Natalia Bedoya: "La fama me da miedo"


La colombiana confiesa que le apasiona su trabajo, pero que no lleva bien la pérdida de intimidad que implica. La interpretación se la ‘robó’ a sus padres con sólo 8 años. Desde entonces, Natalia Bedoya, de 28 años, ha demostrado su talento en diversas artes, aunque es en televisión donde más se ha prodigado.

No hay personaje que se le resista a la colombiana. En enero del 2009 trabajó en la obra ‘La razón de las Ofelias’, que representó en el Mercat de les Flors, de Barcelona (España). En ella, interpreta a una mujer que ve en el suicidio el único camino para purificar su espíritu atormentado. Natalia pudo demostrar, además de su talento como actriz, que es una excelente bailarina, ya que la pieza incorpora varias coreografías.

-En ‘Victoria’ asocias tus dos pasiones, música y actuación. Si tuvieras que elegir, ¿con cuál te quedarías?
Claramente con la música. Desde que terminé esta novela, el 24 de junio del 2008, me he ocupado de la promoción de mi primer disco en solitario, Maldito Beat. Me gustaría orientar mi faceta de actriz hacia el cine, pues la televisión requiere mucho tiempo y ahora deseo fortalecer mi carrera de cantante.

-¿Cómo empezaste en la música?
Con otras cinco chicas formé el grupo Escarcha y ganamos en el concurso ‘Popstars 2002’ de Colombia. Pero quería independizarme y lo he logrado como Emma Project.

-¿Qué te gusta escuchar?
Soy una rockera a la que le atrae todo, pero me inclino por el jazz.

-¿Cuál es tu referente musical?
Madonna es mi ídolo, como mujer, artista y empresaria, pero no sé si quiero llegar tan arriba. Por desgracia, cuando eres artista a veces tienes que compartir hasta el noventa por ciento de tu vida privada. Mi objetivo es llegar a la gente que me quiera escuchar y siempre conservar mi espacio privado. La fama me da mucho miedo.

-¿Qué has hecho como actriz?
Empecé desde niña. Fui bailarina durante diez años, lo que me permitió hacer mucho teatro musical, pero lo dejé cuando entré en televisión. Grabé ‘El vuelo de la cometa’, ‘La mujer en el espejo’, donde hice de mala y me divertí mucho, ‘Amores de mercado’, ‘El Zorro’ y ‘Victoria’.

-Estrella, tu personaje en ‘Victoria’, tiene mucho carácter, pero se vuelve sumisa. ¿Tanto puede cambiar una persona?
Por amor, una puede llegar hacer cosas que jamás imaginaría. Yo estuve saliendo con un chico dos años mayor que yo y pusimos fin a la relación. Lo pasé mal, pero al poco tiempo conocí a otro, cinco años menor, y estamos felices.

-¿Esa diferencia de edad ha provocado conflictos entre vosotros?
Yo he sufrido en carne propia uno de los tabúes que se tratan en la novela. En la familia de mi novio no vieron con buenos ojos lo nuestro, porque yo era mayor que él, cantante, actriz y una mujer independiente. Tenían muchos prejuicios.

-¿El amor no tiene edad?
Eso pienso yo, pero también he aceptado que siempre se sufre. No entiendo otro modo de querer.

-¿Qué te enamoró de tu novio?
Su potencial humano. Es una persona madura, creativa, inteligente y con enormes ganas de vivir. Y, sobre todo, supo conquistarme. Me hace disfrutar de su compañía y me divierto mucho con él.

-¿Os veis con frecuencia?
No, porque él, al igual que yo, está muy ocupado. Lleva una empresa de conciertos y no para. Lo bueno es que los dos comprendemos el ajetreo que tiene el otro. De momento no pensamos en tener hijos ni en casarnos, tan solo en aprovechar el tiempo que dure esta felicidad.

-¿Te gustaría ser madre?
Sí, me encantan los niños y quizá en cinco años me plantee tenerlos, pero no ahora, me falta tiempo. Si tengo un hijo, quiero criarlo yo, no me gustaría dejarlo al cuidado de otros.

-¿Sueñas con casarte?
No, no creo en el matrimonio, pero sí en la alianza entre dos personas. Realmente, mi sueño no es una boda religiosa, con un vestido blanco, sino una unión sólida para construir un hogar.

-De no haber sido artista, ¿a qué te habrías dedicado?
Imagino que sería maestra. Me fascina enseñar a los pequeños y también aprender de ellos.

-En tu carrera el físico es muy importante. ¿Cómo te cuidas?
Cultivo mi mente para tener las ideas claras y proteger mi corazón de sentimientos venenosos, que son los que te afean. Eso me lleva a hacer ejercicio, que me apasiona; pero no sigo dietas, no me gustan nada. Aunque soy vegetariana desde hace cuatro años, porque un día mi cuerpo rechazó la carne y ya no la tolera.

-Cuando no trabajas, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Me gusta salir con mis compañeros, que también son mis amigos, y charlar con ellos de todo lo que nos ocurre. Y estar con mis padres y mi novio. Soy muy familiar.

-¿Es importante para ti el dinero?
Sólo en la medida en la que me permite vivir tranquila para alcanzar mis deseos. No aspiro a acumular propiedades, como casa o coche.

-¿En qué te gusta gastarlo?
Sobre todo, en viajes, me apasiona conocer lugares nuevos, y comer en sitios buenos. También me encanta compartirlo con mis amigos y comprar regalos a mi familia.