Gregorio Pernía


Gregorio Pernía encarna un astuto y varonil detective. Preparó el personaje observando en la calle al colombiano tradicional.

Después de darle vida a Manuel, más conocido como ‘El Coloso de Jalisco’, un mariachi con una voz envidiable, orgulloso, con pinta de galán y mujeriego en una de las novelas más exitosas del Canal RCN: ‘La hija del mariachi’, Gregorio Pernía regresó a RCN. También, él participó en la producción de Telemundo: ‘Sin senos no hay paraíso’, donde dio vida al narcotraficante Aurelio Jaramillo, alias ‘El Titi’.

En esta ocasión interpretará a Víctor García, un detective de origen humilde que se levanta todas las mañanas pensando que debe trabajar muy duro para poderle cumplir el sueño a su esposa Chabela (Paola Rey), de tener una casa propia y así sacar adelante a su familia.

Víctor es un hombre varonil, felizmente casado, con excelentes resultados en cada una sus investigaciones, que se mueve en un entorno, bastante popular. Para manejar este lenguaje, Pernía se preparó observando a la gente que caminaba junto a él en la calle, sus características, su comportamiento, su forma de vida y mezcló cada una de estas personalidades.

El recorrido del actor en el medio comenzó a los 19 años. A esa edad se graduó de bachiller luego de pasar por más de seis colegios: el Salesianito (Cúcuta), la Academia Militar Antonio Nariño, el Santo Tomás de Aquino, el Liceo Londres y el Liceo Moderno, hasta que finalmente terminó graduándose en el Instituto de validación Grancolombiano.

Para ese entonces, no había decidido si meterse a la política como su papá, Julio César Pernía, que murió en esa época, o hacer otra actividad. Así que una vez se instaló en Bogotá, buscó cursos en las páginas amarillas y dio con uno que decía 'artes dramáticas'. Durante siete años estudió teatro e hizo obras como ‘Prometeo encadenado’, ‘Medida por medida’, ‘La puta respetuosa’. A los 27, sin mucho dinero en sus bolsillos y pasando incluso algunas necesidades, optó por buscar camino en la televisión. Comenzó como extra en ‘Fiebre’ y ‘Mi única verdad’, por las que recibía 20 mil pesos de pago al día. Pero él quería cosas más grandes, y como no le prestaban mucha atención, optó por una decisión radical: pararse en la portería de RCN durante cuatro meses hasta que le dieron la oportunidad de audicionar.

Ese carácter osado de Pernía lo ha llevado a protagonizar escándalos. En el 2003, para convencer a los productores de la película ‘Rosario Tijeras’ de escogerlo para el personaje de Jhonefe (el hermano de Rosario), llegó disparando balas de salva, sin avisar. Todos pensaron que se trataba de un acto de violencia real. Obviamente no quedó en la cinta.

Los cuatros meses de espera en la portería de RCN, sin embargo, sí dieron frutos. La productora Consuelo Santamaría lo apoyó. Le hizo pruebas para la telenovela ‘La madre’, que protagonizó Margarita Rosa de Francisco. Fue escogido para el papel de Federico, uno de los hijos. Ese año (1997) ganó cuatro premios como actor revelación gracias a su interpretación.

Al poco tiempo se enamoró. Como loco adolescente, en compañía de su pareja de entonces, la actriz Marcela Mar, y de su hijo Emiliano, se fueron motivados por una propuesta de trabajo a México, pero no resultó. En medio de la aventura, recorrieron gran parte de Centro América hasta llegar a Miami. Los gastos vinieron y les tocó trabajar. Había un hijo de por medio, así que durante un tiempo vendieron rosas en los semáforos y en las entradas de los supermercados. Jamás se avergonzaron. Cuando se devolvieron a Colombia, a los dos les ofrecieron trabajo. A Pernía en la telenovela ‘Isabel me la veló’ y a ella, en ‘Pedro, el Escamoso’. El trabajo los distanció y tras varios intentos de reconciliación se separaron.

Hace apenas unos días (el sábado 16 de mayo) perdió a su madre. Falleció a causa de un cáncer de estómago, así que ahora, en compañía de su esposa, una mujer que no pertenece al medio, a su hija y a sus 22 hermanos (su papá se casó tres veces), espera cumplir uno de sus sueños: producir el otro año su propio proyecto, del que prefiere no revelar el nombre.

Este cucuteño llegó a la capital colombiana hace 22 años entró al mundo de la actuación por accidente, pues un desafortunado hecho familiar en su ciudad natal lo llevó a hacer parte de este mundo. Sin embargo, hoy en día se siente orgulloso y feliz de decir que es un actor. De igual manera está agradecido con la vida por poder hacer parte de esta producción que además de tener un elenco de lujo y un libretista excepcional, está a la cabeza de uno de los directores más destacados y experimentados en Colombia, como Pepe Sánchez.

-Víctor se desenvuelve en un entorno popular y por lo tanto su lenguaje es de este estilo, ¿cómo surgió ese lenguaje popular en tu personaje?
Eso lo da el mismo libreto, sin embargo yo cada vez que salía a la calle me fijaba mucho en las personas que caminaban al lado mío, escuchaba la manera en que se expresaban, veía sus gestos, los observaba detalladamente y luego mezclé todas estas personalidades. Además, contamos con la experiencia de un hombre maravilloso que es Pepe Sánchez, nuestro director, quien nos ayuda a darles ese tono a los personajes y él es muy bueno para esto.

-¿Cómo te preparaste para interpretar a Víctor García?
Con mucho entrenamiento físico, boxeando, me llevaron a hacer polígono con los jefes de seguridad del Canal RCN, estuve en entrevistas con varios detectives y yo estuve también haciendo averiguaciones y me vinculé con gente que estaba en esta atmósfera, en este ámbito y tomé cositas de ellos.

-¿Qué es lo más complicado de ser un detective?
El riesgo permanente de no llegar a la casa, de dejar una familia, en este personaje hay un sufrimiento interno porque su base es su mujer, su casa, su familia, su hogar y su gran temor es salir a trabajar y no poder volver nunca más.

-¿Cuál es el factor diferenciador de esta novela?
En ‘Las Detectivas y El Víctor’ existe un buen argumento, una excelente dirección, hay muy buenos actores, es un trabajo que lo estamos haciendo con mucho respeto hacia el público. Yo siempre he pensado que para hacer una buena novela se necesita reunir muchas cosas como buena energía, buena atmósfera, buen ambiente y sobre todo disciplina, porque este factor es sinónimo de éxito, si no hay disciplina no hay éxito, simplemente suerte y eso es para los mediocres.

-¿Cómo llegó este personaje a tus manos?
Yo estaba haciendo otro proyecto cuando recibí una llamada en la que me decían que había la posibilidad de regresar al Canal RCN con un proyecto llamado ‘Las Detectivas y El Víctor’, me gustó la idea porque RCN es como mi casa y cuando me enteré que era una historia escrita por Juan Manuel Cáceres me gustó mucho más porque eso garantiza una excelente historia con muy buenas bases.

-¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de la actuación?
Cuando yo tenía 19 años mi papá murió de cáncer, fue algo muy duro para mí, me volví indisciplinado y de todos los colegios me echaban, no sabía que hacer hasta que un día me senté, revisé las páginas amarillas me di cuenta que habían escuelas de actuación, de belleza, de arte y decidí vincularme a un taller de teatro, estudié siete años y medio de actuación.

-¿Cómo mide Gregorio Pernía su trabajo?
Yo creo que es más importante el proceso que el resultado. El raiting, el reconocimiento de la novela vienen por añadidura. Lo importante es un excelente proceso para llegar a un muy buen resultado. La verdad a mi el raiting no me desvela.

-¿Qué significa volver a protagonizar una producción en RCN?
En esta novela no me siento protagonista porque esta es una historia en donde hay varios protagonistas, lo que me cautiva de la historia es que es un buen personaje que tiene un mensaje social.

-Tu última producción en RCN fue ‘La hija del Mariachi’ en donde interpretabas a un mariachi. ¿Se quedó algo de ‘El Coloso’ en Gregorio?
Yo pienso que de todos los personajes que uno hace queda algo y viceversa, de todos los personajes que uno interpreta hay algo de uno para no terminar haciendo una caricatura, si no darle vida y convertirlo en un personaje de carne y hueso.

-¿Te quedaron gustando las rancheras o ya te gustaban?
La verdad es que yo me crié con este género, mi familia escuchaba muchas rancheras y, aunque al principio no las entendía, luego le saqué gusto porque traen un mensaje muy bonito y aún las escucho.

-¿Por qué los televidentes no se pueden perder ‘Las Detectivas y El Víctor’?
Lo interesante de esta historia es que en ella se rescata la base de un hogar, es decir, la familia. En esta novela vamos a ver la parte de la moral, la ética, la dignidad que han perdido algunos de los colombianos. Yo creo que eso es lo más importante para trascender y evolucionar como ser humano.

-Se ha hablado de una enemistad entre Paola Rey y tú, ¿es cierto?
Es totalmente falso. Ella es una mujer talentosa y tenemos una química especial en el trabajo. Trabajamos juntos casi 18 horas diarias. Por más que uno no quiera, a veces se presentan roces, que por mala información resultan convirtiéndose en tremendos chismes. Con ella estamos bien y hasta el fin de semana pasado estuvimos juntos en Medellín (Colombia) firmando autógrafos.

-Por motivos de trabajo te fuiste separando de Marcela Mar (con la que tuviste un hijo), ¿cómo viviste esta situación?
El medio en sí es complicado. Cada uno tenía su carro y entonces cada cual llegaba por su lado a la casa; empezamos a tener otra atmósfera de amigos. Ya nada era lo mismo. Además, fue un momento de inmadurez.

-Has recorrido un largo camino en la actuación, ¿cómo te encuentras en este momento?
Hoy voy caminado con los pies bien puestos porque, si levito, me caigo. Soy de los que creo que la suerte es de los mediocres, en cambio el éxito es de los que han recorrido un camino en busca de sus sueños.