Andrés Toro


El protagonista de la nueva producción del Canal Caracol, Andrés Toro, está un poco frustrado por descubrir que ciertas habilidades histriónicas, que no las tiene tan desarrolladas como el resto de sus compañeros en la novela. Por eso es que poco a poco está intentando pulirse en el ámbito vocal para no quedarse atrás. Su papel en esta nueva producción será el de Pablo Córdoba, un hombre irresponsable, que sólo se preocupa por pasarla bien y por viajar.

Andrés Toro creía que cantaba bien hasta que se convirtió en el protagonista de ‘Gabriela: giros del destino’. La razón para la desilusión artística del actor, fue descubrir que sus compañeros son excelentes intérpretes y el tímidamente aunque con mucha inspiración, intenta igualárseles.

"Es que aquí todos lo hacen bastante bien. Cuando uno escucha a Adriana Bottina, Carolina Gaitán y ni que decir de Luces Velásquez y Luz Estella Luengas, prefiere quedarse callado", asegura Toro.

Ni siquiera ahora que protagoniza esta nueva telenovela, Andrés se considera uno de los hombres más apuestos del momento. Y lo ha demostrado por la gran acogida femenina que ha tenido desde que se empezó a dar a conocer en el medio con papeles como el de Jeison en ‘Las Profesionales’ o Bayron en ‘Sin tetas no hay paraíso’. A pesar de su papel del recordado sicario en esta última serie, también se hizo conocido por dar vida al malvado Mateo López en ‘Nuevo rico, nuevo pobre’.

-¿Cómo es tu personaje en ‘Gabriela: giros del destino’?
Se llama Pablo Córdoba, es hijo de Efraín y Mercedes. Es un muchacho que ha tenido todos los lujos por la fábrica que tienen sus padres, nunca ha tenido necesidades porque ha vivido con todas las comodidades. Es mimado, consentido y no aprecia mucho las cosas porque todo se lo dan. Es vividor y se la pasa vagando por todo el mundo, no estudia, es vida buena hasta que un día sale de tomar unos tragos, atropella a una niña y le cambia la vida porque se da cuenta que es la mujer de la que se va enamorar y ella no sabe que fue él.

-¿Y cómo se enreda ese amor?
Gabriela no sabe nada, es una de las mejores patinadoras del país y Pablo acaba con sus sueños. Ella es de clase media y empieza a trabajar en la fábrica de los papás de Pablo y al mismo tiempo este joven entra a trabajar porque su papá lo obliga por sus irresponsabilidades. Entra de operario sin que nadie sepa que es de la familia para demostrar que sirve. En ese lugar se encuentran y se acerca para decirle que fue él, pero empiezan a enamorarse y no le dice porque la da miedo perderla.

-¿Qué ha sido lo más duro de las jornadas de grabación?
Son muy largas. Nunca había trabajado tan duro en una novela. Estoy en todas las escenas. Es un 'combo' muy cerrado, es un elenco pequeño y nos toca una carga grande de trabajo.

-¿Cómo es tu relación con la protagonista?
Es una relación bacana. Cuando conocí a Carolina, luego de audicionar con muchas, fue la que mejor hizo el casting. Nos la llevamos muy bien.

-¿Te consideras un galán de telenovela?
Yo no me considero un galán, prefiero que hablen de mí como un buen actor, porque la palabra galán me parece muy superficial. Es como hablar sólo de una cara bonita y no me siento así tampoco.
Su profesión

-¿Cómo te sientes al volver a la pantalla?
Para mí es buenísimo porque siempre había considerado que no podía hacer algo porque antes me devolvían de los casting porque no era tan bonito o tan especial como ellos querían. Ojalá a la gente le guste y le agrade lo que hago. Estoy contento, volverme a ver en la televisión es algo raro y me doy 'palo' cada que me veo. Es hacer lo que me gusta.

-¿Cuál ha sido el papel más representativo de tu carrera?
Bayron, el de ‘Sin tetas no hay paraíso’. Este papel me puso en otro lugar, hizo que estuviera a la vista de mucha más gente. Fue un trabajo muy rico, vino el reconocimiento, trabajo y muchas bendiciones.

-¿Con quién te gustaría actuar?
Antes tenía muchos actores con los cuales quería trabajar, pero luego de pasar por algunas producciones lo único que me interesa es que sean buenas personas, buenos compañeros y que se vivan cosas chéveres en escena, que aporten y que no busquen satisfacer su propio ego.

-¿Cómo empezaste tu camino en la actuación?
Siempre en el colegio estuve en algo de arte, pero nunca pensé que sería mi carrera. Un amigo una vez me dijo que conociéramos niñas siendo extras de televisión, me llamó la atención. Me presenté a la Universidad Nacional a odontología y no pasé entonces empecé con la actuación.

-¿Qué es lo mejor de ser reconocido?
Es que la gente te sonríe, parece que te quisieran.

-¿Y lo peor?
Es irónico porque no se tiene privacidad. Esa misma gente que a veces te agrada, en muchas ocasiones puede llegar a interferir en tu vida. Hay momentos en los que se quiere estar solo y siempre hay ojos encima.

-¿Cómo hace un actor para que no se le suba la fama?
Cuando volteas a ver a tu familia, ves a tus papás, ves de dónde sales, qué es lo que comes realmente, cuál fue tu origen y si lo revisas bien te das cuenta de que no eres una figura, sino que trabajas en un medio extraordinario. Es tratar de estar lo más aterrizado posible en lo que somos, todo nos hace caer en la cuenta, las relaciones, la familia, las deudas, la cotidianidad, eso hace que notemos que no somos tan especiales, solo para Dios y para la gente querida, pero no mejores ni peores que otros.

-¿Qué extraña de Manizales, la ciudad colombiana donde naciste?
La familia, las tiradas en monopatín por las faldas y la comida. Me gustaba mucho caminar por la Avenida Santander de noche, tiene un olor peculiar.

-¿Has pensado en el cine?
He hecho cosas por ahí, hice algo pequeño en ‘Perro come perro’, fue algo muy chévere. También estuve en ‘Hacía la oscuridad’ y en ‘Elemental’. Tenemos guardado una película con John Mario Rivera, vamos a ver, Dios quiera que se pueda hacer. He tenido ofertas, pero por el trabajo en las novelas no he podido estar. El cine es maravilloso.

-¿Qué otras pasiones tienes?
Jugar fútbol. Juego martes y jueves a las seis de la mañana y entrenaba con el equipo de artistas Fútbol club. No soy hincha de ningún equipo. Antes fui del América y me alegra cuando gana el Once Caldas. Soy hincha de jugadores.

-¿Cómo está tu corazón?
Latiendo gracias a Dios. Sigo con mi novia, llevamos cuatro años y medio.

-¿Y has pensado en matrimonio?
Dios quiera que se pueda llevar a cabo, lo hemos hablado, pero hay que esperar el momento oportuno, no se puede tomar a la ligera.

-¿Qué piensas del decaimiento de algunas producciones colombianas?
A mí me tocó la etapa en la que todo lo que sacaba Caracol lo movían de horario, lo desaparecían o no servía. Pienso que los canales cuando ven problemas intentan rescatar y sacrifican buenas producciones por alcanzar el rating, pero no se puede descuidar.

-¿Qué proyectos te esperan después de ‘Gabriela, giros del destino’?
Ya terminamos las grabaciones de la novela y lo que necesito ahora es un buen descanso. Ya entendí por qué a esto lo llaman novela: nos ves a la novia, no ves a la familia. Necesito mirar las cosas con más calma y tomar decisiones sobre mi futuro.