Sin Senos no hay Paraíso

Catalina y Yésica hacen
un casting policial

Jota consigue abrir la caja fuerte

Aunque al principio no le creía; Jota le hace creer a la hija de Ramiro que su padre consiguió esos 3 millones de dólares, trabajando como mecánico de motos, contándole que una vez se encontraron mucho dinero en una moto; ya que él prefiere ocultarla que Ramiro era un narcotraficante de droga. Cuando los guardias llegan a su apartamento; ellos se dan cuenta de que desaparecieron las maletas de las mujeres que llevaron a su casa (Ximena, Lina y Paola) y que se robaron su caja fuerte. Finalmente, Jota puede abrir la caja fuerte, arrojándola desde lo alto de un campanario, pero ahí sólo guardaba una pistola, algo de dinero y objetos sexuales y, por esto, unas mujeres se escandalizan y creen que el cura es un depravado sexual.

Catalina y Yésica harán un casting policial
Después de averiguar que no estaba su dinero en la caja fuerte; Jota se quedó sordo, y no escucha nada desde que tocaron las campanas de la iglesia, pues él estaba ahí arriba para arrojar la caja fuerte. Y aunque no haya encontrado el dinero; Jota les promete a las muchachas del barrio que son prostitutas que va a abrir un negocio para ellas para vender perritos calientes. Mientras que, Catalina y Yésica están muy ilusionadas por hacer de jurados en el casting que harán para que las ayuden a capturar a Morón, enseñando a las policías a moverse con sensualidad y sacar partido a su cuerpo, además, ellas quieren hacer un reinado policial para elegir a las mejores.

Ximena y Paola pretenden que cierren el burdel de Don Jairo

Catalina y Yésica siguen entusiasmadas vistiendo a las guardias para enseñarlas a actuar con los narcotraficantes, además, ellas convencen a la agente Roxana para que se una a ellas en el operativo, ya que ella es muy atractiva. Después de que Doña Hilda le echará unas gotas en los oídos a Jota para que pueda curarse y volver a oír; Julieta, Lina y Natalia van a comprar los puestos de perros calientes para que puedan trabajar las mujeres del burdel de Jairo, aunque ellas no pueden ni encargarlo porque no tienen dinero, a pesar de que Jota se comprometió a pagarlo. Mientras que, Albeiro sigue viajando de un pueblo a otro, haciendo auto-stop. Aunque Vanesa sigue deprimida en su casa porque Jota no la quiere y por el escándalo de la empresa; Ximena y Paola se manifiestan todas las chicas del prostíbulo de Don Jairo para que cierren el establecimiento, inculpándole de no haberlas hecho exámenes médicos y que, ahora, ellas tienen enfermedades venéreas por no haber tomado precauciones.

Catalina y Yésica temen que Morón las descubra
Catalina y Yésica comienzan a enseñar a las agentes a desfilar como modelos para que seduzcan a los narcos. Además, ellas temen que les salga mal el operativo y Morón y sus secuaces las maten. Lejos de allí, Paola y Ximena consiguen sacar las fotos que se hicieron con los policías que se robaron el dinero de Jota. Y las chicas del barrio le piden ayuda a Doña Hilda para que les haga los uniformes para comenzar a vender los perritos calientes. Mientras que, las prostitutas del burdel de Don Jairo le abandonan y, por eso, él tiene que cerrar su establecimiento y, por eso, Jairo quiere vengarse de Ximena, Paola y Vanesa.

Del 26 al 30 de enero de 2009