Roberto Manrique disfruta de su éxito


Roberto Manrique destaca exitosamente a nivel internacional gracias a su primer protagónico en la telenovela ‘Victorinos’. El talentoso actor ecuatoriano se convirtió en uno de los favoritos del público alrededor del mundo gracias a su actuación estelar en ‘Victoria’ y ‘Doña Bárbara’.

El joven actor ecuatoriano se ha convertido en uno de los nuevos rostros de la televisión que viene destacando exitosamente a nivel internacional. Y aunque su talento quedó comprobado a través de su actuación estelar en importantes producciones en su natal Ecuador y en Colombia, gracias a la cadena Telemundo, que recibe la oportunidad de realizar su primer protagónico en una telenovela ‘Victorinos’, historia que actualmente se transmite en Estados Unidos con altos índices de audiencia.

En ‘Victorinos’, Roberto Manrique interpreta a Victorino Manjarrés, un hombre convencido de la justicia, producto de una educación rígida y guiada por un padre militar. Es un idealista, con una rectitud infranqueable, siempre llevando su vida con los principios de un ser honesto y absolutamente íntegro. Enfrenta una lucha continua a favor de lo correcto y el bien, por eso se obsesiona en acabar con el crimen y ese camino lo lleva a encontrarse con el destino de su profecía, cuando como detective debe cumplir la misión de perseguir a uno de los mayores narcotraficantes, aquel que lleva su mismo nombre: Victorino.

Su manager es la actriz colombiana Alejandra Borrero, quien trabajó en la famosa telenovela ‘Café con aroma de mujer’, a quien conoció durante un taller de creación de personajes, que ella dictó.

Roberto Manrique también ha participado estelarmente en exitosas telenovelas para la cadena Telemundo como ‘Victoria’, en donde compartió créditos con destacadas figuras mexicanas tales como Victoria Ruffo, y Arturo Peniche. Asimismo recibió importantes críticas y diversos reconocimientos alrededor del mundo gracias a su personaje de María Nieves en la telenovela ‘Doña Bárbara’, historia en donde tuvo la oportunidad de trabajar al lado de la actriz mexicana Edith González. A lo largo de su ascendente carrera artística, este carismático ecuatoriano ha demostrado su indiscutible versatilidad como actor en diversas producciones, entre las que sobresalen: ‘A la sombra del volcán’, ‘Padres e Hijos’, ‘Así es la vida’ y ‘Mujeres Asesinas’, entre otras. Sin dejar de mencionar que su imagen también ha sido requerida para encabezar prestigiosas campañas publicitarias que han dado la vuelta al mundo.

-¿Cómo te enteraste del protagónico en 'Victorinos'?
Primero me llegó un rumor, hasta que me llamaron y me dijeron que me querían proponer un papel en 'Victorinos'. Fue algo maravilloso. Fue muy grato recibir una noticia de ese tipo.

-¿Y cómo te sientes protagonizando ‘Victorinos’?
Estoy emocionadísimo, es un proyecto maravillo. Hay muchos cambios en la trama para actualizarla y situar la historia en un sitio neutro que funcione para todos los mercados a los que esta cadena vende sus novelas. Me siento afortunado, bendito y agradecido. Siento una gran responsabilidad con este papel, pues es una historia maravillosa que marcó una época en Colombia y es un gran reto actoral, pues es un personaje muy complejo y con unos matices muy interesantes que surgirán en el desarrollo del mismo. Es un proyecto que me enorgullece porque rompe todos los esquemas, siendo el primer protagónico en el que no soy galán ni uno de esos antagónicos donde era bien malo que hice en Ecuador. Además me gusta el suspenso que hay alrededor de estos tres hombres que nacen el mismo día, a la misma hora, en la misma ciudad y con el mismo nombre, y que según la profecía, cuando se encuentren, uno de ellos morirá.

-¿Con semejante profecía no te da miedo que tú seas el Victorino que muere cuando se encuentren todos?
No, al contrario (ríe). Me gusta la profecía porque le mete un poco más de morbo y suspenso a la historia. Yo soy el Victorino de clase media, el que su papá siempre quiso que fuera militar y al final terminó siendo policía. Es el único recto de los tres pues es un policía hijo de militar que sigue el camino de la justicia, aunque no será del todo recto, pues estará enfrentado a situaciones que lo podrán llevar del camino de la justicia al de la venganza. Aunque muchos dicen que yo soy el que se va a morir, no lo sabrán sino hasta el final.

-¿Has tenido que cambiar físicamente para interpretar a Victorino Manjarrés?
El único cambio físico que he tenido que hacer es afeitarme la barba y un corte de cabello tipo militar.

-¿Crees que para lograr un buen papel el físico es importante?
Creo que cada vez menos. Lo que se necesita para que te den buenos papeles tiene que ver con el compromiso. Uno tiene que desprenderse de quien uno es. Hay cosas que uno no puede controlar. Tiene que ver desde lo angelical de tu personalidad hasta las energías que proyectas.

-¿Cuándo decidiste embarcarte en el mundo de la actuación?
Fue bien raro porque yo vengo de una familia de médicos y de banqueros. Mi abuelo fue el primer cardiólogo de Guayaquil y desde muy pequeño mi padre sintió que la medicina era ingrata y que tenía pocas retribuciones, entonces nos inducía a que no siguiéramos ese camino sino que descubriéramos nuestros propios potenciales. Estudié comunicación social y diseño gráfico, tuve mi propia agencia de publicidad y un día descubrí que no era feliz y me fui a Perú a estudiar actuación. Ahí comenzó todo.

-¿Y por qué dejaste Ecuador para irte a Colombia?
Colombia se empezó a presentar en mi vida de forma natural, pues estaba trabajando en Ecuador, pero decidí que quería algo nuevo, entonces vine a visitar Colombia y me encantó. Dejé todo allá y, aunque no fue fácil, me enamoré y sentí que quería pasar una temporada de mi vida aquí. La gente es muy especial, es afectuosa, divertida y cariñosa. Bogotá es una ciudad hermosa. Creo que aquí he pasado la mejor parte de mi vida. He descubierto cosas nuevas de mi vida. Mi nuevo hobbie desde que vivo aquí es correr. Acabo de correr la primera media maratón. Me gustan los ejercicios al aire libre. También hago un tipo de danza con malabares. Me gusta meditar cuando termino de hacer ejercicios. Extraño mucho a mi país, pero aquí me la paso muy bien.

-¿Fue muy difícil empezar desde cero en un país nuevo donde nadie te conocía?
Sí, mucho. Empecé haciendo cositas y cositas pero bastante espaciadas una de la otra y fue recién que con la novela ‘Victoria’ arrancó mi carrera. Se demoró dos años en llegar y mientras tanto hice modelaje, fotos, y aún así el aspecto económico fue todo un reto porque no era fácil venir de una situación económica cómoda y segura a pasar épocas duras. Hubo momentos en los que realmente no tenía literalmente dinero en el bolsillo y me levantaba y no tenia ni un peso para comer.

-¿Y ya te reconocen en la calle?
La verdad no mucho, pues aunque vivo en Colombia, todo lo que hago es para Telemundo y las novelas se ven en Estados Unidos, entonces quizá para algunas personas soy una cara familiar por un comercial famoso de arroz que hice aquí, pero como que no saben bien de dónde es que me conocen, entonces estoy feliz porque aquí paso desapercibido; es mejor así.

-¿Cómo te definirías a ti mismo?
Soy un hombre en evolución, trabajo para que mis mejores aspectos, la sociabilidad y la empatía, se desarrollen. Mi lado oscuro tiene que ver con la ansiedad; puedo ser un tipo muy ansioso, quererlo todo ya.

-Por tus personajes se podría pensar que eres muy tranquilo…
Pues no lo soy en absoluto, más bien me caracterizo por lo contrario. De hecho, he tenido que aprender a dosificar mi energía incluso en la manera de hablar porque afectaba a mi vocalización. He bajado un poquito el ritmo.

-¿Estás enamorado de alguien?
No, estoy soltero y feliz. Como vivo volcado totalmente en mi trabajo, ni mi mente ni mi corazón están preparados para recibir a alguien ahora.

-¿Qué adjetivos se ajustan a Roberto Manrique en el amor?
Quizá parezca frío y distante, pero si me enamoro soy muy romántico; incluso puedo resultar cursi.

-¿Cómo te gustan las mujeres?
Definitivamente con la inteligencia. Me parece importantísima sobre todo si está libre de arrogancia porque a veces la intelectualidad puede ser pretenciosa y ahí alguien pierde el encanto. Me gustan también la sensibilidad y la espiritualidad y, hablando de la parte física, creo que el éxito está en lo natural y que se ame a sí misma como es, así que abajo las siliconas.

-¿Has hecho alguna locura por amor?
Una vez fui con una chica al Machu Picchu al día siguiente de conocerla. Fue una temeridad, porque nadie resulta atractivo sufriendo los estragos de la altitud de los Andes.

-¿Hay algo que temas?
A encasillarme en mi profesión. Hasta ahora, en Colombia me han dado papeles de bueno. Me gustaría que el próximo fuera de malo. En Ecuador ya lo he hecho, en ‘Corazón dominado’, y resultó una experiencia fantástica.

-¿Escondes alguna habilidad?
Me apasiona diseñar objetos. En mi país he creado una colección de gorras y cojines.

-Tienes cuatro hermanos y 15 sobrinos, ¿no te planteas formar tu propia familia?
Sí, además me encantan los niños, sobre todo si me fijo en mis sobrinos, que son gente muy valiosa. Me gustaría tener dos hijos dentro de cuatro o cinco años.

-Antes de venir a Colombia, sufres la pérdida de tu padre, ¿cómo fue ese proceso?
Aunque parezca insólito lo que voy a decir, la muerte de mi papá fue un proceso maravilloso. Suena muy raro, pero fue así. Cuando a mi papá le diagnosticaron cáncer, él lo agarró de forma tan positiva, que nosotros tuvimos que adoptar esa actitud. El nos dijo: “yo les enseñé a vivir, ahora les voy a enseñar a morir”. Fue un hombre increíble, que nos dejó una gran lección de vida, de fortaleza.

-¿Te gustaría envejecer en la actuación?
Estoy abierto a los cambios. No tiendo a proyectarme con tanta especificidad. Podría envejecer actuando y sería feliz, pero podría hacer otras cosas también. Quiero vivir cada etapa al cien por ciento y estar absolutamente convencido de lo que haga. Lo único que quiero hacer es concentrarme en lo que hago como si fuera para el resto de mi vida.