Sin Senos no hay Paraíso

Albeiro se comunica
con su madre

Yésica pretendía quedarse con el dinero de los narcos
Aunque Yésica pretendía quedarse con el dinero que la dieron los narcos para irse de compras con Catalina; la Agente Roxana la quita ese dinero, quedando ese dinero incautado. Y poco después, Catalina le confiesa a Yésica que está dolida con Marcial porque la abandonó mientras se escondía de la DEA y ni siquiera la sacó de la clínica donde la operaron, sin saber que la propia Yésica le sedujo y, por eso, Marcial la abandonó. Mientras que, Morón y Clavijo comienzan a esconder cocaína en figuras de cerámica para llevar la droga fuera del país. Lejos de allí, después de esconder el coche entre arbustos; Jota, Ximena Y Paola consiguen entrar a la finca de uno de los guardias, descubriendo que esconde el dinero en un gallinero.

Don Marcial teme morir con una serpiente
Don Marcial sigue jugando con El Chivo a las cartas, porque El Chivo sigue guardándole rencor por haberle echo trampa para ganarle en una pelea de gallos y después quitarle a la mujer y, por otra parte, El Chivo quiere apoderarse de todas las rutas que tiene Morón y le exige a Marcial que le averigüe, amenazándole con dejarle morir con una serpiente. Entre tanto, las mujeres que salieron del burdel de Don Jairo comienzan a trabajar en los puestos de perros calientes que le consiguió Jota, además, ellas están muy preocupadas porque Don jairo está consiguiendo a nuevas mujeres para prostituirlas, como lo hizo con ellas. Mientras que; Jota, Ximena y Paola siguen escondidos en esa finca de esos guardias, esperando que el vigilante esté distraído para entrar en el gallinero y llevarse el dinero que le dio Ramiro a Jota y que después le robaron.

Yésica quiere seguir siendo una proxeneta
Albeiro comienza a trabajar en una cafetalera; mientras que Doña Hilda va a ver a las muchachas del barrio, que ya comenzaron a vender los primeros perros calientes. A Don Marcial le dan una fuerte paliza los secuaces de El Chivo, hasta que él promete ayudarles a comunicarse con Sastoque, un narco de Panamá, ya que de este modo podrían comunicarse con Morón, que ahora trasporta cocaína a Panamá. Por otra parte, el vigilante de la hacienda de uno de los guardias sorprende a Jota, Ximena y Paola, buscando el dinero en el gallinero y, por esto, ellos tienen que huir rápidamente y no pueden llevarse el dinero. Aunque Catalina está decidida a cambiar con ayuda de la DEA y comenzar una nueva vida; Yésica la dice que ella tiene muy claro que va a seguir siendo una proxeneta porque ella no quiere apartarse de esa vida de lujos que tenía cuando se dedicaba a eso.

Jota se ofrece para ser el padre de la hija de Doña Hilda
Catalina le confiesa a Yésica que ella necesita a su mamá y que la gustaría volver a abrazarla, pero no puede olvidarse que la traicionara con Albeiro. Por otra parte, Albeiro comienza a trabajar en los cafetales de la hacienda ‘Las Acacias’, junto a la familia Becerra (los esposos Francisco, Margarita y su hija Jenny), además, Jenny comienza a interesarse por Albeiro, quien le cuenta que se enamoró de madre e hija y que acabó abandonando a las dos. Lejos de allí, Doña Hilda y Doña Mariela comen los primeros perros calientes de las muchachas del barrio, que comenzaron a trabajar gracias a Jota. Y Jota está muy preocupado porque no pudo recuperar su dinero. Además, Jota se enfada porque Albeiro abandonó a Doña Hilda embarazada, y Jota le dice a Hilda que sería capaz de ocuparse de su hija, si alguna vez le faltara un padre para a esa niña.

Hilda descubre que Mariela ha estado encubriendo a Albeiro
Buscando el paradero de Albeiro; Doña Hilda decide ir a la floristería donde la enviaron las flores y, aunque la dependiente le dice que es privada esa información, a ella le da lástima que una mujer embarazada esté esperando un hijo sin el padre, y en ese instante, Hilda descubre que Doña Mariela le envío las flores a nombre de Albeiro.

Doña Hilda quiere sacar adelante a su hija
Cuando los agentes Urquía y Breked les invitan a Catalina y a Yésica a cenar; Catalina prefiere rechazar la propuesta porque se siente muy sola sin su familia. Lejos de allí, Camila comienza a coquetear con Jota, piropeándole diciéndole que tiene la boca muy bonita, y éste se atraganta y no puede decirla nada. Dolida con Mariela por haberla mentido, manteniendo la esperanza de que Albeiro regresaría; Doña Hilda echa a su suegra de su casa. Mientras que, Albeiro se arrepiente de haber abandonado a la mujer que dejó embarazada, Doña Hilda y, en ese momento, Hilda se das cuenta de que echa de menos a su hija Catalina, a la que perdió por enredarse con Albeiro, y ésta quiere sacar sola adelante a su hija, sin ayuda de ningún hombre.

Albeiro se comunica con su madre
Pelambre intenta comunicarse con su patrón (Don Marcial), pero él no le coge el teléfono, ya que sigue amedrentado por El Chivo. aunque los clientes se quejan de las nuevas prostitutas que metió en su burdel; Don Jairo consiguió contratar a nuevas mujeres que satisfagan a los clientes de su negocio. Mientras que; Jota y las muchachas que estaban en el burdel van hasta los alrededores del establecimiento de Don Jairo para poner a todos en su contra, poniendo papeles por las paredes. Cuando Doña Mariela regresa a su casa; ella recibe una llamada telefónica de su hijo Albeiro, que la dice que está trabajando en una cafetalera en un pueblo que se llama Villanueva y que está lejos de Doña Hilda porque la hija que ella espera le va a recordar al gran amor de su vida (Catalina) y, en ese momento, pasa por allí Hilda y escucha la conversación telefónica por la ventana. Y después, Hilda le pide disculpas a Doña Mariela por haberla echado de su casa.

Doña Hilda decide ir en busca de Albeiro
Cuando Doña Hilda descubre que Albeiro se encuentra trabajando en una cafetalera en un pueblo llamado Villanueva; Hilda decide ir en busca del padre de la hija que espera para reclamarle por haberla abandonado, y todos están muy preocupados por Hilda porque no saben dónde puede estar. Y Jota, Ximena, Paola y Camila van hasta el burdel de Don Jairo para poner a todos en su contra, poniendo papeles fuera del establecimiento con el lema “en este negocio hay SIDA”, aunque ellas ahora tienen que prepararse para parecer enfermas que contrajeron el SIDA cuando estuvieron trabajando en el burdel. Más tarde, Doña Mariela les cuenta a Jota, Ximena, Paola y Camila que ella cree que Doña Hilda fue a buscar a Albeiro para enfrentarle. Mientras que; Julieta, con ayuda de Natalia, se cuela a la casa de Jota para robarle su colchón, ya que ella quiere hacerle escarmentar por estar coqueteando con Camila, pues Julieta cada vez está más celosa al ver a Camila con Jota.

Jota, Ximena y Paola intentaran de nuevo recuperar el dinero
Jota se asusta cuando descubre que alguien entró en su casa y le robó los colchones, sin saber que su amada Julieta se lo robó para darle un escarmiento por estar coqueteando con Camila y, por esto, Jota tuvo que dormir en una silla y al día siguiente se le puso un gran dolor en el cuello. Lejos de allí, Catalina y Yésica siguen entrenando con la DEA y, esta vez, ellas usan las armas, y Catalina piensa en el peor momento de su vida, cuando la violaron. Cuando los policías que se robaron el dinero de Jota pensaban que Ximena y Paola iban a ir al parque donde se citaron para entregarlas 100 mil dólares; Torrijos y Noriega preparan un operativo para matarlas antes de entregarlas el dinero, pero ellas no aparecen en esa cita; ya que Ximena, Paola y Jota se disfrazaron de campesinos para poder robarse el dinero del gallinero donde lo guarda uno de los policías.

Morón vuelve a comunicarse con Yésica
Aunque Jota, Ximena y Paola se vistieron de campesinos para poder entrar en el gallinero de uno de los policías y conseguir el dinero que les robaron; éstos descubren que la zona está vigilada por policías que están armados. Y más tarde, Ximena telefonea a los guardias Torrijos y Noriega para amenazarle con delatarle ante la prensa, enseñando las fotos que ellos se hicieron con ellas, en las que las están besando, ya que ella quiere despistarles para huir de la finca sin que se enteren, aunque aún no hayan podido recuperar su dinero. Lejos de allí, Clavijo y Morón vuelven a llamar por teléfono a Yésica para darla una nueva cita, pidiéndola que vuelva a llevar a Catalina y a La Negra que le gustó a Morón.


Del 23 de febrero al 6 de marzo de 2009