Alejandra Sandoval


Nacida en la ciudad colombiana de Cali hace 29 años, esta belleza morena trabajó como modelo hasta que las telenovelas se cruzaron en su camino. La actriz que tiene una hija de 13 años ha trabajado en grandes proyectos como ‘Luna, La Heredera’, ‘Juegos Prohibidos’, ‘Pura sangre’ y ‘Doña Bárbara’, donde ha encontrado el amor en la persona de Tiberio Cruz (que interpretaba a Pajarote).

Aunque es su faceta menos conocida, la actriz colabora siempre que puede para ayudar a los desfavorecidos: "Pienso que hay que aprovechar este trabajo y el reconocimiento del público para concienciar a la gente".

Alejandra Sandoval interpreta a Violeta, la hija de un zapatero medio narcotraficante en ‘Las Muñecas de la Mafia’. Sabe y conoce del tema porque crece en ese mundo. Trabaja con su papá hasta convertirse en la patrona del negocio.

-¿Cómo definirías ala personalidad de Violeta?
Es una adolescente con mucho carácter. A Violeta la criaron casi como a un niño por ser hija única. Tiene carácter, los pantalones bien puestos y, aunque sufre, ese dolor se transforma en venganza. A su vez maneja armas, se desplaza con muchos escoltas y se goza todo este mundo en el que ha estado inmersa desde pequeña.

-¿En quién te basaste para construir el personaje?
De la mano del director y, además, tomé una preparación con Patricia Tamayo. Con ella construí el punto central de Violeta, que era su lado masculino, su carácter fuerte para ir transformándolo hacia otros visos más femeninos.

-¿Hubo problemas entre vosotras, las protagonistas?
Nunca sentí un peso fuerte. Todas estábamos haciendo personajes importantes. No sentí rivalidad con ninguna. Solo un disfrute de cada historia. A pesar de ser cinco mujeres, que eso puede resultar difícil, todo estuvo bien.

-¿Qué recuerdos guardas de las grabaciones junto a Amparo Grisales?
Amparo es la gran diva colombiana, puesta en ese lugar por el mismo público. Aunque sólo grabé dos escenas con ella, puedo decir que otra actriz no hubiera podido interpretar su papel con el carisma que lo hizo ella.

-¿Y con el protagonista, Fernando Solórzano?
Yo al 'Flaco' lo adoro, con él grabé mi primera novela ‘Luna, La Heredera’ y es una persona muy agradable, además que más valluno que él nadie, una afinidad importante que compartimos.

-Este tipo de historia es contada, casi siempre, por personajes masculinos...
Que sean hombres o mujeres no marca la diferencia. Pero esta historia es ver como cinco amigas del colegio untadas con el narcotráfico, se separan. La amistad queda en nada y todas quedan jodidas. Son historias bien reales, cada una desde un universo diferente de esta problemática. Está la esposa del narco, la que se mete por necesidad, la que sueña con ser esposa de uno de ellos, la que es una boba y se mete hasta el fondo y la guerrera desde el principio, esa soy yo (risas).

-Fuiste modelo antes de ser actriz, ¿cómo te sientes en la actuación?
Aunque interpretando a personajes buenos uno se gana el cariño del público en la calle y, como actriz, disfruto mucho sacando ese diablito que tengo adentro.

-Aparte de la pareja, ¿qué compartías con Genoveva, tu personaje de ‘Doña Bárbara’?
Ella era muy protectora con el resto de las ‘terneritas’ y yo, como soy madre, también tengo una manera muy maternal de tratar a mi gente.

-¿Y en qué os diferenciabais?
Ella piensa que, por ser adulta, ya tiene que casarse, como si fuera la única opción que existe en la vida. Y yo opino que no es así.