Más sabe el Diablo

Comienza la historia
de “El Diablo”

Comienza la historia de Ángel (“El Diablo”)

Todo comienza cuando Esperanza, una joven empleada de una finca, se queda embarazada del hijo de su patrona. Pero, el padre de la criatura (Martín) no quiere hacerse cargo del niño, y la madre de éste (Doña Graciela) lleva a abortar a Esperanza a una clínica, pero ella decide seguir adelante con su embarazo y, por su cuenta, viaja hasta Nueva York (Los Ángeles), donde cuida a su hijo ella sola. Pasados varios años; el hijo de Esperanza (al que llamó Ángel Salvador) cumple condena en una cárcel, acusado de haber robado y, haciéndoles creer que está arrepentido por lo que ha hecho, su abogada (la hermosa Manuela Dávila) consigue que dejen en libertad provisional a su cliente, a quien considera un artista por el talento que tiene cuando dibuja en un papel sus sentimientos y piensa que algún día será un pintor reconocido. Y Ángel (al que sus amigos le llaman “Diablo”) regresa a su humilde barrio. Y al verse obligado para pagar las medicinas de su madre Esperanza; Ángel sigue trabajando en la organización de León Beltrán, donde roba a los ricos, sin saber que su próximo objetivo es robar una gran joya de su padre Martín, quien además es el prometido de su abogada Manuela.

Ángel vuelve a robar
Cuando Manuela estaba hablando con su suegra Doña Graciela sobre su matrimonio con Martín; Manuela ve entre los camareros a Ángel, al que felicita por haber conseguido ese trabajo, sin saber que él está allí para robar las joyas que presentan en esa fiesta de la alta sociedad de Nueva York. Y Doña Graciela no soporta a Horacio García (el amigo y socio de Manuela), del que dice que es un anormal porque él no oculta su homosexualidad, y Horacio cree que Martín no es el marido ideal que necesita su amiga Manuela, a los que separa una diferencia de edades, pues Martín es mayor que Manuela. Por otra parte, Esperanza sigue creyendo en el amor que Martín la prometía, aunque él sólo la utilizó para acostarse con ella. Y el propio hijo de León (Cachorro), que también es enemigo del barrio de Ángel, “El Diablo”, avisa a la policía de que iba a haber un robo, ya que siempre ha envidiado a Ángel y quiere que los agentes le vuelvan a atrapar. Pero, el robo sale bien y consiguen llevarse las joyas sin que les atrapen, aunque tienen un tiroteo, mientras que Ángel distrae a los policías del evento, arrojando una copa de vino sobre el Oficial Jimmy. Aunque, Ángel tiene que quedarse en la fiesta porque Manuela le entretiene, diciéndole que quiere ayudarle a que consiga un buen trabajo. Y por el revuelo del tiroteo; Ángel cae sobre Manuela y, mirándose fijamente tan cerca el uno del otro, ellos no pueden ocultar que se sienten atraídos.

Manuela sospecha que Ángel fue quien robó las joyas
Después del robo de las joyas; Manuela comienza a sospechar que Ángel tiene algo que ver con ese robo, pero ella no quiere perjudicarle, culpándole sin tener pruebas. Además, Gregorio (uno de los hombres que ayudó a Ángel a robar) tuvo que disparar a un policía para escapar de ellos y, por esto, Ángel se siente culpable y siente que ha traicionado a la mujer que consiguió que le dejaran en libertad, pues robó las joyas de la subasta que la madre de ésta organizó. Por otra parte, Esperanza se siente culpable de que su hijo sea un ladrón, pues su amigo la dice que Ángel regresó a trabajar para León para pagarla el dinero que él la dejó para pagarse las medicinas. Y Esperanza recuerda que cuando llegó embarazada a Miami; ella tuvo que trabajar duramente como criada y, al final, tuvo que huir de ese trabajo a Nueva York para dar a luz allí a su hijo, además, Esperanza fue amenazada por Doña Graciela si ella seguía buscando a su hijo Martín. Mientras que, Ángel llama por teléfono a Manuela para preguntarla cómo está después del robo y, por esto, ella cree que es inocente. Pero, su amigo Horacio aconseja a Manuela que no se fíe de Ángel porque él podría ser el ladrón de las joyas y que la está tanteando para que no le descubra. Después de que Arianna (la madre de Manuela) sufriese el robo en su evento para conseguir dinero a los desprotegidos; el Doctor Fausto la informa a ella que su esposo Aníbal padece cáncer y que podría morir, pero él quiere recuperarse con quimioterapia.

Virginia se siente defraudada de su padre
Cuando se citan en un bar; Ángel le niega a Manuela que él haya estado involucrado en el robo que se cometió en la subasta de joyas de su madre, aunque en realidad las sospechas de ella son ciertas, pero acaba disculpándose con Ángel por no haber dudado de su inocencia. Y Manuela le acaba proponiendo que trabaje para ella es su bufete de abogados, como el mensajero, y éste acepta encantado; aunque Horacio (el socio y amigo de Manuela) está en desacuerdo con la decisión de ésta porque cree que Ángel sigue siendo un ladrón. Mientras que, Aníbal (el padre de Manuela) dimite a su puesto en la presidencia de su compañía, con la excusa de que quiere descansar, aunque en realidad es porque padece cáncer. Y cada uno por su parte, Martín (el futuro esposo de Manuela, una de las hijas de Aníbal) y Virginia (la hija de Aníbal) pretenden ocupar el cargo de presidencia en la compañía. Pero, Aníbal no cree que su hija Virginia pueda ocupar el cargo de presidencia, dejándola en el puesto de vicepresidenta, porque cree que un hombre podría manejar mejor su compañía. Y Virginia le confiesa a su amigo y compañero de trabajo Mauricio que ella se siente humillada por su padre por no haberla dado la presidencia de la compañía y que, desde niña, se ha sentido inferior porque Manuela siempre ha sido la preferida de su padre, aunque haya sido ella (Virginia) la que ha seguido los pasos de su progenitor. Aunque pretendía no decírselo a nadie; Aníbal le confiesa a Martín que él tiene cáncer y que apenas le queda un año de vida, pidiéndole a Martín que sea él su sucesor en la compañía, que finge ante él que está muy dolido por la enfermedad que padece, aunque Martín realmente está gozoso de que Aníbal le deje al mando su compañía. Para que no les delate; León les pide a Ángel y a Gregorio que vayan hasta el hospital donde el policía que les vio se está recuperando del disparo que recibió para matarle y que no les pueda delatar y, aunque al principio Ángel se opone a asesinar a alguien; ellos acaban aceptando pues no quieren que los descubran y les metan tras las rejas. Al leer una noticia de la prensa, Esperanza se da cuenta de que su hijo Ángel robó en una fiesta en la que estaba el padre de éste (Martín Acero).

Virginia le aconseja a Manuela que se aparte de Martín
Doña Graciela se pone muy contenta al enterarse de que su hijo Martín se va a quedar al cargo de la empresa de los Dávila, gracias a que Aníbal padece cáncer. Más tarde, Martín le es infiel a Manuela con Nicole, una mujer muy bella que encontró en el evento en el que robaron las joyas, aunque martín no es demasiado caballeroso con ésta, a la que trata fríamente. Por la noche, Aníbal y Arianna preparan una cena familiar con sus hijas; pero Virginia se va furiosa de allí, renunciando a su puesto en la compañía de su padre, contándola a su hermana Manuela que su padre jamás ha confiado en ella y, por eso, no la dio a ella la presidencia, echándola en cara que ella (Manuela) siempre ha sido la preferida de su papá, aunque ella (Virginia) haya intentado una vez tras otra ganarse ese cariño. Además, Virginia le advierte a su hermana Manuela que Martín no la merece como esposa porque él es demasiado perfecto y cuando eso sucede es que es una farsa, aconsejándola que no se case con él. Y para calmar su enfado; Virginia se refugia en las drogas, vicio que mantiene en secreto. Mientras que, Arianna comenta con su hija Manuela que ve a Virginia poco femenina y que cree que jamás podrá encontrar a un hombre que la quiera, porque ella se comporta como uno más de ellos. Y Manuela le comenta a su madre que ella a veces se siente muy sola porque Martín se encarga demasiado a sus negocios. Haciéndose pasar por enfermeros; Ángel y Gregorio consiguen adentrarse en la clínica donde está recuperándose el policía que Gregorio disparó.

Martín estaba tras el robo de las joyas
Cuando Ángel iba a matar al policía que Gregorio disparó; él no se atreve porque recuerda a su madre y a Manuela, pero poco después el policía muere de un ataque. Y Jimmy (un policía) cree que su padre fue asesinado al encontrar a un guardia de seguridad golpeado en un almacén, aunque el Doctor le asegura que la autopsia reveló que él murió de un paro cardiaco. Al día siguiente, Ángel comienza a trabajar como mensajero en el bufete de abogados de Manuela y, por esto, Esperanza está feliz porque desea que su hijo sea un hombre de bien. Por su parte, León Beltrán (el jefe de la organización de ladrones) le entrega al propio Martín Acero las joyas que robaron, ya que Martín (también conocido como “El Hierro”) así se lo encargó, sin importarle que iba a robar unas joyas de un evento que organizaba la madre de su prometida. Y Martín le informa a León que alguien del barrio les delató, pues llamó a la policía advirtiéndoles del robo; y León ni se imagina que su hijo Cachorro fue quien avisó a los agentes para vengarse de Ángel. Y Cachorro les dice a los demás que “El Diablo” (Ángel) debe de haberles delatado. Por otra parte, Virginia sigue furiosa con su padre, al que reprocha que la haya separado de Felipe, un novio de ésta del que estaba muy enamorada, pues Aníbal creía que ese hombre no era el apropiado para su hija y creía que él estaba detrás de su dinero porque era de una clase inferior a la suya.

Manuela no está segura de seguir con su relación con Martín
Con ayuda de su amiga Susy; Esperanza buscan a Martín para hacerle saber que ella tiene un hijo suyo, pero ambas no pueden encontrarle. Mientras que, Martín lleva a almorzar a su prometida Manuela, a la que entrega un anillo de compromiso, una de las joyas que él mandó a León Beltrán que robara. Y al llegar a su apartamento, Manuela se encuentra con su amigo y socio Horacio (quien es también su vecino), y Manuela le dice a Horacio que no está segura de seguir con su relación con Martín. En el barrio; Sandro (el esposo de Susy, que ayudó a Esperanza a dar a luz a Ángel) no soporta a Gregorio porque él se dedica a gastarse el dinero en alcohol y no cuida de Perla (la hija de Sandro y Susy), quien está esperando un hijo suyo.

Ángel se da cuenta de que Manuela no es feliz con su prometido
Arianna sufre porque no quiere quedarse sin su marido Aníbal, al que le diagnosticaron cáncer. En el bar del barrio; Gregorio y El Topo se dan cuenta de que su amigo Ángel se está enamorando de su abogada Manuela, al que aconsejan que no se ilusione con su abogada porque jamás podrá estar con una mujer de tanta clase. Entre tanto, Perla está furiosa desde que sospecha que su novio Gregorio está en negocios de drogas con “El Perro”, un traficante del barrio. Por otra parte, el Detective Jimmy Cardona va hasta la oficina de Virginia, a la que interroga por el asalto de las joyas. Y Virginia se pone furiosa por el interrogatorio, al igual que Jimmy, que está deseando encontrar al asesino de su padre, quien murió tras recibir un disparo por intentar detener a los ladrones de esa joyas. Mientras tanto, Manuela y Ángel se sienten atraídos el uno por el otro y mucho más ahora que trabajan juntos y, en varias ocasiones, ellos se lanzan miradas. Y al estar pasando tanto tiempo juntos; Ángel se da cuenta de que Manuela no se siente feliz con su prometido. Entre tanto, Martín coquetea con una mujer que hace negocios con él, sin importarle que ella esté casada.

El Detective Jimmy sospecha que Ángel robó las joyas del evento
El Detective Jimmy Cardona va a interrogar a Manuela al bufete de abogados, donde encuentra a Ángel, del que recuerda que él fue el mesero que en el evento le derramó el vino. Y al enterarse de que Ángel estuvo preso por robar; el Detective Jimmy sospecha que Ángel es uno de los ladrones de las joyas, pero Manuela defiende a su protegido, contándole que Ángel estuvo con ella mientras hubo el tiroteo en el que dispararon al padre de Jimmy, pero el Oficial decide citar en la comisaría a Ángel para interrogarle. Pero, Ángel le agradece a Manuela que siempre le haya defendido, a la que abraza como muestra de su cariño. Para que no le descubran; León Beltrán le pide a Martín que le ayude a que la policía no descubra que “El Diablo” (Ángel) no estaba en la lista de meseros del evento de las joyas que robaron, contándole a Martín que “El Diablo” es uno de los mejores ladrones de su organización. Por otra parte, Perla tiene que ir a comer a casa de su padre Sandro porque Gregorio no tiene dinero para comprar comida para su esposa Perla, quien está embarazada. Y mientras limpiaba el servicio de su casa; perla se da cuenta de que Gregorio guardaba cocaína y la arroja por el water y, furiosa porque él se gasta el dinero en esa porquería, Perla se va de su casa. Y Gregorio le dice a Perla que podrían matarle porque esa bolsa de cocaína la necesitaba para venderla, pues trabaja con “El Perro”, un traficante de drogas. Al final, Gregorio convence a Perla para que se quede a su lado, después de que éste la contase que está trabajando con traficantes para sacarla adelante a ella y también al hijo que viene en camino. Después de firmar un negocio; Martín se acuesta con la que es ahora su socia, la Señora Sanquini, sin importarle que ella sea una mujer casada y él un hombre comprometido.

León descubre que su propio hijo les delató ante la policía
Gregorio le acaba contando a Ángel que discutió con Perla porque descubrió que empezó a trabajar con un traficante de drogas y que, cuando ésta encontró cocaína escondida en su casa, ésta la arrojó por el inodoro, pensado que él la tenía para consumirla. Después de acostarse con Isabel Sanquini; Martín recibe la visita por sorpresa de su prometida (Manuela) y, por haber mantenido esa relación sexual; Martín es incapaz de acostarse con Manuela, aunque ellos ya estaban desnudos en la bañera. Por el rechazo de Martín; Manuela se siente despreciada por él y, por eso, ella le dice a su amigo Horacio que se está empezando a cansar de la indiferencia con las que Martín a veces la trata. En el bar del barrio; Cachorro sigue coqueteando con una de las bailarinas más provocativas, mientras que ella está interesada en “El Diablo” (Ángel), lo que le da envidia a Cachorro (el hijo de León Beltrán). Y celoso, Cachorro intenta matar con su navaja a Ángel, pero favorablemente Ángel consigue defenderse para que no le haga nada malo. Y Cachorro, borracho, le dice a su padre que él fue quien avisó a la policía para que capturaran a Ángel en el robo de las joyas, y León golpea a su hijo por haber traicionado a la banda que él mismo lidera. Y al día siguiente, León le dice a su hijo Cachorro que “El Hierro” (con el nombre que conocen a Martín) le mandó que encontrara y matara a el soplón, pero León no puede matar a su propio hijo y por eso quiere mantenerlo en secreto. Revisando los videos de la entrada del evento donde cometieron un robo; el Detective Jimmy Cardona sospecha que Virginia podría estar involucrada en ese robo porque salió del evento antes de que empezaran el tiroteo y, al acusarla de esto, Virginia se pone furiosa con él por acusarla injustamente de ese crimen. Y Virginia le confiesa al Detective que salió del evento para irse lejos a consumir drogas y que nadie la viese, contándole que se droga ocasionalmente para evadir sus problemas.


Del 25 de mayo al 5 de junio de 2009