Carlos Caballero, encantado de personificar villanos de telenovela


Para el actor cubano Carlos Caballero, interpretar a los malos de las novelas se ha hecho una especialización que no desprecia, sino que trata de darles siempre un toque personal que los distinga.

Los villanos le quedan como traje a la medida. Lo ha demostrado a través de telenovelas como ‘Marina’, ‘Prisionera’ y ‘Valeria’, donde interpreta al malvado Juan Ignacio Riquelme.

''A diferencia de los otros villanos que me ha tocado hacer, éste se transforma constantemente'', explica el actor cubano desde su apartamento de Miami Beach. “Es un niño consentido por su padre, muy difícil de seguir porque tras su arrogancia se esconde un gran complejo de inferioridad''.

Para ilustrar la psicología de su personaje, Caballero se remite a un capítulo trasmitido en el que Juan Ignacio intentó matar a su progenitor, con quien parecía sostener las mejores relaciones. Después de prenderle fuego al garito donde lo encerró sin sentir culpa, lloró muchísimo por él en las escenas siguientes. ''El que no viese el capítulo pensaría que era muy buen hijo'', comenta entre risas. “Su comportamiento es tan errático que puede confundir. Mientras lo estudiaba no sabía a qué atenerme, llegué a pensar que era bipolar''.

Cuando surgían las dudas, Caballero las despejaba con Alberto Gómez, autor de la saga, tal como lo hizo en ‘Marina’. ''He tenido suerte con los escritores'', admite al referirse a Gómez y a Kiko Oliveri, autor de ‘Prisionera’. “Ellos se dan cuenta cuando un actor tiene agarrado su personaje. Sin embargo, su visión es muy global. En mi caso, cada vez que no he entendido alguna escena me la han aclarado o la han cambiado''.

Así le ocurrió en ‘Vale todo’ y ‘Olvidarte jamás’, donde demostró su habilidad para matizar ''la maldad'' de acuerdo a las circunstancias de cada papel y hacer ''adorables'' sus entregas.

''No me gusta pelearme con la audiencia. Mis villanos tienen que tener algún atractivo que impida que la audiencia me hinche la cara si se encontrara conmigo en la calle'', revela. “Busco su lado bueno y trato de que sea coherente. A veces añado un poco de humor negro para que el público la pase bien''.

Carlos no teme al encasillamiento. Como sabe que en la industria telenovelera rigen leyes inflexibles, trata de sacar ventaja a lo que venga. ''Los productores quieren repetir lo que funcionó y temen asumir riesgos, aunque confieso que disfruto mucho más los villanos que los galanes'', dice el actor, quien reconoce que sus éxitos en estos personajes de alguna manera han restado importancia a los héroes románticos que interpretó en la telenovela ‘María de los Ángeles’ y en la comedia romántica ‘The Circle of Time’, el cortometraje de HBO donde actuó en inglés por primera vez.

''¡Para arriesgarse está el teatro!'', exclama en alusión a su experiencia teatral en Cuba, donde participó en los montajes de ‘Calígula’, ‘El Rey Lear’ y otros proyectos experimentales con los que ganó tablas antes de establecerse en Miami en el 2000, donde el actor encarnó al Chance Wayne de ‘El dulce pájaro de la juventud’ y ahora ensaya ‘Contra la marea’, del dramaturgo cubano Norges Espinosa, donde compartirá cartel con Mónica Guffantti.

''Se trata de la relación entre una actriz consumada y un actor principiante. La idea es estrenarla en Miami entre agosto y septiembre'', anuncia. “Lo que más me gusta de este nuevo personaje es que en determinado momento le aflora ese demonio que todos llevamos dentro''.