Ana Lucía Domínguez


Ana Lucía Domínguez protagoniza ‘El Fantasma del Gran Hotel’ y vuelve a tratar el género del suspenso en el horario estelar de Colombia.

Como buena colombiana, Ana Lucía Domínguez es una mujer alegre, trabajadora, de figura muy sensual y amante de los retos, por eso cuando le propusieron interpretar a Irene Buenaventura, una fisioterapeuta dulce, tímida, inexperta en el amor que desde muy pequeña se comunica con los muertos, no lo dudó en ningún momento, pues sería la primera vez que esta joven y talentosa actriz protagonizaría una novela de suspenso.

Para darle vida a Irene, Ana Lucía Domínguez se sentó junto a su esposo, el también actor, Jorge Cárdenas a ver películas de este género y a investigar por Internet casos sobre apariciones. Además, le pidió algunos consejitos a una gran amiga que es fisioterapeuta para así poder hablar el mismo lenguaje que estas personas manejan.

Aunque para Ana Lucía cada uno de los personajes que ha interpretado han sido motivo de orgullo y satisfacción, confiesa que hay uno que aún no ha podido olvidar y que está segura los televidentes tampoco. La actriz ha participado en telenovelas como ‘Pasión de Gavilanes’, ‘Te voy a enseñar a querer’, ‘El Engaño’, ‘Amores Cruzados’, ‘Madre Luna’ y ‘Valentino, El Argentino’, entre otras.

-¿Cómo definirías a tu personaje, Irene?
Es una mujer que tiene un don y una sensibilidad para ver y comunicarse con los muertos, esto lo hace desde muy chiquita, ahora ya acepta este don y trata de ayudarlos porque son personas que mueren y dejan cosas pendientes en la vida.

-¿Y cómo fue la preparación de este personaje?
Con Jorge (mi esposo) nos pusimos a ver películas de suspenso, aunque siempre me han gustado estos temas en el cine, entonces ya tenía una visión un poco clara, así que cuando me ofrecieron el proyecto fue como un regalo porque me gusta mucho el tema, me apasionan las películas de terror. También nos metíamos a Internet para leer sobre apariciones y cosas como esas.

-¿Recuerdas alguna anécdota de las grabaciones?
Muchas veces hemos grabado en el cementerio central hasta las cuatro de la mañana y uno sí se siente un poco raro la verdad, yo por ejemplo soy de las que no me muevo sola en este lugar, siempre estoy acompañada de alguien, porque dan nervios estar uno solo, aunque de pronto es sugestión de uno. Pero en ocasiones sí he sentido que estando sola pasa alguien, voltea uno a mirar y no hay nadie, entonces seguramente alguien o algo debe estar por ahí.

-¿Cómo te has sentido grabando esas escenas en el cementerio?
Con frío, hay neblina, hay una energía muy pesada, muy fuerte, me da miedo quedarme sola, siempre ando en grupo, aunque no he llegado a la paranoía como andan diciendo. Pero sí da susto, aunque todavía no nos ha pasado nada extraño.

-¿Crees en los fantasmas?
Sí, yo si siento que debe haber algo del más allá entre nosotros, no sé de pronto personas que mueren y no pueden trascender porque les quedó algo pendiente y se quedan como almas en pena. Yo creo que en ningún lado estamos solos.

-No es la primera vez que participas en novelas de miedo, ¿te gustó este rol?
Sí, me ha gustado. Creo que la gente está cansada de ver tantas series sobre narcotráfico, así que esta propuesta puede llegar a convertirse en una buena opción de distracción en las noches colombianas.

-Cada nuevo proyecto implica un reto, ¿qué significa este personaje para ti?
Indiscutiblemente es algo distinto a todo lo que he hecho. Irene representa a alguien muy especial, sin embargo, el trabajo ha sido muy duro porque son catorce horas grabando y eso es desgastante, además que a Irene le pasan cosas en todo momento, se le aparecen muertos, está sufriendo por el uno y por el otro, siempre hay una tensión, llora mucho, pero cuando vi el primer capítulo siento que todo esto ha valido la pena porque todas las ganas y el esfuerzo que uno le pone a su trabajo se ven reflejados en la pantalla.

-Michel Brown es tu compañero nuevamente, ¿cómo te sientes con él?
Con Michel ya llevamos alrededor de cinco novelas juntos, entonces creo que nos entendemos muy bien, somos muy buenos amigos, nos tenemos mucha confianza. Ya somos como hermanitos, pero la historia de amor entre ellos va a enganchar a mucha gente.

-¿Cómo llegaste al mundo de la actuación?
Desde muy pequeña me gustó mucho el mundo de la actuación, del teatro, nunca me interesó estudiar otra carrera diferente a esta, mis padres me apoyaron y a los nueve años hice mi debut como actriz en ‘De pies a cabeza’.

-¿Qué tipo de personajes son los que más te gusta interpretar?
A mí Irene me encanta, aunque actuar de mala me gusta porque es un reto, es hacer algo diferente a lo que uno en su vida real haría.

-De los personajes que ha interpretado, ¿cuál es el que recuerda con más cariño?
El de ‘El Fiscal’, Frica es un personaje que la gente recuerda mucho y yo también, aprendí mucho ahí, además trabajar con Kepa Amuchastegui fue algo maravilloso.

-¿Qué es lo que más te gusta de su profesión?
La gente, el cariño de las personas, cuando sales y te reconocen, te piden un autógrafo, un abrazo, ese amor y ese cariño es algo que uno no puede describir, uno siente algo muy bonito.

-¿Cuál crees que es tu mayor fortaleza?
Mi mamá, ella es la que siempre está ahí, si estoy cansada ella me dice que valió la pena, me recuerda que debo estar tranquila, hablamos todo el día por teléfono, me aconseja, sin lugar a dudas ella es mi fortaleza.

-¿Y cuál es tu debilidad?
El mal genio, cuando no salen las cosas como quiero me estreso un poquito pero estoy tratando de madurar ese aspecto.

-¿Qué haces en tu tiempo libre?
Estar con mi marido, quererlo y amarlo, como trabajo tanto cuando no estoy grabando hago el papel de esposa.