Telemundo se nutre de adaptaciones de telenovelas colombianas


Desde el 2001, las telenovelas colombianas son las más pedidas por la productora internacional Telemundo. Hace ocho años, con la compra de la telenovela ‘Amantes del desierto’ (protagonizada por Francisco Gattorno y Maritza Rodríguez), la cadena internacional Telemundo comenzó a reconocer los productos colombianos como una buena opción para nutrir su pantalla en horario prime.

Continuaron con ‘La venganza’ (estelarizada por Gabriela Spanic y José Ángel Llamas) y hoy por hoy, ya van por más de una docena de adaptaciones que le han mejorado significativamente sus cifras de sintonía, de acuerdo con el presidente de Telemundo Estudios, Patricio Wills. "La verdad es que hemos encontrado en Colombia una muy buena capacidad de producción. Hay una cultura de televisión bien afincada y de muy buena calidad, pero, sobre todo, hay fuentes argumentales que coinciden con el esquema de Telemundo, en el sentido de que la telenovela tiene un modelo distinto al tradicional", asegura.

Actualmente, Telemundo trabaja en historias colombianas tanto originales como de repetición: realiza una nueva versión de ‘Los Victorinos’, que está siendo adaptada por Gustavo Bolívar; produce ‘Más sabe el Diablo’, una adaptación de ‘¿Por qué diablos?’, que compró hace varios años a Cenpro y que actualmente reescribe Jimena Romero; adapta ‘Perro amor’, también de Cenpro, que escribe Juana Uribe; ‘Lola Calamidades’, que hizo RTI y que adecua para ellos Julio Jiménez, y están culminando al aire ‘Sin senos no hay paraíso’, comprada a Caracol.

Pero, aunque la idea sea colombiana, Wills es claro en explicar que ellos generan el resto del nuevo producto: "Cuando uno decide tomar la idea de ‘Los Victorinos’, una historia que pasó en Colombia en 25 horas, y nosotros la vamos a hacer en versión telenovela, hay todo un desarrollo que se arma y que, finalmente, termina siendo gestado por nosotros. Igual pasó con ‘Sin tetas no hay paraíso’: de 20 horas, armamos 160".

Por eso, dice, es muy difícil dar al menos una cifra aproximada de cuánto vale comprar un formato o una idea para adaptarla al lenguaje hispano de Estados Unidos. "Varía dependiendo del autor. Muchas veces son negociaciones en las cuales hay regalías internacionales, según el porcentaje de ventas en el exterior".

En el caso de ‘Los Victorinos’, Telemundo compró los derechos del libro ‘Cuando quiero llorar no lloro’, de Miguel Otero Silva, en el cual se basó la historia, y a partir de ahí se hizo un desarrollo que escribe Gustavo Bolívar.

De ‘Perro amor’, compraron los libretos y, sobre esos guiones hicieron una nueva novela. Con ‘Señora Isabel’ (‘Victoria’), negociaron con la familia de Bernardo Romero y le encargaron la adaptación a Jimena Romero, hija de Romero.

"No hay todavía un talento hispano nacido en Estados Unidos, que esté vinculado a esto. Ya hay actores, pero esto en Estados Unidos es muy joven. Por eso Colombia es una de las principales fuentes de creatividad".

Pero, también existe un talento propio de Telemundo que puede originar sus propias historias. No obstante, la cadena internacional hace un gran esfuerzo por producir y generar sus propias historias. Sucedió, entre otras, con ‘El Zorro’, ‘Doña Bárbara’ y ‘Niños Ricos, Pobre Padres’, del colombiano Luis Felipe Salamanca (‘Pedro, El Escamoso’).

Aun así, los productos de mayor audiencia para Telemundo han sido basados en historias colombianas, reconoce Wills: ‘Sin senos no hay paraíso’, ‘Pasión de gavilanes’, ‘El cuerpo del deseo’ y ‘Victoria’.

Y aunque el sistema de medición no se compara con el que realiza Ibope para Colombia, Wills explica que para ellos el número de impresiones es lo que cuenta. Así que cuando uno de los productos marca entre 800 y un millón de impresiones es "una excelente sintonía", explica.

Telemundo no es la única empresa que se nutre con productos colombianos. También está Televisa, que adquirió recientemente ‘Hasta que la plata nos separe’, o Telecinco, de España, que está haciendo su propia versión de ‘Sin tetas no hay paraíso’.

Lo más significativo de todo este negocio es que los productos nacionales se internacionalizan, los actores muestra su calidad y los escritores, su talento, con una gran capacidad competitiva frente a otros mercados.