José Ángel Llamas


El actor dice que el público mexicano le reclama que utilice bigote. Llamas sobresalió en la televisión mexicana en 1996, durante la telenovela ‘Nada personal’ por acaparar la atención de la audiencia femenina que halagó su personalidad con bigote. Aunque en Estados Unidos ha interpretado a varios personajes sin su característico mostacho, en México es imperdonable que regrese a trabajar sin dejárselo crecer. Por ello, para su contratación en ‘Mujer comprada’, prácticamente este distintivo ocupó el número uno en la lista de requisitos.

El actor de ‘Cara o cruz’ o ‘La venganza’, que vive en Miami, se ha trasladado a México para grabar la trama junto a las bellas actrices Gabriela Vergara y Andrea Martí. Pero según el propio actor, su esposa, la actriz puertorriqueña Mara Croatto, no tiene nada que temer pues su corazón sólo le pertenece a ella. "Soy un hombre enamorado", dice Llamas, de 42 años. José Ángel Llamas no pretende regresar a vivir a México. Sin embargo, mientras la telenovela esté al aire viajará por lo menos dos veces al mes a Miami para convivir con su familia.

-¿De qué trata la novela?
Es una novela con pocos personajes, es cerradita y es bueno porque eso permite que a los personajes les pasen cosas, tiene tanto conflicto que los personajes pueden vivir y eso me da alegría porque ya conocía la historia original, sé que es una historia que tiene mucho conflicto y cosas de la novela tradicional, pero ésta es mucho entretenimiento y me gustó, me dieron ganas de venir a hacerla.

-¿Cómo es tu personaje?
Miguel Ángel es un empresario de la construcción, íntegro, poderoso, obsesivos con el trabajo y con muchos principios, aunque después habrá incidencias, como a todos nos sucede, y entonces se suscitarán diversas situaciones que lo pondrán en conflicto.

-¿Te identificas con tu nuevo personaje?
Sí. Yo pienso igual que el personaje y por eso me identifico mucho, una mujer comprada no es lo que quiero para mi vida; mi vida es muy estable, amar a mi mujer me hace muy feliz, tengo tres hijos divinos y este personaje es el conflicto que va a tener, que no tiene hijos, es casado, pero su vida es un desastre emocional aunque quiere tratar todo con rectitud.

-¿Qué te hizo aceptar este proyecto?
Ya conocía la historia y me pareció interesante. Además, me gusta que el reparto no sea muy grande, pues de esta forma, se permite que a todos los personajes les sucedan cosas, tengan su propia trama y no se traten sólo de un satélite de la pareja protagónica. He creído siempre que los atributos de un actor se deben a su trabajo, uno va a trabajar en donde haya algo que le mueva, que le llame la atención y los atributos de este personaje son muchos; tendrá sentimientos de duda, principios, una condición interesante, sabe lo que es lo correcto, aunque lo difícil no es saber lo correcto o hacer lo correcto, sino cuando ya sabes qué es lo correcto y no lo haces.

-¿Por qué te dejaste nuevamente bigote?
Llegué a la Ciudad de México sin bigote y me lo tuve que dejar, lo bueno es que me creció rápido. Al hacer pruebas frente a las cámaras, llegamos a la conclusión de que es una marca registrada y no me lo puedo quitar. Pero, en Miami a la gente yo no le gusto con bigote, pero cuando vengo a mi país primero tengo que pensar en traerlo antes de pisar tierra, por eso no discutí en la solicitud.

-¿Y qué opinión tienes del “vientre de alquiler”, tema principal de la novela?
El tema del vientre de alquiler es muy delicado, pero me gusta que se maneje en el melodrama porque no puedes cerrar los ojos ante algo que está presente en la época actual. Todos los personajes reaccionarán de acuerdo con sus valores y el mío sabe que su decisión tendrá consecuencias en el futuro.

-¿Cómo es tu relación con Andrea Martí, la protagonista?
Hemos hecho química y esto permite que las cosas fluyan sin ningún problema.

-Estando lejos del lugar donde vive tu familia, ¿cómo harás para verlos?
Mi intención es ir y venir porque en Miami están mi esposa y mis hijos, no me interesa descuidarlos. Además, soy muy hogareño, no me interesa ausentarme seis meses y regresar como si nada, prefiero viajar en cuanto sea conveniente porque el amor me gana. De igual forma, ellos vendrán en la medida de sus posibilidades.

-¿Eres igual de romántico en la vida real que en las novelas?
Me gusta ser detallista, uno no puede dejar de ser romántico. Es muy lindo halagar a tu pareja, invitarla a cenar, llevarle flores, cocinarle. Eso es algo que ayuda a mantener el fuego en la relación.

-¿Qué es lo que más te gusta de una mujer?
La sencillez, la honestidad, el deseo de superación y la inteligencia. Estas son las cualidades que descubrí y me enamoraron de Mara, mi bella mujer.

-¿Qué parte de tu cuerpo te gusta más?
Creo que la mirada. Los ojos son la ventana del alma, a través de ellos sueles mostrar lo que eres en esencia y la clase de ser humano que hay en ti.

-¿Es difícil rodar las escenas cuando son tórridas?
Ese tipo de escenas, pese a lo que la gente imagina, son súper complicadas de hacer y muy incómodas.

-¿Cómo eres en la intimidad de tu casa?
Soy un hombre entregado a mi familia, aprovecho cada momento para disfrutar con mi esposa y mis hijos porque uno no sabe dónde estará mañana.

-¿Qué significa el amor para ti?
Es la poesía de los sentidos. La mejor definición la aprendí en la Biblia: “El amor es paciente, es bueno, no es envidioso, no es egoísta, no guarda rencor, no es presumido, ni se enoja fácilmente”.

-¿Crees en la fidelidad de pareja?
Antes que nada soy fiel a mí mismo y de esa manera puedo entonces ser fiel con mi pareja y con mi vida.

-El momento más romántico de tu vida es...
Estoy en el momento más romántico de mi vida, tanto en el amor como espiritualmente. Soy pleno, libre y feliz.