Michel Brown


El actor argentino da vida a un investigador de sucesos paranormales en la nueva producción de Telesest para el Canal RCN, ‘El Fantasma del Gran Hotel’. La producción se realiza con cuidado para evitar que salga siendo comedia y Michel Brown se siente a gusto en el país y reconoce que lo que se hace en Colombia es bueno.

Ha participado en novelas como ‘Amores de mercado’, ‘Te voy a enseñar a querer’ y ‘Madre Luna’, entre otras. En el cine estuvo en ‘Pagafantas’ y fue una de las voces de ‘Vecinos invasores’.

Michel Brown logró conseguir su éxito internacional en la telenovela ‘Pasión de Gavilanes’. A partir de ese momento, a pesar de llevar varios años en las pantallas argentinas, Michel Brown se abrió campo en la televisión colombiana y también en España, donde participó en una de las temporadas de la exitosa serie: ‘Física o Química’.

-¿Cuál es el perfil del personaje de Miguel Toro en ‘El Fantasma del Gran Hotel’?
Es una especie de Indiana Jones, un buscador de tesoros que hace cinco años decidió irse a vivir a Brasil, pero su familia lo llama para que vuelva a Bogotá. Allí conoce a una mujer que lo invita a buscar un tesoro y se debate entre el problema familiar y su pasión por la búsqueda. Es escéptico, alegre y tiene como un niño adentro que lo hace buscar tesoros. Aparte de eso, no ha estado como muy conectado con el amor.

-¿Es tu primera novela de miedo?
Sí, y resulta interesante porque a todo el elenco le ocurre lo mismo. Nos sorprendemos cada día, pues no sabemos si existen o no los fantasmas.

-¿Tú crees en los fantasmas?
Claro. Prefiero no profundizar en el tema, pero estoy convencido de que existe algo más allá, llámese energía, almas o fantasmas.

-¿Te has acercado a lo paranormal?
A los 18 años, unos amigos y yo nos pusimos a jugar a la güija y sentí un miedo tremendo. Decidí que nunca más volvería a hacerlo. Es un tema que trato con mucho respeto.

-¿Cómo te has preparado para dar vida a tu personaje?
He hablado con médiums y personas que ven espíritus y me han contado qué sienten cuando tienen una experiencia paranormal. Casi siempre mencionan el frío, pero las sensaciones pueden ser múltiples y muy diversas.

-¿Qué harías tú si contactaras con una criatura del más allá?
Preferiría no verme en una situación así. No sé cómo reaccionaría, pero pasaría bastante miedo.

-¿Qué esperas de esta producción?
Que a la gente le guste. Es un proyecto que me llamó la atención por ser un género distinto, es entrar en la casa de los televidentes con una historia que atemorice, lo cual no se ve en Colombia desde ‘Los cuervo’s. Es algo distinto, es una historia bien desarrollada, con buenos actores y con la que Teleset está haciendo bien el rollo de suspenso. No es una payasada, está bien tratado. Al principio es suave, pero luego llega el miedo.

-¿Cómo han sido las jornadas de grabación?
Cada uno tiene que tener mucha paciencia porque las escenas se graban varias veces debido al uso de efectos especiales y la aparición de fantasmas. A veces una sola escena se graba hasta cinco veces.

-¿Te ha dado miedo?
No, porque veo el proceso, me daría si me tocara verlo en la televisión. Además los que hacen de fantasmas son “parceros”, entonces no me da miedo.

-¿Os ha pasado algo raro?
No ha pasado nada raro todavía. Hasta hemos invocado espíritus en escena, pero nos cubrimos con oraciones por ser temas escabrosos.

-¿Qué es lo que más le gusta de las producciones colombianas?
Que se trabaja mucho y en muy buenos exteriores. Uno trabaja con actores más naturales, son grandes equipos que hacen que el producto sea bueno.

-¿Cuál de las producciones en las que has trabajado te parece la mejor?
‘Pasión de Gavilanes’ fue la más impactante de todas.

-Coincides con Ana Lucía Domínguez, con quien has trabajado en ‘Te voy a enseñar a querer’, ‘Pasión de Gavilanes’ y ‘Madre Luna’, ¿cómo fue el reencuentro?

Genial, me encanta tenerla de compañera. En esta ocasión es la chica que me roba el corazón, pero en otras novelas ha sido de todo: hermana, amante, prima. Me entiendo muy bien a su lado, me parece una fabulosa actriz.

-¿Cómo has conseguido ganarte el cariño del público?
Eso tiene que ver mucho con lo que lleva a las pantallas, gracias a Dios he tenido buenos personajes. El cariño se lo gana cuando lo conocen a uno como persona y como actor.

-¿Cuál es la crítica más grave que has recibido?

Me hicieron una en México porque tenía un acento fatal y me dieron durísimo. Pero todo es parte de un proceso, las críticas son necesarias para mejorar.

-¿Qué te dicen en la calle?
Me pasó algo en España cuando hacía una serie y me decían Franco Reyes (‘Pasión de Gavilanes’), y mi vecina me decía que yo estaba allá como Francisco Franco, el militar y dictador.

-¿Cuál fue tu primera aparición en televisión?
Cuando tenía 17 años, en un programa infantil en Argentina que se llamaba ‘Jugaste conmigo’. Era extraño verme en la tele y pensaba que hacía cosas increíbles pero lo hacía mal.

-¿Cómo te veías en ese entonces?
Sólo pensaba en divertirme, vivía el momento.

-¿Y cómo te ves en la actualidad?
Como a los 20 años que fui a México, me lancé al ruedo.

-Por tu trabajo, has vivido varios años en Colombia, ¿qué te gusta del país en el que ahora trabajas?
El feeling (sentimiento, emoción) de la gente, son positivos, no se toman la vida tan a pecho. Me encantan las noches frías de Bogotá, que es como vivir una ciudad verde, es un aire de respiro. Me encanta Colombia, vine cuatro meses y me quedé cinco años (risas).

-¿Qué te desvela?
Lo único que me desvela es el trabajo.

-¿Qué es lo que más extrañas de tu natal Argentina?
La comida y las cenas con la familia. Viajo cada cuatro meses.

-¿Cómo es un día que no grabas?
Veo televisión, películas y estoy en casa descansando.

-¿Cuál cree que es su mayor fortaleza?
Ser un hombre relajado y positivo.

-¿Y tu debilidad?
No te la voy a contar (risas).

-¿Qué te motivó a ser actor?
Amo esta profesión, me divierto mucho y estoy agradecido con Dios y con el mundo por dejarme hacer esto. Con la actuación se sale uno de lo normal de la vida para meterse en la vida de otro.

-Si no hubieras escogido la actuación como profesión, ¿a qué te habrías dedicado?
Seguramente habría trabajado en una fábrica textil con mi papá y con toda mi familia. Tenemos una fábrica de textiles y toda la vida mi familia ha trabajado en eso.