Cristóbal Lander


El actor venezolano Cristóbal Lander está convencido de que México es el Hollywood de las telenovelas, no por nada dejó el mejor trabajo que ha recibido hasta hoy: ser padre, para aceptar la propuesta de TV Azteca y protagonizar la telenovela ‘Pobre Diabla’, al lado de Alejandra Lazcano y Claudia Álvarez.

A unas cuantas semanas de haber comenzado a transmitir su desempeño en la pantalla chica, Lander reconoce que comienza a sentir los resultados, no sólo por el rating que tanto persiguen las televisoras, sino por la respuesta de la gente, pues agradece el que lo reconozcan por la calle y el afecto que ha recibido, no sólo de su equipo de su producción, sino también del público.

Inició su carrera artística como modelo y ha trabajado desde hace varios años en Miami. Contrajo matrimonio en 2007 con Gaby Espino y juntos tienen una niña, la pequeña Oriana, los amores de su vida.

Tiene poco más de un mes de residir en México, y dar vida a Santiago, pero Cristóbal sabe que esta oportunidad que tocó a su puerta es de oro. Lo único que a Cristóbal Lander le hace falta para ser totalmente feliz es vivir con su esposa y su hija. La también actriz venezolana, que radica actualmente en Miami protagonizando la telenovela ‘Más sabe el Diablo’, por lo que el actor viaja cada dos semanas para estar con su gente.

-¿Cómo recibiste la invitación para participar en ‘Pobre Diabla’?
Llegó en el momento más importante de mi vida, estaba trabajando como papá. Acababa de terminar telenovela y estaba de vacaciones porque mi esposa acababa de ingresar a una telenovela. No podía rechazar esta oportunidad por ser la producción que era.

-¿Qué tan parecido es tu personaje Santiago a ti?
Santiago tiene mucho que ver conmigo en la vida real. Es un personaje muy cómodo para mí por eso, en lo que hace y quiere hacer. Yo creo en el amor platónico como él, en ese amor a primera vista y que es capaz de mover montañas, puede ser una novela muy rosa, pero creo que ahorita la vida está muy acelerada y bien vale la pena recuperar esas cosas que sí existen, pero que por el día a día no las vemos.

-¿Te consideras un galán de telenovela?
Cada quien tiene una condición, son muchas cosas las que hacen que una persona pueda ser un galán. Creo que cualquiera puede serlo, es cuestión de creértelo y sentirlo. Prefiero que me digan ‘qué buen actor eres’ a que digan ‘qué galán es’. Quiero que me reconozcan por mi trabajo y no por mi condición física.

-¿Qué recuerdos guardas de tu paso por México en el pasado?
Es mi tercera vez en México, en una ocasión trabajé, en otra vine a acompañar a mi esposa Gaby, donde le pedí que fuera mi esposa, luego procreamos a mi hija y ahora me brindan esta gran oportunidad. Me siento muy cómodo en Azteca.

-¿Cómo te sientes trabajando en México?
Los extranjeros vemos a México como el Hollywood de las telenovelas. Para cualquier actor trabajar en producciones mexicanas es un gran logro, sabemos que de aquí parte la cultura de novelas, ésta es una gran ventana. Me siento muy emocionado. Al venir de otro país siempre tienes como más cuidado, pero México me ha tratado súper bien no sólo en la producción, la prensa, la gente, me siento muy agradecido por eso.

-¿Qué expectativa tienes de México?
Quisiera quedarme en el país, es una gran experiencia y oportunidad; he conversado con mi esposa, que ella forma parte de una empresa que tiene exclusividad con Televisa, pero quiero quedarme, sería un encanto.

-¿Cómo es tu relación con tu protagonista, Alejandra Lazcano?
Hacemos una química perfecta porque somos amigos desde hace mucho tiempo.

-¿Qué has hecho para que no se te note el acento venezolano?
Procuro platicar mucho, decir las palabras como las dicen en México para que se me note lo menos posible, lo hago con mucho esfuerzo y cariño.

-Tu esposa trabaja con Telemundo, ¿ha sido difícil para vosotros pertenecer a compañías diferentes?
Es muy difícil. Muchas veces no podemos coincidir, sobre todo en eventos, pero tenemos una hija maravillosa y un matrimonio sólido; lo más importante es que confiamos mucho el uno en el otro.

-Al vivir lejos de tu esposa Gaby Espino y tu hija Oriana, quienes están en Miami, ¿cómo te organizas para poder visitarlas?
Llegué a un acuerdo con mi productora y cada 15 días puedo visitar a mi familia. Para mí es muy fuerte, pero cada vez es más tolerable porque cada vez falta menos tiempo para encontrarnos.

-¿Cómo ha recibido el público mexicano a la telenovela?
Creo que a la gente le ha gustado mucho lo que hacemos, cada día pasan cosas mejores en la telenovela y el trabajo se ha visto recompensado. El rating no me quita el sueño, el trabajo se hace con mucho amor, es un esfuerzo el que hacemos en ‘Pobre Diabla’ y lograr que les guste ya es un paso adelante, gracias a Dios han sido muy buenos los comentarios que he recibido.