde aquel momento, y este cubano de 28 años, quien interpreta a Cristóbal en la telenovela ‘El rostro de Analía’ (de Telemundo), habló sobre su vida y su paso por la televisión. Con mucha sencillez y asegurando que tiene los pies bien puestos sobre la tierra, él tiene claro que más allá de ser una cara bonita en el mundo de las telenovelas, es un hombre con talento y perseverancia para hacer realidad su más grande sueño: protagonizar y dejar huella entre los hispanos.

-¿Cómo fue la travesía de salir de Cuba?
Yo tenía 17 años y estudiaba ingeniería industrial y entonces, antes de terminar el primer año, mi papá salió a Uruguay. Él trabajaba en la Escuela Internacional de Cine y vio que había cosas mejores por fuera. Yo quería estudiar drama y me habían citado para enero del 2001, pero me escapé en noviembre. Yo también trabajaba en el campo y me pagaban un dólar el día. Mi papá tuvo varios intentos de salir de Cuba pero nunca lo consiguió y al final, cuando volvió a intentarlo, me llevó con él porque ambos queríamos libertad. Salimos en el 2000 en un bote con 20 personas. El viaje duró 20 horas. Antes de llegar al mar estuvimos caminando dos días por el monte, ese es un plan que se traza cada cubano. En mi caso, gracias a Dios estuve con mi papá todo el tiempo de esa travesía, pero fue muy difícil, vomité mucho, perdí mucho peso, se me entumieron los brazos. Fueron pocas horas, pero me pareció un siglo para poder pisar tierra y dos días después ya estábamos en Miami.

-¿Cómo fueron tus inicios hasta lograr el éxito en tu carrera artística?
Mi verdadero comienzo surgió en 'Protagonistas de novela 1', que fue el primer reality show en español en los Estados Unidos y me atrevo a decir que fue mi trampolín al medio televisivo. No gané, pero ese programa me abrió mucho las puertas. Luego tomé clases y talleres de actuación, hice cursos en cursos en Miami y, cuando tengo tiempo, me arrimo a muchos maestros como Adriana Barraza, quien me ayudó muchísimo con el problema del acento y la dicción. Muchos creen que ha sido fácil escalar, pero no, esta carrera es de resistencia y perseverancia, de aprender a levantarse y lidiar con las críticas, con el ego que muchas veces nos seduce y conozco muchos artistas a los cuales el ego los aleja de la realidad y cuando eso pasa comienzas a mermar. Debemos aprender de los más humildes. Yo le agradezco a todos los técnicos y actores con los que he trabajado y con los que trabajo hoy día porque de cada uno voy aprendiendo algo que me ayuda a mejorar mi trabajo. Mi éxito en gran parte se lo debo a ellos.

-¿En qué momento decidiste que querías ser actor?
Desde que era joven me gustaban las películas de acción y sentía que quería ser el héroe al que todos admiraban, creo que a la par de mi vida fui albergando esa inquietud hasta que apareció mi oportunidad aquí en los Estados Unidos.

-En la telenovela 'El rostro de Analía', tu personaje es el de un policía, ¿cómo te preparaste para hacerlo más real?
Cristóbal es un personaje que a diferencia de los otros que he tenido que interpretar es más maduro y certero en sus decisiones. Es un agente especial de antinarcóticos de la ciudad de Los Ángeles que se desarrolla de forma encubierta dentro de la organización de Montana con el objetivo de atraparlo y eliminar el narcotráfico. Cuando supe las exigencias que este personaje requería, comencé a prepararme físicamente tomando clases de ‘Mui Tai’ y ‘Kick Boxing’ en Miami, con Erick "El tigre" Castanos y Manolito, como entrenadores, y con Daniel Espinosa, a los que no puedo dejar de mencionar. Fui a tomar clases de tiro a un polígono en la ciudad de Doral, comencé un trabajo de investigación para conocer más el mundo de las pandillas en Los Ángeles, ya que la historia se desenvuelve allí. Además, renté la película 'Donnie Brasco' con Johnny Depp y Al Pacino y la serie '24' y observando los movimientos de Jack Bauer en las escenas de acción y el realismo que le aporta Depp a Donny Brasco, me dieron una idea en mis previos ensayos antes de romper a grabar.

-¿En qué se parecen Cristóbal y Pedro?
Somos muy similares en la manera de tomar las decisiones. Yo me considero una persona que piensa las cosas antes de hacerlas y, como todo el mundo, tenemos impulsos y nos lanzamos a veces a la aventura y nos estrellamos, pero este personaje marca un acento en cada decisión que toma. Se parece a mí en lo romántico, pero el romance que lleva es un romance más maduro y en lo que sí no nos parecemos en nada es que él es un hombre serio y yo soy muy divertido, allí hay una diferencia, pues Cristóbal es amargo.

-¿Crees que ser un hombre bien parecido te ha ayudado a llegar donde estás?
La verdad no me considero así, me considero una persona normal, siempre me ha gustado hacer ejercicio y mantenerme en forma porque eso me pone saludable, pero no soy vanidoso y tengo los pies sobre la tierra. Esta carrera es muy difícil, muy inestable y hay que trabajar fuertemente, seguir tocando la puerta y entender que no es una carrera de 100 metros sino una carrera de resistencia y yo me la he sabido ganar.

-Con las jornadas tan largas de trabajo, ¿cómo haces para mantenerte en forma?
Trato de ir al gimnasio en mis tiempos libres y comer sano bajo en carbohidratos y más proteínas y vegetales, trato de evitar descansar más de cuatro días así que mínimo, voy tres veces por semanas al gimnasio, además que me ayuda a liberar estrés.

-Y ahora, ¿cuál es tu gran sueño: quizá Hollywood?
Todo actor va a decir lo mismo: quiero la pantalla grande, Hollywood es la meta, pero la verdad no quiero soltar las cosas que estoy haciendo en televisión hasta que no marque un sello en la televisión hispana. Quiero protagonizar una telenovela y luego sí, hacer el crossover. No me importa la edad, ahora tengo 28 años y estoy disfrutando mi oportunidad paso a paso. No quiero correr antes de gatear. También me gustaría hacer un personaje de villano. Siempre en las telenovelas me ponen de bueno y me encantaría ser un malo. Me siento preparado para ese reto y también me gustaría hacer un personaje de acción que pueda mostrar mis habilidades.

-Después de esta telenovela, ¿cuáles son tus proyectos a futuro?
Desafortunadamente me accidenté este fin de año esquiando en Tennessi, y estoy acudiendo a terapias y posiblemente requiera de una cirugía en mi rodilla izquierda y eso detendrá todas mis propuestas por unos meses. Después veremos que queda en pie de lo que hoy tengo sobre la mesa.

-¿Cómo es un día en la vida de Pedro, fuera de los sets de grabación?
Todos los días son diferentes, hoy por ejemplo a las 9:30 tuve fotos para una revista, luego a las 14 horas una entrevista telefónica para un periódico, a las 4 una pre-entrevista, a las 5 respondo lo que tenga pendiente de trabajo en mi correo y me preparo para el gimnasio, y ya me acaban de llamar para darme el llamado de mañana para ir a grabar. Así que luego en la noche me tocará estudiar, pero no siempre es así. Trato de invertir la mayor parte del tiempo con mi familia y estar desconectado de mi trabajo para aprovechar mi descanso al máximo cuando quedo totalmente libre.