Diego Cadavid: “He enfrentado muchos retos para interpretar este personaje”


Diego Cadavid se mete en la piel de un soldado, con inclinaciones homosexuales. El actor es de esas personas que no tiene pelos en la lengua para expresar lo que piensa. Atractivo, sencillo y buen conversador, así es este colombiano, que a sus 34 años, se ha convertido en uno de los actores y fotógrafos más reconocidos en Cine y Televisión. Aunque sus inicios como la mayoría de los mortales en esta difícil y exigente profesión no fueron fáciles, él siempre luchó hasta lograr convertirse en un gran actor que hoy en día goza de fama y reconocimiento.

Cadavid es un hombre al que le gustan los retos, no se conforma con las cosas fáciles y siempre vive su vida con intensidad. Disfruta cada día como si fuera el último y le pone mucha pasión, entrega y amor a todo lo que hace. Antes de demostrar que tenía madera para la actuación, tuvo que superar muchos obstáculos. Sin embargo, su perseverancia y ganas de salir adelante, lo llevaron a no darse por vencido y a tocar muchas puertas, hasta que un día le llegó la oportunidad de mostrar sus capacidades histriónicas.

A partir de ese momento, comenzó una vertiginosa carrera que le dio muchas satisfacciones, pero que también le enseñó que no hay que tomarse tan en serio el cuento de la fama. Por esa razón, cada propuesta actoral que llega a sus manos la toma con mucha seriedad y se mete de lleno en la piel de cada personaje.

Si bien interpretar a Jenny, ha sido un reto para Cadavid, por todo lo que implica convertirse en mujer, dice que admira al género femenino: “siempre he tenido un concepto sobre las mujeres muy importante porque a mí me crió mi mamá. Siento un respeto y una admiración tremenda y en cuanto a los sentimientos de las mujeres, siempre he tratado de estar atento y respetarlos porque me parecen maravillosas”.

‘Yo Soy Betty, la Fea’, ‘Juan Joyita quiere ser caballero’, ‘Amor a la Plancha’ y ‘El Baile de la Vida’ son algunas de las tantas producciones en las que el paisa ha demostrado su talento. Así mismo, ha actuado en películas como: ‘Soñar No Cuesta Nada’, ‘Esto Huele Mal’ y ‘Dios los Junta y ellos se separan’, entre otras. Series como ‘El Cartel’, ‘Tiempo Final’ y ‘Sin Retorno’, también hacen parte de su larga trayectoria como actor. Ahora, Cadavid se mete de lleno en su personaje de Lloreda, en la serie ‘Regreso a la Guaca’, un soldado con inclinaciones gays, donde una vez más demuestra su profesionalismo y versatilidad actoral.

Diego es consciente de que le falta mucho camino por recorrer y con la madurez y experiencia que le han dado los años en el medio artístico, este guerrero sigue trabajando incansablemente para seguir demostrando que además de su físico hay mucho talento por delante.

-Háblanos acerca de tu personaje de ‘Regreso a La Guaca’...
Se llama Silvio Lloreda, es el mismo personaje que venía haciendo desde la película y es la historia de él como soldado que tuvo que delatar a sus amigos, y una forma de escaparse de la realidad fue transformarse en mujer y le quedó gustando. En el fondo Lloreda tenía inclinaciones gays y así es como empieza a trabajar en una peluquería con el nombre de Jenny. Su sueño es operarse para lograr ser mujer, hasta que empieza a involucrarse con otros personajes y comienzan a crearse conflictos. Él tiene una dualidad entre ser mujer o ser hombre, después vuelve otra vez al monte.

-¿Qué herramientas utilizaste para preparar este papel?
Trato se hacer mucho trabajo de observación, tengo muchos amigos gays, he aprendido muchas cosas de ellos, tengo una lista de ciertos dichos que utilizan. Ellos me llaman, me colaboran y me dicen ciertos apuntes que tienen característicos y donde se puedan meter se meten. Ellos siempre tienen algo que los caracteriza. Lo más complicado es encarnar el alma de un gay, porque la idea es que no se vea payaso ni que se esté ridiculizando a nadie, sino tratar de hacerlo con mucho respeto, pero que sea muy divertido.

-Interpretar un papel de estas características implica un reto, ¿por qué decidiste aceptar este personaje?
Precisamente por lo que eso implica, me llaman la atención los personajes donde se me reta a hacer algo diferente, y desde que me empezaron a hablar del tema me sedujo la idea. Me gusta lo complicado y porque tiene una continuidad con la película, siempre le tuve mucho cariño a Lloreda porque con este film logramos muy buenas cosas y quería seguir con la serie ‘Regreso a la Guaca’.

-¿Qué es lo más difícil de convertirse en mujer?
¡Uy! tenaz, todo, tratar de entender los sentimientos de las mujeres, montarse en toda esta pinta es mamonsísimo, la depilada, la faja, cuando crecen los pelos rascan un montón, el pelo, las uñas, es verracamente estorbador.

-¿Y qué piensas de esta producción?
Súper, yo creo que la producción es tal vez de lo más impecable que tiene la serie, porque con Rodri (Rodrigo Triana), ya he trabajado un montón de tiempo, y es un tremendo director con el que me entiendo muy bien. Tenemos como ciertos códigos con los que logramos desarrollar un muy buen trabajo. La imagen de la serie es impecable, es la primera vez que se está haciendo una historia en este formato de alta definición, el fotógrafo y la producción son lo máximo.

-¿Cuánto tiempo tardas para hacer el proceso de caracterización de este personaje?

Generalmente, dos horas, yo me siento y me relajo y estudio un rato, pero es un poco aburridor. Yo no me aguanto ni siquiera una peluquería y ha sido un poco complicado aguantarme dos horas sentado mientras me caracterizan, pero bueno este es un personaje que me parece muy chévere y vale la pena la espera.

-¿Cómo ha sido la experiencia de interpretar a una mujer para hacer este personaje creíble ante el público?
Es complicado, yo trato de apropiarme del personaje pero no es fácil, por ejemplo la caminada, tratar de adelgazar la voz sobre todo porque yo tengo la voz muy gruesa, se vuelve un poco complicado pero a la vez es divertido, lo único es que me cansa mucho la faja que no me deja respirar. Tuve una anécdota muy simpática con unos palitos que me ponían para enderezar la nariz y un día me los tragué (risas). En una grabación empecé a toser y me salieron por la boca, desde ahí los dejamos de usar. También usaba lentes y no me los aguantaba, entonces hemos ido seleccionando las cosas que sean más vitales e importantes, pero eso hace parte del personaje, ya me hace sentar derecho, caminar estirado, echar los hombros para atrás, creo que ya el concepto de llevar esta ropa de mujer, hace que me apropie más de mi personaje.

-¿Cómo ha sido el manejo de los tacones?
Es difícil, ya lo había hecho en ‘Amor a la Plancha’, pero fue sólo un día, pero es complicado, sobre todo cuando toca estar corriendo, caminando por la calle, estar en la peluquería, manejando el secador, tener cuidado con las uñas.

-¿Interpretar este personaje cambia su concepto sobre las mujeres?
No, no ha cambiado porque yo siempre he tenido un concepto sobre las mujeres muy importante porque a mí me crió mi mamá, y siento un respeto y una admiración tremenda por ellas. En cuanto a los sentimientos de las mujeres, he tratado de siempre estar atento y respetarlos porque me parece maravilloso. Con respecto al maquillaje y toda la caracterización, me parece tremendo. Por eso yo mantengo rapado, porque no me soporto ni siquiera el pelo largo, ahora las mujeres que tienen que arreglarse tanta cosa, maquillarse y todo lo que hacen. Lo único que ha cambiado es que cuando me digan que se van a demorar maquillándose que se demoren porque es complicado.