Rafael Novoa nos habla de su paso por México


Todo un día duró la majestuosa celebración en la que le pidió la mano a Liliana Elizalde (Dominika Paleta) en la telenovela ‘Mañana es para siempre’ (de Televisa), la versión mexicana de ‘Pura Sangre’ (del canal colombiano RCN).

Rafael Novoa se casó en la ficción. El talentoso actor encantó en el país azteca con su participación especial en la adaptación de 'Pura Sangre'. Brilló por su impecable interpretación e indiscutiblemente por su porte de galán.

El talentoso actor llegó triunfante desde México. Con su personaje de Miguel Lascuraín, el amigo de universidad de Fernanda Elizalde (Silvia Navarro), el papel que hacía Marcela Mar en ‘Pura Sangre’, se robó todos los aplausos y de paso recibió varias propuestas para protagonizar.

‘Mañana es para siempre’ es número uno en audiencia y se transmite en el horario estelar en el Canal de las Estrellas. Adaptación de Kary Fajer, el elenco cuenta con talentos de la talla de Fernando Colunga, Silvia Navarro, Lucero y Rogelio Guerra, quien regresó a las pantallas después de 13 años de ausencia.

"Me sentí halagado antes de comenzar a grabar, los actores vieron varios capítulos para entender la historia. No llegué siendo un desconocido y eso es un honor. Televisa es un monstruo, una empresa grandísima; fue una experiencia interesante, única", confesó Rafael Novoa.

-¿Cuándo le llegó la propuesta?
El contacto lo hizo Nicandro Díaz, el productor de la novela, él había estado en Colombia, cuando estábamos terminando ‘Pura Sangre’ porque andaba interesado en el producto. En su momento me propuso protagonizarla, pero dije que no. Me ofrecieron una participación especial, lo avalaron con Marisela, mi mánager, y viendo que tenía el tiempo, aceptamos.

-¿Cómo es tu personaje en esta nueva versión de ‘Pura Sangre’?
Miguel Lascuraín es amigo de universidad de Fernanda Elizalde (Silvia Navarro), el papel que hacía Marcela Mar, regresa al pueblo y termina enamorado de Liliana Elizalde, la hermana de ella (Dominika Paleta), el rol que interpretaba Helga Díaz.

-¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar en México?
Manejan otra técnica. El primer día fue duro porque me tocó aterrizar en el estudio de grabación y ponerme en sintonía de una. Estaban acelerados por el final, pero logré sintonizar con ellos para sacar adelante las escenas.

-¿Y cómo funciona el tan comentado apuntador?
Inicialmente me propusieron usarlo, pero les dije que no. Preferí no manejarlo porque nunca lo he utilizado y no me gusta, seguí trabajando a memoria y fue interesante el proceso de acoplamiento.

-¿Qué tal trabajar al lado de talentos como Rogelio Guerra y Lucero?
Cuando hablaba con Lucero le contaba que la veía desde niño, que me acordaba de su película ‘Coqueta’, que crecí con ‘Plaza Sésamo’, con ‘El chavo del ocho’. Y con Rogelio Guerra, estelar de ‘Los ricos también lloran’, al comienzo no lo reconocí, ya tiene 71 años, pero es un señor actor, un tipo muy querido.

-¿Es verdad que Fernando Colunga, el protagonista, te regaló una chaqueta muy fina?
Sí, él acostumbra obsequiarlas para toda la producción, obviamente con el logo y con el nombre de la novela; todos los de la producción se portaron muy bien.

-¿Existe alguna diferencia entre la forma de trabajar en México y Colombia?
En México son como más prácticos, en cambio, en Colombia nos tomamos el tiempo para hacer una sola escena. En México manejan toda una industria de hacer novelas, no paran, la tienen clara.

-Y ahora, ¿planeas trabajar en México?
No sé, como esto es tan incierto. El mismo productor y varias personas me ofrecieron protagonizar, les dijimos que estamos abiertos a propuestas y a posibilidades y se tomarán las decisiones cuando llegue su momento.

-¿Se ve muy diferente la versión original a la mexicana?
Al cura lo suavizaron mucho, son muy cuidadosos con los temas de la religión, y adoran los finales magníficos, en Colombia fue en un entierro, y en México con un matrimonio de ensueño.

-¿Qué tal esa última escena?
Grabamos en un pueblo que se llama Toluca, en una hacienda grandísima, que queda a dos horas del DF, llegamos como a las 5:30 a.m. con un frío tenaz y terminamos hacia las 8 de la noche, mamados e insolados porque durante el día hizo un sol espectacular. El resultado va a quedar bien bonito, hasta la novia llegó montada en globo.

-¿Y la pedida de matrimonio?
Liliana Elizalde, Dominika Paleta se gana el ramo y a Miguel le toca ir a hablar con el papá, le pide la mano y fueron felices y comieron perdices...

-Y hablando de terrenos más personales, ¿es cierto el chisme de que anda enredado con Laura Acuña?
Es mentira, totalmente falso. Ando solo, tranquilo, si uno está ennoviado es para estar muy bien, si no, es mejor andar solito y feliz y así ando yo.

-Ahora comienzas las grabaciones de ‘Antomía de Grey’, ¿qué piensas de esta nueva historia, que no tiene nada que ver con una novela clásica?
Me encanta que en Colombia nos estemos arriesgando a salir del esquema cotidiano de la novela que conocemos hace treinta años, la gente ya está pidiendo cambio. Estoy contento con la serie y con el proyecto de convertirme en doctor.

-¿Qué tal ha sido el trabajo de campo?
Ha sido interesante, respeto infinitamente a los médicos por su labor. Alcanzar credibilidad con este tópico no es sencillo y no se logrará de la noche a la mañana. Ya empecé el trabajo de campo, asistí a una rinoplastia y voy a ver dos intervenciones más, en vivo y en directo. La maestría que tienen ellos es impresionante, es de admirar.

-¿Veías la versión original ‘Grey’s Anatomy’?
La había visto, pero después de reunirme con Sergio Osorio y Fernando Gaitán quedamos en que era mejor no verla para no contaminarme y mostrar lo que perciba como personaje.

-¿Cómo fue el casting?
Ha sido un casting exigente. A mí también me tocó hacer varias pruebas, pero es válido que lo hagan así, para acertar. Y a nivel de producción hasta están acondicionando el lugar donde va a funcionar la clínica. Es un proyecto costoso, pero será bien logrado.

-Algunas adaptaciones de series no han funcionado en Colombia, ¿piensa que esta serie lo conseguirá?
Todo proyecto genera gran expectativa y más un producto conocido; la diferencia con este es que es una adaptación, trabajan para hacerlo más coloquial, más latino, lo aterrizan a nuestra idiosincrasia. Son escenas deliciosas, cotidianas, nada improvisado.

-¿Qué pasó con 'Póker', la película en la que te estrenas como actor de cine?
Se termina, por fin, la concluimos en Medellín el martes 7 de julio de 2009; se demoraron por el presupuesto. El estreno sería a final de año.

-¿Y la serie que produce con sus amigos?
El proyecto va lento, pero seguro. El primer capítulo ya está listo, es ambicioso, bien hecho. La televisión colombiana está para hacer grandes cosas.